El primer punto sensible está en el corazón de la arquitectura sindical. Sturzenegger había empujado una versión más agresiva sobre el financiamiento gremial y el margen de maniobra de las asociaciones, con la mira puesta en acotar el poder de la CGT y de los sindicatos grandes. En la versión final del proyecto, varios de esos bordes se liman y el texto queda más cerca de un esquema de “ordenamiento” que de demolición. Las asociaciones siguen pudiendo imponer cotizaciones a sus afiliados, mantener su patrimonio y ejercer la representación colectiva con un menú amplio de facultades.
Los cambios que se introdujeron en el proyecto de reforma laboral
El artículo que regula el patrimonio de las asociaciones sindicales mantiene la figura del empleador como agente de retención de las cuotas de afiliación, siempre con conformidad expresa del trabajador y autorización de la Secretaría de Trabajo, tanto en el proyecto original como en la versión final. La idea de Sturzenegger de ir más lejos sobre los flujos de recursos y los aportes con origen en los convenios colectivos se ve contenida por la necesidad de no dinamitar los puentes con la CGT ni con los bloques dialoguistas que el Gobierno necesita en el Congreso.
Javier Milei envió la reforma laboral al Senado con los cambios resistidos por Federico Sturzenegger.
Regulaciones para los conductores de plataformas a pedido del PRO
El segundo gran cambio del borrador es el capítulo de plataformas tecnológicas, que deja de estar pensado sólo para repartidores y cadetes y se abre a los choferes de apps. El proyecto original hablaba de un “Régimen de los Servicios Personales de Reparto y Mensajería”, definía la “mensajería urbana” y al “repartidor independiente de plataformas” como figura central. La versión final rebautiza el capítulo como “Régimen de los Servicios Privados de Movilidad de Personas y/o Reparto que utilizan plataformas tecnológicas” y suma una definición explícita de servicio de movilidad de personas: traslados acordados vía app entre un usuario y un prestador independiente, por un precio de viaje convenido.
Ese giro no es técnico, es político. El Gobierno toma como base el proyecto del jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo, que venía trabajando un régimen específico para Uber, Cabify y afines, con foco en la figura del “prestador independiente” y en la libertad de conexión, horarios y elección del medio de transporte. La nueva redacción consagra justamente eso: prestadores que pueden conectarse cuando quieran, aceptar o rechazar viajes, y negociar sus condiciones sin que se presuma una relación laboral clásica.
Javier Milei envió la reforma laboral al Senado con los cambios resistidos por Federico Sturzenegger.
En la ingeniería parlamentaria, esa concesión es una ficha directa para Ritondo, que gana protagonismo como proveedor de insumos concretos para la reforma. En la interna, el mensaje es que la reforma laboral no es propiedad exclusiva de Sturzenegger sino un espacio donde el PRO puede dejar su huella doctrinaria y, de paso, ordena a un sector clave del mercado de trabajo urbano que el oficialismo había dejado a mitad de camino.
El lunes inicia el tratamiento de la reforma laboral en el Senado
Más allá de esos dos ejes, el resto de los cambios entre el primer borrador y la versión final funcionan como una mezcla de afinamiento técnico y pequeños guiños sectoriales. Uno de ellos es el capítulo dedicado al trabajo agrario, que en la primera versión aparecía diluido en el paquete general y ahora queda expresamente modificado a través de la Ley 26.727, con la incorporación de un artículo que replica el esquema de actualización de créditos e intereses de la Ley de Contrato de Trabajo.
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) mantiene su lógica original –un fondo individual financiado con contribuciones patronales, destinado a cubrir contingencias de despido y otros supuestos– pero la versión final prolija la redacción sobre transferencias de cuentas cuando hay venta de establecimiento o reorganización, aclara la inembargabilidad de los fondos y refuerza el rol de ARCA como organismo de control y verificación del cumplimiento. También se define con más detalle la reducción y el eventual incremento de contribuciones patronales según el grado de cumplimiento del empleador con el FAL.
Javier Milei envió la reforma laboral al Senado con los cambios resistidos por Federico Sturzenegger.
Prensa Diputados
Los cambios contra los sindicatos que logró mantener Federico Sturzenegger
Otro bloque donde se nota la mano del “corrector” más que del ideólogo es el de las remisiones normativas: se corrige, por ejemplo, la referencia equivocada al régimen de trabajo a domicilio, que en la primera versión se enganchaba sobre la ley de PYMEs y ahora se apoya en la ley específica del sector. Lo mismo ocurre con las referencias sistemáticas a la Ley de Contrato de Trabajo 20.744 (t.o. 1976) y sus modificaciones, que aparecen más ordenadas y consistentes en la versión final, en línea con el trabajo de los equipos técnicos de Economía y Capital Humano.
