La reunión fue breve, pero intensa. La paridad entre oficialismo y oposición bloqueó hasta la posibilidad de un mínimo acuerdo para elegir las autoridades de la Comisión Investigadora del caso $LIBRA. La reunión se levantó, pero la discusión recién comienza.
La oposición deberá decidir si se sienta a charlar con el oficialismo para destrabar la cuestión o regresa al pleno de la Cámara para dar ahí el debate sobre la conformación y la elección de autoridades.
Más allá de lo reglamentario y la paridad de fuerzas, lo cierto es que el oficialismo consiguió su objetivo: bloquear la investigación parlamentaria sobre la criptoestafa que salpicó al presidente Javier Milei y su entorno.
Así las cosas, el oficialismo cierra la semana parlamentaria sin contratiempos. La interpelación al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, pasó sin pena ni gloria. Las ausencias de los ministros Luis Caputo (Economía) y Mariano Cúneo Libarona (Justicia) no parecen haberle costado nada políticamente.
En ese marco, el levantamiento de la reunión constitutiva de la Comisión Investigadora del caso $LIBRA, termina por conformar un buen resultado para una semana que se presumía complicada.
La Comisión Investigadora sin acuerdo
En el comienzo de la reunión lo obvio se hizo también evidente. Sin acuerdo previo y con las negociaciones empantanadas, cada bloque atendió su juego. El diputado libertario Nicolás Mayoraz, propuso al presidente del bloque de La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, para presidir la comisión. Desde la vereda de enfrente, Ana Carolina Gaillard sugirió su compañera de bloque Sabrina Selva.
En ese marco, el jefe del bloque Pro, Cristian Ritondo, se inclinó por Bornoroni, mientras que Christian Castillo aclaró que por una vez la izquierda dejaría de lado su postura histórica de abstenerse en esos trámites, para acompañar la propuesta de la primera minoría.
Por la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro apoyó a Selva, lo mismo que Danya Tavela por Democracia para Siempre y Oscar Agost Carreño, de Encuentro Federal.
Los legisladores, en nombres de sus bloques, fueron dejando en claro su postura. La paridad se impuso y nadie consiguió una mayoría para consagrar un presidente. Por lo tanto, la Comisión se quedó sin autoridades, lo que en términos legislativos implica que aún no está conformada.
Por eso, ante la evidencia de la falta de acuerdo, los legisladores decidieron levantar la reunión. Desde el PRO propusieron buscar acuerdos antes de volver a sentarse. El sector más radicalizado de la oposición se inclinó por llevar el tema nuevamente al recinto y que sea el pleno el que decida las autoridades y el funcionamiento.
Lo cierto es que la investigación no arrancó. La dilación, producto de la falta de acuerdos, favoreció este miércoles al oficialismo que trabaja para que el tema no impacte en la campaña electoral que ya comenzó.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, enfrentó las preguntas en Diputados por el caso $LIBRA. Defendió al Presidente, pero dejó dudas sobre su participación.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.