Javier Milei se prepara para el sprint final de La Libertad Avanza inmerso en una interna que no afloja
El Presidente estará en Córdoba, Rosario y Ezeiza en momentos de máxima tensión en la pelea entre Karina Milei y Santiago Caputo. Alarmas por la fiscalización.
El formato elegido apunta a recuperar iniciativa y volumen político en la calle. Córdoba seguirá siendo el faro, Rosario la parada táctica para morder voto independiente y Ezeiza el broche metropolitano con un mensaje de orden, seguridad y “defensa del cambio” frente a un peronismo que LLA asume competitivo. Bullrich, pieza central del dispositivo, funcionará como cinturón de seguridad: presencia, discurso simple, fotos para señalizar control en un momento de turbulencia.
Javier Milei se pone al frente del sprint final de la campaña de La Libertad Avanza
Las mediciones que circularon el fin de semana no ayudaron. En algunas plazas críticas, la foto de intención de voto se amesetó; en otras, se achicó la brecha con los rivales. No es un derrumbe, pero sí un techo más bajo del que esperaba la Casa Rosada para encarar el tramo final. De ahí la decisión de poner al Presidente arriba del camión y a Bullrich de copiloto: un intento de ordenar el mensaje, cuidar el voto propio y, si aparece, capturar el voto útil antisistema.
Javier Milei se prepara para el sprint final de La Libertad Avanza inmerso en una interna que no afloja.
La Libertad Avanza con cambios en la fiscalización en la provincia de Buenos Aires
En ese epicentro aparece Luis “el Negro” Ontiveros, coordinador de LLA en el partido más grande del país. Su figura concentra quejas y sospechas. Referentes locales hablan de acuerdos incumplidos, desplazamientos arbitrarios y una conducción “fuera de control”. La crítica no es moral sino instrumental: si el jefe de una plaza así no consigue ordenar a los propios, el adversario juega de local. Y en una elección pareja, perder control territorial es regalar recuento.
Patricia Bullrich, la vocera y apuntaladora de La Libertad Avanza
El equipo presidencial lo sabe. Por eso, además de los actos, se activó una operación silenciosa para reforzar la fiscalización. El objetivo: cerrar baches, distribuir responsables por corredor, multiplicar el entrenamiento y asegurar el minuto cero del domingo. En la jerga, “menos épica, más Excel”: quién abre, quién reemplaza, quién lleva actas, quién comunica incidencias. El Presidente puede llenar plazas; sin boletas, lápices y planillas, no hay victoria que aguante.
La presencia de Bullrich no es solo fotográfica. Lleva un tono que el oficialismo considera necesario: ley, orden, “reglas claras” en campaña y en comicios. Es, además, un puente con intendentes y comisarios, con punteros que no se fotografían pero pesan a la hora de cuidar boletas. Su incorporación a los cierres también es un gesto a los propios: en medio de la interna, alguien trae protocolo, libreto y una estructura que, con virtudes y defectos, funciona.
El embajador de Uruguay en Argentina, Diego Cánepa, el canciller de Argentina, Gerardo Werthein, el canciller de Uruguay, Mario Lubetkin, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich
Pablo Cuarterolo
El discurso de Milei en esta recta final será de contraste alto. Volverá a la identidad: “terminar lo que empezamos”, “no volver al fracaso”, “defender la libertad y el orden”. Habrá contención para el electorado castigado por la economía y un mensaje dirigido a los que dudan: el costo del ajuste ya se pagó, lo que viene —prometen— es el alivio. La clave será no sobreactuar triunfalismo y, al mismo tiempo, evitar el tono de derrotismo que desmoviliza.
En la cocina de campaña, el dilema está claro: ¿se ordena la política para que el mensaje llegue limpio, o se insiste con la lógica de shock permanente que tantas veces sirvió para marcar agenda? La respuesta, por ahora, es híbrida. Actos masivos con estética de 2023, pero una línea más ejecutiva: plan, cronograma, metas, fiscalización. Si la interna baja el volumen esta semana, Milei puede capitalizar su liderazgo. Si no, la foto del cierre será apenas maquillaje.
La elección, en definitiva, se jugará en tres planos: narrativa, territorio y control del comicio. La narrativa la aporta Milei con Bullrich como ancla. El territorio depende de que la provincia no se deshilache y de que La Matanza deje de ser un sismógrafo. Y el control, de que la fiscalización se vuelva una ingeniería y no un deseo. La Libertad Avanza quiso llegar mejor; llega con lo puesto. Ahora, la política y la logística dirán cuánto pesa cada error.
El diputado quiere polarizar al extremo con Fuerza Patria y denunciará que "le tienen miedo". Javier Milei retorna a su estilo tradicional más anti casta.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.