Miguel Ángel Pichetto, diputado de Encuentro Federal y flamante presidente de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas del Congreso, está dispuesto a aprovechar la ventana que le abrió el fallo judicial que, en principio, frenó la posibilidad de que la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) reemplace a la Auditoria General de la Nación (AGN) y audite a las universidades.
La justicia señaló que la SIGEN, que depende del Ejecutivo, no puede avanzar en facultades que le son propias de la AGN. En este caso, entre otras cosas, porque violaría la autarquía y la independencia de las Universidades.
En ese marco, y con el objetivo de poner fin a la discusión sobre el uso que hacen las facultades de los fondos que les otorga el Estados, Miguel Ángel Pichetto convocó a una reunión de Comisión e invitó a los representantes de la AGN. El encuentro se llevará adelante esta tarde y buscará definir plazo y modalidad de auditorías de por lo menos tres universidades: Económicas, Medicina y Psicología.
El experimentado legislador anticipó su jugada en las redes sociales. “Me reuní con el rector de la UBA, Ricardo Gelpi, quien me ratificó el pedido de autoría elevado a la Comisión Mixta Revisora de Cuentas. Es importante que el Congreso, a través de la AGN, ejerza de manera independiente el rol de control sobre las universidades que le impone la ley”, posteó Pichetto en X
Así las cosas, Miguel Ángel Pichetto, y su bloque se alejan un paso más del oficialismo. La puesta en macha de la Bicameral pondrá a funcionar el andamiaje de la AGN, y por consiguiente las auditorias, que en este caso quedarán bajo la órbita del Poder Legislativo y no del judicial como pretendía el oficialismo.
La reunión por la auditoria de las universidades
La reunión con la AGN está agendada para las 16, en el salón Arturo Illia del Congreso. Será la puesta en marcha de una de la Comisiones más importantes del Congreso que estuvo sin funcionar durante ocho meses. En ese marco, desde Unión por la Patria, se paran para denunciar que la parálisis de los organismos de control forman parte de la estrategia del oficialismo para sumar argumentos en la búsqueda del vaciamiento de los distintos estamentos del Estado.
En paralelo a lo que sucede en el Congreso de la Nación, se desarrolla la pelea judicial por el control de los fondos de las universidades.
La justicia en lo Contencioso Administrativo había frenado, a instancia de las universidades, la decisión del Gobierno de avanzar con las auditorias por medio de la SIGEN y le pidió al Ejecutivo que explique porque el control tendría que quedar a cargo de la Sindicatura y no de la AGN, que es el organismo asignado a tal efecto.
Con los plazos para que el Gobierno haga su presentación a punto de vencer, y con la posibilidad concreta de que la justicia falle a favor de las universidades, a los libertarios no les quedará más que aceptar el plan diseñado por Pichetto para encausar las auditorias y dar por terminada la discusión sobre el uso que hacen las universidades de los fondos que le son asignados.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.