El deseo de privatizar Aerolíneas Argentinas cuenta con el apoyo mayoritario de los bloques de la Cámara de Diputados. Más allá de los matices y las diferencias, el oficialismo quedó el aborde de conseguir la media sanción para avanzar.
El plenario de Comisiones realizado el martes dejó en claro que las chances de que se rechace el proyecto para la privatización es casi nula.
Más allá de los matices La Libertad Avanza, el PRO, el radicalismo en sus dos versiones, Encuentro Federal y los bloques pequeños que suelen acompañar al oficialismo están de acuerdo en avanzar en una modificación respecto de la administración de la aerolínea de bandera.
El texto que recogió mayor cantidad de firmas y es acompañado por LLA y sus habituales aliados deja a la empresa sujeta a privatización y a mercede de lo que disponga el Ejecutivo en ese sentido. En tanto el proyecto de Encuentro Federal y el puñado de radicales que se ecolumna tras Facundo Manes pretende avanzar con la venta del 49% de las acciones de la compañía.
Si el oficialismo no se encapricha y construye un consenso con la oposición no peronista no sólo logará la media sanción, sino que podría garantizarse el éxito del proyecto en el Senado, un terreno que a todas luces es más adverso para la fuerza que conduce Javier Milei.
Dentro de esa lógica, desde el bloque de Unión por la Patria cuestionaron a Manes y compañía por abrir la puerta a la privatización de la aerolínea de bandera. Lo que resta saber es si LLA abrazará la salida decorosa que ofrecen los espacios del centro, o buscará insistir con el texto original.
Los votos para la privatización de Aerolíneas Argentinas
Los cálculos que se hacen en los distintos despachos del Congreso por ahora no le dan bien al oficialismo. Sin embargo, la primera intención del bloque de LLA es trabajar sobre su dictamen para que sea el que consiga la media sanción.
La posibilidad de que el oficialismo pueda avanzar solamente con sus aliados habituales y conseguir el número de diputados necesarios para aprobar el texto en el recinto es remota, pero no imposible.
En ese marco, desde Encuentro Federal como desde el flamante bloque democracia están dispuestos a esperar. El dictamen que firmaron en Comisión también plantea la búsqueda de la privatización de la Aerolínea de bandera, pero pone límites. Por ejemplo: estipula que solo se puede vender el 50% de la compañía y destierra la posibilidad de una liquidación total de la empresa.
En el escenario que se plantea en Diputados, con la novedosa alianza de centro compuesto por el bloque de Miguel Ángel Pichetto y el de Facundo Manes, opera como un límite concreto a los proyectos que impulsa el Ejecutivo. En este caso no se trata de un rechazo, sino de una alternativa.
El oficialismo deberá decidir si agarra el salvavidas que le arrojó la oposición no peronista o insiste con su propuesta original ante el riesgo de quedarse sin nada.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.