En medio del paro general de la CGT, atacaron a colectivos que se negaron a parar
Sucedió en Barracas y en Liniers con unidades de la empresa DOTA, que había ordenado cumplir con el 50% del servicio. “Es el costo por querer trabajar”, dijeron desde la compañía
Fuentes policiales informaron que, tras un llamado al 911, personal de la Comisaría Vecinal 4 D de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires se trasladó hasta la terminal de la línea 60 en Barracas donde una de las unidades sufrió la rotura de vidrios y el chofer, de 44 años, afortunadamente no sufrió heridas y, ante la agresión, volvió a la cabecera.
El otro hecho sucedió en el barrio de Liniers, donde fue dañado un colectivo de la línea 106 que también resultó con varios vidrios rotos y efectivos de la Comisaría Vecinal 9 B acudió hasta la cabecera donde el supervisor señaló que el incidente se produjo minutos después de la medianoche, cuando el colectivo circulaba por la avenida Juan B. Justo y Barragán, en momentos en que la unidad se hallaba sin pasajeros. El conductor, según el supervisor, no reconoció a los atacantes, en tanto el colectivo fue trasladado para su arreglo a un taller de la empresa, en provincia de Buenos Aires
Desde el Grupo DOTA, la empresa que no adhirió a la medida de fuerza y que obligó a sus empleados a cumplir con el 50% del servicio, sostuvieron que “las 70 líneas nuestras están trabajando, la única que tiene servicio reducido es la 60″. Marcelo Pasciuto, director de DOTA, lamentó en diálogo con Radio Mitre que el ataque “es el costo por querer trabajar”.
El ministro de Seguridad de la Ciudad, Waldo Wolff, manifestó su repudio en las redes sociales, sostuvo que va a “sentar a las mafias” ante la Justicia y afirmó: “Hacen parar a los piedrazos”. “Desde la Ciudad vamos a acompañar, todos los días, a quienes trabajan y vamos a sentar frente a la Justicia a las mafias que aprietan y extorsionan”, enfatizó el ministro.
Para garantizar el funcionamiento de las unidades, el Grupo DOTA se amparó en el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 70 de desregulación de la economía, que en diciembre pasado dictó el gobierno de Javier Milei. Dentro del capítulo laboral, el artículo 97 estableció que determinados servicios considerados esenciales, los días de paro, deben garantizar el 50% del servicio. Entre ellos está el transporte terrestre de pasajeros.
El pasado lunes el Grupo Dota, que nuclea a 11 empresas de colectivos que tienen 63 líneas que circulan en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, le informó a sus choferes que a su criterio el DNU está vigente y deben cumplir con el 50% del servicio por lo que los intimó a que hagan una “reprogramación de los diagramas de servicios que nos permita cumplir con dichas prestaciones mínimas”. La empresa también informó que se les descontará el día a quienes hagan paro y que si no se cumple con el servicio mínimo “se les iniciará el correspondiente sumario”.
El gremio señaló en su presentación que “la posición de la empresa impide el libre y cabal ejercicio del derecho a huelga, al exigir el cumplimiento de normas que han sido declaradas de invalidez constitucional”.
La última vez que habían sido atacados colectivos de DOTA fue el pasado 11 de abril en medio de la retención de tareas que dispuso la UTA en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense ante la falta de pago de aumento salarial. Esa madrugada varios colectivos fueron atacados en hechos de vandalismo.
Desde la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (Cetuba), entidad en la que está agrupada el Grupo DOTA, confirmaron que se identificaron cerca de 30 vidrios rotos en las unidades, que se habrían producido a partir del lanzamiento de distinto tipo de objetos como piedrazos y otro tipo de objetos contundentes.
“Cada vez que pasan estas cosas, los vándalos de siempre salen a romper para amedrentar al que quiere cumplir con su trabajo. Ponen en riesgo a sus propios compañeros con su accionar mafioso”, manifestó el Grupo DOTA.
Transporte, bancos, comercios, actividades recreativas y todos los servicios: cómo se verán afectados por el paro general de la CGT de este jueves 9 de mayo
La mayoría de los sindicatos pararán este jueves, ya que la medida de fuerza fue convocada por las tres centrales. La advertencia de Casa Rosada mientras se tensa la relación con los sindicatos
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.