Javier Milei habló este viernes por la noche en la Bolsa de Comercio de Rosario.
Javier Milei busca superar las últimas derrotas parlamentarias y convoca a los jefes de bloques aliados
El presidente decidió tomar las riendas de la estrategia legislativa tras los serios reveses en el Congreso. Convocó a Ritondo, Zago, Bornoroni y podrían sumarse otros referentes a la cumbre que tendrá lugar el viernes por la tarde
El presidente Javier Milei decidió intervenir directamente en las negociaciones políticas tras una serie de derrotas en el Congreso. Por ello, el presidente convocó a los jefes de bloques dialoguistas de la Cámara de Diputados a una reunión en la Casa Rosada para alinear la estrategia legislativa y mejorar la coordinación entre sus aliados. La reunión, que se llevará a cabo el viernes, incluirá a Cristian Ritondo (PRO), Oscar Zago (MID), y Gabriel Bornoroni (La Libertad Avanza), en un esfuerzo por consolidar el frente oficialista y contrarrestar las recientes pérdidas legislativas.
El contexto que motivó la intervención directa de Milei incluye una serie de reveses significativos para el oficialismo en la última semana. Entre los principales golpes se encuentra la pérdida del control de la Bicameral de Inteligencia, ahora en manos del radical Martín Lousteau y del kirchnerismo, y el rechazo de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que asignaba fondos a la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). Además, la aprobación de una ley que actualiza las jubilaciones, en contra de los intereses del gobierno, exacerbó las tensiones dentro del oficialismo.
Estos fracasos legislativos han sido atribuidos, en parte, a la falta de un liderazgo claro en la gestión de los consensos parlamentarios y a la creciente distancia entre Milei y algunos de sus principales operadores políticos. La intervención del expresidente Mauricio Macri, quien criticó abiertamente al entorno libertario, especialmente a Santiago Caputo, fue otro factor que impulsó a Milei a tomar el control de la situación.
La reunión del viernes en la Casa Rosada tiene como objetivo principal restablecer la sintonía entre el Ejecutivo y el Congreso, especialmente con los bloques aliados que han mostrado señales de descontento. Cristian Ritondo, jefe del bloque del PRO, Oscar Zago, desplazado como presidente del bloque oficialista y ahora líder del MID, y Gabriel Bornoroni, actual jefe de La Libertad Avanza, estarán presentes en el encuentro. Este último ya había visitado la Casa Rosada recientemente para discutir la reorganización interna del oficialismo con Eduardo "Lule" Menem, asesor de Karina Milei.
Aunque la posibilidad de formar un interbloque con fuerzas aliadas ha sido considerada, esta propuesta enfrenta resistencia dentro del PRO, donde la ven como un reconocimiento insuficiente por su apoyo al gobierno. "Esto es para entablar relaciones diplomáticas", comentaron fuentes del partido de Mauricio Macri, sugiriendo que el encuentro servirá más para mejorar el diálogo que para tomar decisiones políticas de fondo.
Crisis interna y desafíos
La crisis en la bancada oficialista se ha intensificado con la reciente expulsión de la diputada Lourdes Arrieta, tras las denuncias sobre su visita al Penal de Ezeiza, donde se reunió con ex represores, incluido Alfredo Astiz. Este escándalo ha exacerbado las tensiones dentro del oficialismo, que ya estaba lidiando con dificultades para mantener la cohesión y el control legislativo.
Además, la falta de un interlocutor claro entre la Casa Rosada y el Congreso ha sido un problema recurrente. Aunque Guillermo Francos, jefe de Gabinete, desempeñó un papel clave en la aprobación de la Ley Bases, su ausencia en las recientes negociaciones ha dejado un vacío que Milei ahora busca llenar personalmente.
La decisión de Milei de involucrarse directamente en las negociaciones ha sido recibida con cautela dentro del oficialismo. Si bien su intervención podría ayudar a recomponer las relaciones y alinear la agenda legislativa, también pone de manifiesto las debilidades internas y la falta de coordinación que han caracterizado a su gobierno en las últimas semanas.
En el PRO, la postura frente a la posibilidad de formar un interbloque sigue siendo de rechazo, al menos por ahora. Prefieren mantener una relación de apoyo crítico, sin fusionarse con las otras fuerzas que apoyan al gobierno. Desde el entorno de Macri, se sigue de cerca la evolución de estas negociaciones, conscientes de que cualquier movimiento en falso podría debilitar aún más la posición de Milei en el Congreso.
Pese a que las negociaciones entre las partes continúan, la administración nacional insiste con el retiro de los subsidios al transporte colectivo desde el 1° de septiembre
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.