El Gobierno busca dejar atrás la salida de Marco Lavagna del INDEC y recuperar la iniciativa
La Casa Rosada volvió a controlar la narrativa con el acuerdo entre Estados Unidos y Argentina, pero en el oficialismo no dan por terminada la crisis.
La Casa Rosada volvió a controlar la narrativa con el acuerdo entre Estados Unidos y Argentina, pero en el oficialismo no dan por terminada la crisis.
El Gobierno no logró aún dejar en el espejo retrovisor la salida de Marco Lavagna del INDEC a cinco días de que se conoció su renuncia por el rechazo del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, a aplicar los cambios en la canasta básica para medir el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Toda la atención de la Casa Rosada estuvo puesta en los últimos días en generar un impacto que deje atrás la crisis que generó la decisión de no actualizar el índice y de ahí la híper actividad del oficialismo. La necesidad de dar un golpe de efecto fue tal que el anuncio del acuerdo entre Argentina y los Estados Unidos en materia comercial se apuró al ser comunicado. "Necesitábamos darle una señal a los mercados", le dijo a El Observador un funcionario con acceso al despacho presidencial.
Cuando el Gobierno festejó con bombos y platillos el anuncio que realizó desde los Estados Unidos el canciller, Pablo Quirno, todavía no estaba terminado el documento final del acuerdo. Incluso en su presentación este viernes uno de los motivos que daban en el oficialismo para explicar que se enviará al Congreso en sesiones ordinarias es que se necesita traducirlo.
El ruido en el INDEC, y la falta de explicaciones contundentes por parte del oficialismo, hicieron que el contexto internacional adverso se potencie. O al menos así lo analizaron los funcionarios más cercanos al Presidente. La necesidad de tomar la iniciativa se convirtió en el leitmotiv en la semana de La Libertad Avanza (LLA). "Sacamos toda la carne al asador y todavía no terminó la tormenta. Hoy (por el viernes) tuvimos un poco de calma", se sinceró ante este medio un miembro del gabinete.
La publicación de la cuenta de la Oficina de Respuesta Oficial, pensada como una forma del asesor presidencial Santiago Caputo de seguir con la confrontación con la prensa, se encuadró en la misma estrategia. Milei estaba al tanto de la iniciativa, incluso pidió por ella ante su estratega, pero los tiempos se aceleraron para recuperar nuevamente la iniciativa. Fiel a la técnica de un ilusionista, el "Mago del Kremlin" generó que la atención se vaya hacia otro lado para poder completar su truco.
Caputo, en el camino, también se cobró una pequeña venganza contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien supo ser la punta de lanza en la discusión contra la prensa desde que Milei está a cargo de la máxima magistratura del país. El ministro coordinador estaba al tanto de la iniciativa de la Oficina de Respuesta Oficial pero se enteró por las redes de su lanzamiento. No solo fue una muestra de la interna que sigue entre el sector de la secretaria General, Karina Milei, y del estratega libertario sino también de la necesidad de cambiar el eje discursivo lo más rápido posible.
No se trató del único recurso. En la misma semana se decidió acelerar el tratamiento de la ley penal juvenil que incluye la baja en la edad de imputabilidad. El proyecto que envió el Ejecutivo buscó llevarla a 13 años pero, para poder conseguir dictamen la semana próxima y votarlo en Diputados lo antes posible, tuvo que ceder y la subió a 14 años.
La iniciativa, que genera resistencias incluso entre los bloques dialoguistas, fue leída dentro del oficialismo como otra herramienta para correr el foco de la discusión pública y volver a ordenar la agenda con temas de alto impacto simbólico. “Necesitábamos salir del lugar defensivo. No se puede gobernar siempre explicando”, resumió un dirigente libertario con llegada al despacho presidencial.
En Balcarce 50 admiten en privado que la salida de Lavagna fue un error de cálculo en términos políticos, más allá de que defienden la decisión técnica de no modificar la medición del IPC en este momento. La preocupación central no pasa tanto por el índice en sí, sino por el ruido que se generó alrededor de un organismo que Milei había decidido preservar como una de las pocas islas técnicas del Estado.
Con el frente económico todavía sensible y el Congreso en modo preelectoral, el Gobierno intenta recuperar el control del tablero. La estrategia, por ahora, es clara: multiplicar movimientos, acelerar anuncios y evitar que la discusión vuelva a posarse sobre el INDEC. La pregunta que empieza a circular en el oficialismo es si esta vez alcanzará con cambiar el eje o si la tormenta todavía guarda capítulos pendientes.
El guarismo que, según los anticipos de consultoras privadas, volverá a superar el 2%, traccionará los montos a pagar en febrero para jubilados y pensionados del Sistema Integral Previsional Argentino (SIPA) y para los titulares de las Asignaciones Familiares del sistema SUAF.
La nueva forma de medir la inflación y el apuro del Gobierno por implementarla, apuró la renuncia de Marco Lavagna.
El ministro de Economía anunció al sucesor de Marco Lavagna y descartó implementar el nuevo IPC hasta consolidar la desinflación.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.