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Política

El Gobierno separa la reforma laboral del resto de los proyectos del Senado y habrá tres sesiones

Patricia Bullrich tendrá actividad jueves y viernes. El martes se hará la elección de autoridades. La mesa política de La Libertad Avanza se junta el lunes.

Gonzalo Prado

El Gobierno llegará al Senado la semana próxima con una agenda quirúrgica: tres sesiones en cuatro días y un objetivo, blindar la sanción de la reforma laboral sin mezclarla con debates imprevisibles. En la Casa Rosada y en el bloque de La Libertad Avanza buscan administrar tiempos, votos y riesgos, tras la pulseada con CGT y el trámite en Diputados.

La hoja de ruta que definió el Gobierno combina una razón política y otra reglamentaria. La política: separar la reforma laboral de la ley penal juvenil y del acuerdo Unión Europea–Mercosur para que cada tema juegue con su propia aritmética. La reglamentaria: respetar la distancia entre dictamen y recinto, un punto que el oficialismo no quiere forzar para evitar impugnaciones y excusas.

Patricia Bullrich conducirá tres sesiones en cuatro días

El esquema contempla tres instancias. La primera será el martes, con la sesión preparatoria en la que se eligen las autoridades de la Cámara alta. Para LLA es la antesala necesaria: ordenar la conducción del recinto antes de entrar al terreno más minado de las leyes.

La segunda estación llegará el jueves. Ese día, el oficialismo pretende concentrar el tratamiento de la ley penal juvenil y del entendimiento Unión Europea–Mercosur. Son dos proyectos que no tienen el mismo soporte que la reforma laboral. En el Senado conviven resistencias por motivos distintos: en un caso, el impacto simbólico y penal; en el otro, la lectura económica y la sensibilidad sectorial.

El Gobierno separa la reforma laboral del resto de los proyectos del Senado y habrá tres sesiones.

La reforma laboral separada del resto en el Senado para resguardarla

El plato principal quedará para el viernes: la reforma laboral. Ubicarla sola en una sesión aparte tiene doble objetivo: cumplir con la regla de la semana entre dictamen y tratamiento, y evitar que el debate se “contamine” con votos cruzados cuando se apilan expedientes con destino dispar. “No queremos sorpresas”, repiten cerca del armado parlamentario.

En el oficialismo explican que la separación no es solo prolijidad: si un proyecto se traba, no quieren que arrastre al resto. Con dos sesiones ordinarias pueden administrar ausencias, pedidos de votación nominal y eventuales cambios de redacción sin reabrir todo el temario. Además, la Casa Rosada entiende que penal juvenil y Mercosur–UE habilitan acuerdos transversales, mientras que la reforma laboral obliga a un “one to one” más fino con senadores que miran a sus provincias.

El Gobierno separa la reforma laboral del resto de los proyectos del Senado y habrá tres sesiones.

La mesa política de La Libertad Avanza se reúne el lunes

Detrás de esa ingeniería está la mesa política de La Libertad Avanza, que volverá a reunirse la semana próxima para monitorear el conteo fino. La secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli; el asesor presidencial Santiago Caputo; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, vienen siguiendo la conversación con los aliados y los interlocutores provinciales. En el Senado, además, aparece el rol de la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, con la tarea de convertir disciplina en votos.

La división de las sesiones también revela una admisión: no todos los proyectos tienen la misma certeza. Para la reforma laboral, el oficialismo cree haber llegado a un piso, pero ese piso depende de acuerdos que se sostienen con tensión. La experiencia reciente en Diputados -con cambios de último momento y la decisión de no confrontar con la CGT- reforzó la idea de bajar el ruido y no ofrecer flancos.

Por eso, el plan es que el jueves funcione como un día de acumulación política y el viernes sea una sesión quirúrgica, con debate encauzado y control del recinto. Si el cronograma se cumple, el oficialismo cerrará la semana con tres fotos: la del poder interno del Senado en la preparatoria; la de dos debates de alto contenido político el jueves; y la de la reforma laboral el viernes, presentada como el hito que el presidente Javier Milei quiere exhibir como prueba de gobernabilidad.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.