Temas del día

Política

Javier Milei avanza y su reforma apunta a los jueces laborales

El Gobierno presentó la reforma laboral. Más allá de las modificaciones planteadas, el objetivo de Javier Milei es diezmar el poder de la Justicia del Trabajo.

Gabriel Ziblat

El gobierno de Javier Milei ha decidido pisar el acelerador. Mientras la opinión pública y los gremios debaten los grandes titulares de la llamada "modernización laboral", el texto enviado al Congreso esconde una batalla mucho más profunda y estructural. No es solo un cambio de reglas para empleados y empleadores; es una ofensiva directa contra la discrecionalidad de los jueces del fuero laboral.

Durante años, el sector empresario y gran parte del arco político no peronista han señalado a la Justicia Nacional del Trabajo como una usina de fallos "antiempresa" y el motor de la "industria del juicio". El proyecto que ahora se debate busca desactivar esa lógica no solo modificando las leyes, sino atando de manos a quienes deben interpretarlas.

Si se lee con lupa, el proyecto encierra cuatro artículos clave que funcionan como un cepo a la capacidad de maniobra de los magistrados. El objetivo es claro: reducir la incertidumbre jurídica eliminando el margen de interpretación personal de los jueces.

El fin de la calculadora propia

El primer punto de conflicto aparece en el artículo 51. Históricamente, uno de los mayores dolores de cabeza para las empresas a la hora de calcular una indemnización no era solo el monto original, sino la tasa de interés que aplicaba cada juzgado y los ítems tomados en cuenta. Esa dispersión generaba pasivos incalculables.

La nueva norma busca fijar una fórmula específica y taxativa para el cálculo de las indemnizaciones. El mensaje legislativo es tajante: se le quita al juez la "creatividad" financiera para actualizar los montos, estandarizando los costos de salida.

La duda ya no beneficia (tanto) al trabajador

Quizás el cambio más sutil, pero de mayor impacto doctrinario, se encuentra en el artículo 3, que modifica el histórico artículo 9 de la Ley de Contrato de Trabajo. Hasta hoy, rige el principio in dubio pro operario en su máxima expresión: ante la duda, se está a favor del trabajador.

La ley vigente dice que si la duda recae en la interpretación de la ley o en la apreciación de la prueba, los jueces serán quiénes decidan a favor del empleado. La reforma de Milei elimina de cuajo ese segundo párrafo.

Así es el texto en la ley actual. El proyecto libertario elimina de cuajo el segundo párrafo.

¿Qué significa esto en la práctica? Que se le quita al juez la carta blanca para inclinar la balanza hacia el trabajador cuando hay dudas sobre cómo valorar una prueba en un caso concreto. Se busca un equilibrio más rígido donde la "duda" no sea una excusa automática para fallar contra la empresa.

El disciplinamiento: obedecer a la Corte Suprema

El gobierno sabe que cambiar la ley no sirve de nada si los jueces de primera o segunda instancia deciden ignorarla o declararla inconstitucional sistemáticamente. Por eso, el artículo 90 introduce una cláusula de alineamiento vertical obligatorio.

El texto establece que los jueces laborales deberán adecuar sus decisiones a los precedentes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Pero lo más fuerte es la sanción: el "apartamiento infundado" de dichos criterios será considerado causal de mal desempeño. Es decir, fallar en contra de lo que dice la Corte puede costarle el puesto a un juez. Es una herramienta de disciplina interna inédita en su severidad para el fuero.

El artículo 90: si los jueces no siguen los precedentes de la Corte será causal de mal desempeño.

La "solución final": disolver el fuero

Finalmente, el proyecto guarda una bala de plata en el artículo 91. El gobierno retoma la vieja disputa por el traspaso de la justicia a la Ciudad de Buenos Aires, hoy frenado por un amparo de los propios jueces.

La norma establece que, una vez que se concrete la transferencia de competencias laborales del Estado Nacional a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se procederá a la "progresiva disolución" de la Justicia Nacional del Trabajo.

El artículo 91 le pone fecha de defunción a la justicia nacional en lo laboral

El objetivo político es desmantelar el fuero tal como existe hoy. Al traspasarlo y disolver la estructura nacional, el gobierno apuesta a diluir la cultura organizacional de un fuero que consideran viciado, para dar paso a una justicia laboral porteña que, suponen, tendrá una impronta diferente.

El plan de vuelo en el Congreso

La estrategia del oficialismo no es solo de contenido, sino de tiempos. La orden política es aprovechar el envión. La legitimidad del triunfo electoral funciona como un combustible que, saben, se consume con el tiempo.

En el Senado, la disposición es avanzar a marcha forzada. Hay voluntad de votar el proyecto antes de Navidad o, a más tardar, antes del Año Nuevo. Quieren cerrar el 2025 con la media sanción bajo el brazo.

La Cámara de Diputados, por su parte, quedaría para el turno de verano. La intención es que el debate se retome a fines de enero o principios de febrero, de hecho ya le pidieron a los legisladores propios estar cerca desde el 15 de enero. La lógica es clara: golpear primero y rápido, reformando las bases del sistema laboral antes de que la resistencia política y gremial pueda reorganizarse.

Compartir

Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.