Kichnerismo en estado puro. El silencio como marca y la distancia con la prensa como conducta. Algo que podría ser un indicio de lo que viene en torno al armado del peronismo de cara al 2025 o sólo el corolario de una relación rota y sin retorno. Todos los enigmas se develarán en las próximas 96, antes de que venza el plazo legal para la presentación de listas de cara a la interna partidaria que se llevará a cabo el 17 de noviembre.
La jornada estuvo atravesada por un silencio sepulcral de los protagonistas y las versiones cruzadas desde ambos entornos. La cumbre prevista para este martes entre la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador bonaerense Axel Kicillof se transformó en un enigma. ¿Se realizó? ¿Dónde? ¿Cuánto duró? Todas las preguntas tuvieron múltiples respuestas, pero ninguna confirmación.
Desde el entorno del Gobernador negaron la existencia de la reunión, pero confirmaron que estuvo en agenda. Desde el entorno de CFK dejaron trascender que hubo encuentro y que la charla fue larga. Desde La Cámpora aseguraron que la expresidenta tuvo actividad en el Instituto Patria. Algún referente intentó instalar que la reunión duró tres horas y que la expresidenta jugó como local. Nadie confirmó nada en on.
El silencio, una marca registrada del Kirchnerismo, no sorprende. Pero si muestra un cambio respecto a la relación que ambos espacios tenían hasta ayer con la prensa en general. La nueva actitud es un indicio claro de la importancia que tomó la disputa por la conducción del PJ. También deja ver un cambio de paradigma que busca ordenar desde adentro y bajar el nivel de cruces mediáticos de las últimas horas.
Los más optimistas y proclives a la unidad especulan con que la definición de la reunión, que dan por hecho, se dará a conocer luego de que la expresidenta concrete su postergada reunión con el gobernador de La Rioja y también candidato a presidir el PJ, Ricardo Quintela.
Plazos y elecciones internas
El próximo sábado vence el plazo de presentación de listas, candidatos y avales para la elección interna del Partido Justicialista. Hasta ahora se mantiene la inscripción de reserva de nombre de la lista --Primero la Patria-- que encabeza Cristina Fernández de Kirchner y la otra, que tiene al gobernador riojano, Ricardo Quintela, como el aspirante a presidir el partido por la lista "Federal".
Ricardo Quintela
En ese marco, los posteos en la red social X aparecen a borbotones con las fotos de dirigentes que van eligiendo filas para dar la batalla en caso de que se confirme.
Sin embargo, no son pocos los que abogan por la lista de unidad. Cada uno pone sus condiciones y todos piden “cuidar a Axel Kicillof”. La CGT habló en un comunicado de “autocrítica” y “convocatoria amplia” y apuntó a CFK sin nombrarla. Pablo Moyano, en reunión privada, también pidió respetar a Kicillof.
Los más jugados de cada uno de los bandos muestran sus cartas, lanzan flyers y marcan las diferencias por ahora dentro de lo razonable.
Los operadores de mil batallas en el conurbano, que siguen de cerca la contienda, señalan que no hay triunfo posible si el armado no incluye al peronismo del norte grande y al peronismo bonaerense. La articulación va en ese sentido, pero nadie se anima a tirar la primera piedra.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.