Damián Arabia, sobre el acuerdo UE-Mercosur: "No podíamos seguir cazando en el zoológico"
La Argentina se convirtió en el segundo país (horas después de Uruguay) en ratificar el acuerdo Unión Europea–Mercosur y aceleró un tratado que llevaba 26 años de negociaciones. El diputado Damián Arabia sostuvo que la clave fue la “decisión política” y defendió la apertura como un cambio estructural para la economía argentina.
Después de más de dos décadas de negociaciones, el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur entró en una nueva fase política estos últimos meses. Hoy fue el turno de la Argentina de darle el último visto bueno legislativo al ratificarlo en el Senado con una amplia mayoría. El tratado no solo implica una reducción arancelaria amplia entre ambos bloques, sino que abarca disciplinas como servicios, inversiones, compras públicas, propiedad intelectual y estándares regulatorios.
La ratificación argentina se produce en un escenario internacional atravesado por tensiones geopolíticas, reconfiguración de cadenas de valor y debates sobre proteccionismo versus apertura. En ese contexto, el acuerdo vuelve a instalar una discusión de fondo sobre el modelo de inserción internacional del país y el rumbo económico que busca consolidar el Gobierno.
El momento político
Para el diputado nacional Damián Arabia, presidente de la Comisión del Mercosur en la Cámara de Diputados, la aprobación del acuerdo marca un punto de inflexión político. “Son 26 años de largas negociaciones. Muchos gobiernos pasaron, por momentos subió, por momentos bajó, por momentos parecía letra muerta. Y finalmente llegamos a este acuerdo”, afirmó durante una entrevista brindada aEl Observador.
Arabia destacó al tratado como “la zona de libre comercio más grande del mundo”, al involucrar a más de 750 millones de habitantes y cerca del 20% del PBI global. En su visión, la ratificación argentina expresa una vocación política clara de apertura. “Hay una decisión muy fuerte del presidente que empuja permanentemente los acuerdos de libre comercio. El Mercosur en algún momento pasó a ser una muralla que lo único que hacía era encerrarnos a comerciar entre nosotros”, sostuvo. Según explicó, el objetivo es “abrirnos al mundo, liberalizar la economía, abrir los mercados, tener nuevos destinos”.
El clic histórico: ¿Por qué ahora sí?
Consultado sobre qué cambió respecto de los 26 años anteriores de negociación, Arabia fue contundente: “Yo creo que hay decisión y voluntad política”. Recordó el discurso que dio durante la votación en el Congreso y señaló que “las puertas en la historia se abren una vez y cuando se abren hay que atravesarlas sin miedo”.
El diputado también vinculó la aprobación con un cambio en el contexto internacional. “Estamos ante un mundo que cambió mucho. Del mundo de la globalización que conocíamos pasamos a un mundo más de lógica geopolítica”, explicó. En ese marco, consideró que el relacionamientoentre países que comparten valores y principios se volvió "una oportunidad estratégica". Para Arabia, esa combinación de escenario internacional y decisión política fue la que permitió que el acuerdo avanzara después de más de dos décadas de idas y vueltas.
Impacto real en el ciudadano de a pie
Arabia destacó que el acuerdo supone la reducción del 92% de los aranceles para los productos argentinos que ingresen al mercado europeo. “Es decir, el 92% de las cosas que la Argentina exporta, desde lo que se te ocurra en el campo: la carne argentina, la famosa cuota Hilton que ahora va a pasar a ser una cantidad de toneladas mucho más grande”, explicó. También hizo mención especial de la incorporación de más de 100 denominaciones geográficas.
En relación con los tiempos de implementación, señaló que la mayoría de los aranceles europeos desaparecerán de manera inmediata, mientras que en Argentina la reducción para productos europeos será progresiva. “La idea del acuerdo es darle un determinado tiempo a ciertos sectores que hoy no necesariamente son competitivos para adaptarse”, afirmó. Sin embargo, planteó una postura clara frente a las críticas vinculadas a la protección industrial: “No puede ser que 47 millones de argentinos paguen el producto más caro porque haya una empresa que de pronto se dedica a eso. No podíamos seguir cazando en el zoológico”.
Los críticos y el ¿consenso? político en el Congreso
Uno de los aspectos que atravesó la votación fue el acompañamiento de sectores del peronismo. Arabia sostuvo que el espacio atraviesa una crisis interna, aunque distinguió matices. “Hay un peronismo vinculado a las economías provinciales que está viendo lo mismo que vemos nosotros: la Argentina no crece hace 15 años y no genera empleo genuino hace 15 años”, expresó.
En su análisis, algunos gobernadores y legisladores entienden que la apertura puede favorecer a sus provincias. “Si con esta política puedo exportar más mis productos, las provincias petroleras, mineras, las provincias cordilleranas que antes no producían nada y ahora están empezando a producir, va a ser una revolución enorme”, aseguró. Al mismo tiempo, consideró que otro sector de la oposición seguirá rechazando este tipo de iniciativas “dogmáticamente”. Para Arabia, la aprobación del acuerdo forma parte de la construcción de “una nueva mayoría” que busca impulsar reformas estructurales.
El laberinto europeo
Mientras Argentina avanzó con la ratificación, el acuerdo todavía debe completar instancias institucionales dentro de la Unión Europea. Arabia explicó que el Parlamento europeo ya dio señales favorables y que ahora resta que el Consejo comunique formalmente la aplicación provisional. “Solo queda que el Consejo, con Ursula a la cabeza, comunique que el acuerdo está en vigencia de manera interina hasta que el tribunal se expida”, señaló.
Frente a las resistencias en países como Francia, relativizó su impacto, y trató de "kirchneristas europeos" a quienes se oponen al acuerdo. “Va a ocurrir porque no depende de un solo país, sino de la Unión Europea como bloque económico”, afirmó. Según su visión, incluso si el Tribunal de Justicia demora su dictamen, el tratado podría comenzar a regir de manera provisional y mostrar resultados. “Las economías que más han mejorado en las últimas décadas son las que más comercian, no las que menos comercian. Las más abiertas al mundo, no las más cerradas”, sostuvo.
Los desafíos de la Argentina hacia adelante
En el tramo final de la entrevista, Arabia señaló que el principal desafío no es solo firmar acuerdos, sino consolidar un rumbo duradero. “Creo que el desafío es demostrar que todos estos cambios van en serio y van de manera permanente”, afirmó. En ese sentido, advirtió que el país no puede volver a ciclos de avances y retrocesos. “Que la Argentina no sea el juego de la oca que avanza tres y retrocede cinco”, graficó.
El diputado sostuvo que es clave acompañar el proceso económico con un proceso político que lo respalde en el tiempo. “Si nosotros logramos institucionalizar estos cambios, si logramos que sean permanentes, que haya un cambio de época en la mentalidad, podemos demostrarle al mundo que esta vez la Argentina cambia y cambia a fondo”, concluyó.
Con 40 votos a favor, el Senado dio media sanción a la reforma de la Ley de Glaciares. El eje de la discusión se centró en quién define la protección, bajo qué criterios científicos y qué impacto tendrá el nuevo esquema en la seguridad jurídica y la inversión minera.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.