Francos desvinculó al Gobierno de cualquier responsabilidad en el caso.
La oposición interroga a Guillermo Francos por el caso $LIBRA y denuncia la ausencia de ministros clave
Con 129 diputados, la oposición logró quórum para interpelar al jefe de Gabinete sobre la criptomoneda promocionada por Milei. Los ministros de Economía y Justicia se ausentaron, generando críticas y tensiones en el recinto.
La Cámara de Diputados abrió este martes una sesión marcada por la polémica alrededor de la criptomoneda $LIBRA, promocionada por el presidente Javier Milei y ahora investigada como una presunta estafa. Con 129 legisladores presentes, la oposición logró el quórum necesario para interpelar al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien fue el único funcionario en comparecer. Los ministros Luis Caputo (Economía) y Mariano Cúneo Libarona (Justicia), así como el titular de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Roberto Silva, se excusaron, lo que generó fuertes críticas.
Francos desvinculó al Gobierno de cualquier responsabilidad en el caso. “De manera preliminar, Milei no mantiene ni mantuvo ningún vínculo con $LIBRA”, afirmó. Reconoció que el Presidente se reunió con Julian Peh (Kip Protocol) y Hayden Davies (Kelsier Ventures), impulsores de la criptomoneda, así como con Mauricio Novelli, señalado como nexo entre Milei y los empresarios. Sin embargo, aseguró que esos encuentros fueron “de carácter personal” y negó que hubiera “contraprestación económica” alguna.
“El Presidente no mantiene ni mantuvo relación alguna con las personas involucradas. No existió participación del Estado nacional, ni de sus organismos o asesores, en el proyecto mencionado”, sostuvo Francos. Además, cuestionó la iniciativa opositora de avanzar con una comisión investigadora, argumentando que “las comisiones no pueden convertirse en órganos paralelos de justicia”.
Las ausencias que tensionaron la sesión
El debate comenzó con dos horas de demora debido a los cruces por la falta de los ministros citados. Caputo justificó su inasistencia en una nota, donde aseguró que su cartera “no ha tenido vinculación alguna con las cuestiones relativas al criptoactivo $LIBRA” y se mostró dispuesto a responder por escrito. Por su parte, Cúneo Libarona alegó “compromisos urgentes” y remarcó que la información recabada por el Ministerio de Justicia ya fue enviada a la Justicia.
Las excusas no convencieron a la oposición. “¡A esta altura, los dos son pasibles de juicio político!”, gritó Cecilia Moreau (Unión por la Patria), mientras otros diputados calificaron las ausencias como “una burla al Congreso”. Juan Manuel López (Coalición Cívica) fue más allá: “Cúneo es un sacapresos histórico de Argentina”, disparó.
Miguel Pichetto (Encuentro Federal) advirtió que, de persistir la negativa a comparecer, los ministros podrían ser “traídos por la fuerza pública” en el marco de la futura comisión investigadora.
El camino hacia una comisión investigadora
La interpelación a Francos funcionó como un primer paso para que la oposición impulse una comisión que profundice la investigación sobre $LIBRA. El oficialismo, en minoría, intentó frenar el avance con argumentos institucionales, pero los bloques opositores –Unión por la Patria, Coalición Cívica, Encuentro Federal y la izquierda– mantuvieron la presión.
La sesión, que se extendió por más de 10 horas, dejó en evidencia la estrategia del Gobierno: minimizar el caso y evitar que se convierta en un escándalo mayor. Sin embargo, las ausencias de Caputo y Cúneo Libarona, sumadas a las declaraciones de Francos, no lograron despejar las dudas sobre los vínculos entre el entorno presidencial y los impulsores de la polémica criptomoneda.
Ahora, el foco estará puesto en la conformación de la comisión investigadora y en si el oficialismo podrá evitar que avance en un Congreso donde carece de mayoría. Mientras tanto, la Justicia sigue su propio curso en una causa que ya traspasó las fronteras argentinas.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.