¿La tormenta ya pasó?
El presidente Javier Milei y sus incondicionales se autoconvencen de que lo peor ya se superó.
El presidente Javier Milei y sus incondicionales se autoconvencen de que lo peor ya se superó.
Encerrados en un pequeño pero compacto círculo de confianza, Javier Milei y sus incondicionales se autoconvencen de que la tormenta ya pasó.
Para ilustrar el momento, nada mejor que la vehemencia con la que el sábado, el asesor del presidente, Miguel Boggiano, argumentó la “asimetría” de los medios para cubrir, por un lado, el caso Adorni y por el otro, el escándalo del sistema de importaciones de la República Argentina (SIRA). Fue en la mesa de Mirtha Legrand, por esos días conducida por Juana Viale.
Los libertarios viralizaron hasta el infinito el recorte del usuario @empaladosok que a su vez fue reproducido por Boggiano y luego reposteado nada más y nada menos que por Marcos Galperín.
¿Pero alcanzará la defensa cerrada y sin autocrítica y el ataque furibundo al periodismo para salir del laberinto en el que se metió el gobierno desde hace casi dos meses, cuando se publicó la foto de la mujer de Adorni visitando la tumba del rabino de Lubavitch?
Depende de quién y cómo lo analice. Para la administración Milei, lo que pasó en la semana fueron todas buenas noticias. Se trata del resumen que subió el propio Manuel Adorni a su cuenta de X.
Incluye:
Sin embargo, quizá, una de las medidas más adecuadas que haya tomado el Gobierno en las últimas horas es la reapertura de la Sala de Periodistas en la Casa Rosada, porque así corrige una reacción desproporcionada frente a la controvertida decisión de un periodista o de un programa.
Por ahora, se impone la idea de continuar con el mismo tono, pero sin saturar. Los dos argumentos que la sostienen parecerían ser compartidos tanto por Karina Milei como por Santiago Caputo. Y mezclan lo humano con la estrategia para su reelección.
Entre uno y otro, esta semana se conocieron algunos gastos inapropiados en los que incurrió la empresa pública nucleoeléctrica, mientras era presidida por Demian Reidel. Gastos de hasta 300 mil dólares que fueron acumulados y registrados en una única cuenta corporativa. No se trató de una denuncia de un periodista o un dirigente opositor. Los datos duros fueron aportados por la Jefatura de Gabinete, como parte del informe del miércoles pasado.
Por lo pronto, Reidel, casi de inmediato, se defendió así: “Ante las versiones periodísticas, aclaro: mis resúmenes de tarjeta corporativa no muestran ningún gasto personal. cero discotecas ni servicio de playa ni free shop ni nada. los artículos mezclan datos de todas las tarjetas de la empresa. intentar asignármelo a mi es mala fe absoluta. ante la denuncia, que se investigue hasta el último peso. mi actividad fue exclusivamente laboral y está disponible. yo no tengo nada que ocultar”.
En cambio, machaca con la idea de que la tormenta ya pasó, basada en los siguientes presupuestos:
Las últimas encuestas de humor social de las consultoras más serias que todavía no fueron publicadas no mostrarían mayores cambios con respecto a las conocidas en marzo.
Por poner un solo ejemplo, la de Aresco, a cargo de Federico Aurelio.
¿Qué problemas?
Tampoco parecerían haber variado mucho los índices de responsabilidad que le adjudican a las distintas gestiones sobre los problemas económicos del país.
Siempre según la última medición de Aresco, de marzo:
Más allá del humor social, hay en Milei y Caputo la idea de que no están siendo suficientemente reconocidos por la abrupta baja de la inflación, los índices de crecimiento de la economía y el orden macroeconómico alcanzado.
O se quejan de los medios por presentar al ahorro de 5.600 millones de dólares en subsidios a la energía, como un aumento de tarifas puro y duro. Un beneficio injustificado que tenían casi 900 mil usuarios, algunos ubicados en lo más alto de la pirámide social, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Para responder a eso, los convencidos de Milei recurren a parte de un monólogo de Jorge Lanata, publicado en 2016, que no tiene desperdicio.
Pero ahora mismo los principales estrategas del gobierno cuentan con la invalorable ayuda de cachivaches como Rodolfo Tailhade, exdirector de contrainteligencia de la SIDE y el hombre que más denuncias hizo contra dirigentes no kirchneristas sin lograr ningún procesamiento.
El jefe del grupo de tareas sucias que revolea sospechas pero jamás dijo una palabra sobre las decenas de hechos de corrupción que atravesaron los gobiernos de Néstor y Cristina.
Ahora este “ser impoluto” habla sin solución de continuidad sobre los servicios de custodia oficial de la mujer de Adorni, y se excita porque el Ministerio de Seguridad lo va a denunciar por presunto espionaje ilegal.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.