El equipo de Karina Milei dio por terminada cualquier especulación en torno a la integración de listas que pueda surgir del grupo que se referencia en Santiago Caputo.
El Gobierno puso en marcha un operativo para blindar a Karina Milei en el caso que originó Diego Spagnuolo
La Casa Rosada fue a la Justicia para pedir un bozal legal a los medios que iban a publicar grabaciones de la titular de La Libertad Avanza. La estrategia.
La decisión no cayó del cielo ni fue impulsiva. Se terminó de delinear el viernes, en una reunión que se estiró por más de tres horas y en la que participó Karina Milei con el asesor presidencial Santiago Caputo, el portavoz Manuel Adorni, el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, y el apoderado de La Libertad Avanza (LLA), Santiago Viola. Ese cónclave cerró un consenso: el primer paso debía ser judicial, para frenar la circulación de material sensible mientras se ordenaba la estrategia política.
La estrategia del Gobierno para blindar a Karina Milei
La medida cautelar fue leída como un dique de contención. Nadie se hizo ilusiones; sabían que la lógica de las filtraciones podía horadar cualquier muralla. Pero ganar días equivalía a recuperar oxígeno. “Al Gobierno le entran todas las balas. No nos podemos proteger de nada”, remarcó, con crudeza, un ministro de diálogo constante con el presidente Javier Milei. La frase sintetizó el clima de urgencia.
El corazón del problema era doble. Por un lado, la figura de Karina, eje emocional y operativo del dispositivo presidencial, quedaba expuesta a un desgaste que impactaba sobre la gestión. Por el otro, la posibilidad de que “El Jefe” mencionara a dos ministros de primera línea abría un riesgo institucional: un capítulo más en la ya agitada novela de la gobernabilidad.
El Gobierno puso en marcha un operativo para blindar a Karina Milei en el caso que originó Diego Spagnuolo.
La reunión de tres horas para definir los pasos a seguir en el caso de Diego Spagnuolo
El caso había ganado velocidad tras los audios del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo. En las primeras horas, la Casa Rosada intentó bajarle el precio; con los días, ese reflejo se mostró insuficiente. La cautelar se convirtió, entonces, en la primera ficha de un operativo con dos carriles: el judicial, para encapsular la difusión; y el político, para unificar el mensaje y disciplinar la agenda.
En el Gobierno también evaluaron escenarios: nuevas filtraciones pese a la cautelar o un señalamiento directo a dos ministros. La respuesta fue pragmática: amortiguadores y plan de reemplazos si hiciera falta. El oficialismo, mientras tanto, intentó bajar el volumen a la palabra “censura”. Alegó protección de la intimidad y preservación de pruebas, pero en los hechos buscó tiempo para recomponer filas. El dilema de siempre volvía: administrar transparencia sin dinamitar la gestión.
La Libertad Avanza admite que no puede pensar a mediano plazo la campaña. La crisis del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad reavivó las internas.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.