La decisión se tomó después de una ronda de conversaciones que el asesor presidencial, Santiago Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli, y el titular de Diputados, Martín Menem, mantuvieron con gobernadores, bloques dialoguistas y empresarios. En la Casa Rosada aseguran que, si bien “no están todos los votos contados”, el escenario es “mejor que hace un mes” y que diciembre dejó de ser una fecha tabú para avanzar con cambios en el régimen de trabajo.
Javier Milei envía la reforma laboral junto al Presupuesto 2026
El giro de calendario no es menor. Hasta hace pocas semanas, en el propio oficialismo repetían que la reforma laboral iba a quedar para la segunda quincena de enero o incluso para febrero, aprovechando un clima político y social más relajado, con menos actividad sindical y parlamentaria. Milei cambió de idea: si el Presupuesto 2026, el paquete fiscal y las facultades delegadas van juntos, también quiere que la discusión laboral forme parte de ese combo.
En Balcarce 50 leen que el riesgo de mezclar todas las piezas es alto, pero que el costo de seguir pateando la reforma también crece. “Si la corremos para más adelante, el mensaje es que no estamos convencidos. Y el Presidente está convencidísimo”, resumió una fuente oficial al tanto de las conversaciones. El cálculo político es claro: aprovechar la negociación grande por el Presupuesto para enhebrar, en paralelo, la letra fina laboral.
Javier Milei se juega un pleno en el Congreso y envía la reforma laboral en diciembre con el Presupuesto 2026.
El Gobierno apuesta a tener de su lado a la CGT en la discusión de la reforma laboral
El otro eje central del movimiento es sindical. El Gobierno está convencido de que tendrá, en los hechos, el apoyo de la Confederación General del Trabajo. No imaginan una CGT en modo oficialista, pero sí una conducción que, como mínimo, no se juegue a un enfrentamiento frontal. En la mira de la Casa Rosada aparecen más bien los gremios identificados con el kirchnerismo duro: La Bancaria, Camioneros, la UOM y los sindicatos docentes, donde esperan la verdadera resistencia.
En ese esquema se inscribe la figura de Gerardo Martínez, de la UOCRA, que integró el Consejo de Mayo y que se reunió esta semana con Caputo, y la del titular del sindicato del vidrio y miembro del triunvirato cegetista, Cristian Jerónimo. El Gobierno cree que con ese tipo de interlocutores se puede construir una suerte de “zona gris”: no habrá apoyo explícito a la reforma, pero tampoco una campaña total para tirarla abajo, siempre que el texto final no rompa todos los equilibrios internos de la central obrera.
Javier Milei se juega un pleno en el Congreso y envía la reforma laboral en diciembre con el Presupuesto 2026.
Javier Milei quiere acelerar con las sesiones extraordinarias en diciembre
La apuesta oficial es que el diálogo con estos sectores sirva como contención frente a los gremios kirchneristas, que ya preparan movilizaciones y recursos judiciales. “Si la CGT no se pone al frente, la foto política es otra”, se ilusionan en el círculo de Caputo. Al mismo tiempo, en el equipo de Santilli toman nota de las advertencias de algunos gobernadores, preocupados por el impacto que una conflictividad laboral alta puede tener en sus provincias en pleno cierre de año.
Javier Milei se juega un pleno en el Congreso y envía la reforma laboral en diciembre con el Presupuesto 2026.
La reforma laboral, admiten incluso dentro del Gobierno, “va por otro camino”. Los contactos que mantuvieron Santilli y Menem con jefes de bloque y legisladores experimentados devolvieron una señal clara: una parte importante del Congreso considera que es un error forzar ese debate en diciembre, cuando todavía se están acomodando las tensiones por el Presupuesto y el clima social es más volátil. Varios interlocutores recomendaron esperar al menos un mes, ordenar el texto y acumular más avales.
En el mientras tanto, el oficialismo trabaja para que la discusión no quede encapsulada en el conflicto Gobierno–sindicatos. Santilli intenta involucrar a los gobernadores dialoguistas en la negociación y empresarios de distintos rubros presionan por señales concretas, luego de meses de anuncios sin definiciones. El margen de maniobra es acotado, pero Milei eligió correr el límite: adelantar la reforma laboral a diciembre es, en los hechos, aceptar que el costo político se paga ahora y no más adelante.
Sin llamado formal por parte del Gobierno y a la espera de que se conozca la letra chica del proyecto, la central sindical pone primera y va al Congreso
Los cambios en el esquema fiscal se incluirían en el temario de extraordinarias para la segunda mitad de enero. El enojo de Javier Milei por las filtraciones.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.