El Gobierno priorizará las reformas "más fáciles" de aprobar en el Congreso para recuperar la iniciativa
La decisión la tomó la mesa política de La Libertad Avanza con el objetivo de exhibir victorias políticas frente a los escándalos por los viajes de Manuel Adorni y el caso $LIBRA.
El encuentro de la mesa política, en donde la secretaria General, Karina Milei, y el asesor presidencial Santiago Caputo se vieron cara a cara después de los fuertes cruces entre ambos, comenzó a las 11 pero se extendió más de lo previsto. La intención del Gobierno era que de esa reunión surgiera una estrategia unificada tanto para responder a las revelaciones de la causa $Libra como para administrar el impacto de las polémicas que tienen a Adorni en el centro de la escena.
El Gobierno presentó proyectos más fáciles de aprobar en el Congreso
En ese esquema, el oficialismo busca encapsular el costo político de dos episodios que incomodan hacia adentro y hacia afuera. Por un lado, la inclusión de la esposa de Adorni en la comitiva oficial que viajó a Nueva York con traslado en el avión presidencial. Por el otro, su viaje a Punta del Este en un vuelo privado. Ambos casos, reconocen en la Casa Rosada, tensionan el discurso libertario basado en la austeridad y la crítica a los privilegios.
El Gobierno priorizará las reformas "más fáciles" de aprobar en el Congreso para recuperar la iniciativa.
La mesa política de La Libertad Avanza se reunió para definir estrategias por $Libra
Ese paquete incluye las modificaciones a las leyes de financiamiento universitario y discapacidad, la reforma penal, cambios en la normativa de propiedad privada y un nuevo intento por avanzar con la modificación de la ley de glaciares. Se trata de proyectos que, en el análisis del oficialismo, permiten ordenar la agenda parlamentaria sin exponerse a derrotas que profundicen el desgaste político.
La mesa política de LLA que encabeza Adorni está integrada por el ministro del Interior, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el asesor presidencial Santiago Caputo; la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. Todo ese esquema responde a la conducción política de Karina Milei, que supervisa el funcionamiento del armado.
El Gobierno priorizará las reformas "más fáciles" de aprobar en el Congreso para recuperar la iniciativa.
La redefinición de prioridades implica, en los hechos, una postergación de la reforma política, uno de los proyectos centrales que el Ejecutivo buscaba impulsar en el inicio del año legislativo. La iniciativa incluía la eliminación de las PASO y la unificación del calendario electoral, dos puntos que generan resistencia tanto en la oposición como entre los gobernadores dialoguistas.
El Gobierno sin acuerdo para eliminar las PASO y unificar el calendario electoral
Ese cambio de enfoque también se explica por el nuevo clima político. Los gobernadores comenzaron a recalibrar su vínculo con la Casa Rosada y a exigir mayores concesiones para acompañar cualquier iniciativa en el Congreso. El escenario ya no es el mismo que a comienzos de año, cuando el oficialismo todavía conservaba mayor margen de maniobra. En ese contexto, avanzar con una reforma estructural como la política implicaba un riesgo alto de quedar expuesto a una derrota legislativa. Por eso, la decisión fue retroceder en esa agenda y apostar a una acumulación de triunfos parciales que permita recomponer capacidad de negociación hacia adelante.
El Gobierno priorizará las reformas "más fáciles" de aprobar en el Congreso para recuperar la iniciativa.
En paralelo, el Gobierno busca ordenar su frente interno. El cara a cara entre Karina Milei y Santiago Caputo fue interpretado dentro del oficialismo como un intento de bajar la tensión en la cúpula del poder, luego de semanas en las que la interna se filtró y condicionó la gestión. Con ese equilibrio todavía en construcción, en la Casa Rosada apuestan a que una agenda legislativa más acotada pero efectiva funcione como ancla política. La prioridad dejó de ser avanzar a toda velocidad con reformas estructurales y pasó a ser, al menos por ahora, evitar nuevas derrotas y recuperar la iniciativa.
El Senado le dio media sanción a la modificación de la Ley de Glaciares, pero el sector minero observa algo más que un cambio normativo: en juego está la previsibilidad regulatoria para proyectos de cobre por miles de millones de dólares.
“Por algo tienen a su jefa presa”, respondió el mandatario ante críticas de opositores, mientras avisaba sobre proyectos para modificar los Códigos Civil y Comercial, Penal y Aduanero, además de cambios en el sistema electoral, en la justicia y en educación
Milei dio un discurso confrontativo con alusiones a la herencia recibida pero enfocado en un ambicioso paquete de 90 reformas y una visión optimista a futuro.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.