El paquete de incentivos a la formalización y al empleo registrado –RIFL, beneficios para el empleo ya registrado, PER y RIMI– llega a esta instancia prácticamente intacto. Hay reordenamiento de títulos, pequeños cambios de numeración y alguna reescritura de cláusulas para hacerlas más legibles, pero el corazón del esquema sigue siendo el mismo: reducción de cargas para nuevos puestos formales, blanqueo de relaciones preexistentes con perdón parcial de multas, y alivios fiscales para inversiones medianas.
Javier Milei quiere sacar cuanto antes la reforma laboral
El resultado es un proyecto que conserva el ADN pro-empresario y desregulador que Milei le encargó a Sturzenegger, pero que admite correcciones políticas en dos frentes sensibles: el universo sindical y el de las plataformas. En el primero, la Casa Rosada acepta resignar parte del ímpetu original para no dinamitar los acuerdos con la CGT y con los aliados parlamentarios. En el segundo, le abre la puerta a Ritondo para ordenar un sector emblemático de la economía digital bajo un paraguas de autonomía contractual y sin estatizar el vínculo laboral.
En la práctica, la nueva versión anticipa cómo será la discusión en el Congreso: una negociación permanente entre el máximo ideológico de Sturzenegger, las necesidades de votos del oficialismo y las agendas propias del PRO y de los gobernadores. Si esta reforma es el laboratorio político de Milei, el borrador final ya dejó una primera lección: incluso en su proyecto emblemático, la realpolitik se impuso sobre la tentación de escribir la reforma laboral “soñada” en un pizarrón.
Desde la central obrera no descartan volver a la calle mientras miden la relación de fuerzas en el Congreso y comienzan a escudriñar la estrategia judicial.
El jefe de Estado quiere que las empresas puedan rubricar nuevos convenios colectivos sin pasar por los gremios. Un articulado que apunta a Camioneros.
El Gobierno impulsa una reforma para reducir la informalidad y dinamizar la creación de empleo en blanco. Lejos de implicar un “retroceso” en materia de derechos, la flexibilización apunta a incentivar la generación de puestos sostenibles.
La central obrera no participó de la reunión previa a la presentación oficial del proyecto. Mientras espera por el articulado final ya hubo convocatoria al Consejo Directivo.
Debate. El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza abrirá el tercer proceso judicial por corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner.
Inicio. La primera audiencia está prevista para este viernes en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, a la que ambos asistirán de manera virtual.
Lavado de dinero y asociación ilícita. La investigación se centra en un mecanismo que habría usado la firma hotelera e inmobiliaria para blanquear retornos provenientes de la obra pública.
Acusados y testigos. Las causas tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.
Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.
Ley de Fortalecimiento al Sistema de Discapacidad. Tuvo media sanción con un consenso prácticamente unánime, un punto central del debate en medio de las discusiones por la situación de los prestadores y el financiamiento de las prestaciones. Se trata del proyecto de LLA, PRO, UCR, posteriormente empujado por el MID y Argentina Federal.
Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El proyecto volvió al Senado tras ser modificado en Diputados por un margen ajustado (124 a 119), ya que incluyó la restitución de los límites a la titularidad extranjera de tierras rurales.
Vandalismo rural. Obtuvo media sanción el proyecto del PRO que pena con hasta 10 años de prisión los daños a la producción agropecuaria, silobolsas e instalaciones rurales.
Trazabilidad de medicamentos. Tras la crisis del fentanilo contaminado, se dio media sanción con respaldo transversal al sistema SNATECS para monitorear medicamentos de alto riesgo e insumos críticos. La iniciativa es empujada por la libertaria Giudici.
Endeudamiento familiar. Tras más de 15 horas de sesión y por falta de apoyo a su dictamen, La Libertad Avanza logró postergar el debate por morosidad crediticia y que así no se trate la iniciativa opositora.
Transferencia de un inmueble nacional. Se le dio media sanción al proyecto radical para pasar a título gratuito a la provincia del Chaco un inmueble de 6,2 hectáreas de Nación, donde funciona el Centro de Acopio y Embarque Barranqueras (CAEB).