Miguel Pichetto, uno de los firmantes del pedido de sesión para rechzar el veto a la movilidad jubilatoria.
Movilidad jubilatoria: La oposición pidió sesión en Diputados para rechazar el veto presidencial
Encabezados por el radicalismo, sectores alejados del Gobierno, buscan insistir con la ley que recompone las jubilaciones.
El radicalismo, Encuentro Federal, y la Coalición Cívica presentaron hoy un pedido de sesión especial para el próximo miércoles, a fin tratar en Diputados el veto a la ley demovilidad jubilatoria, aunque para lograr su objetivo deberán reunir el aval de los dos tercios de los presentes.
La solicitud fue efectuada por los presidentes de los bloques de la UCR, Rodrigo de Loredo, de EF Miguel Ángel Pichetto, y de CC Juan Manuel López, y firmada por una veintena de legisladores de esas fuerzas políticas.
Ante ese escenario la oposición deberá superar dos escollos. Primero conseguir los 129 legisladores necesarios para habilitar la sesión y segundo los dos tercios de los votos de los presentes para poder habilitar el tratamiento sobre tablas. Después de eso, deberá garantizar los dos tercios de los votos para rechazar el veto presidencial.
Los números para sostener la movilidad jubilatoria y rechazar el veto presidencial
En la Cámara baja, que será la primera en tratar el tema, el combo de La Libertad Avanza, el PRO y el MID, más aliados, suma 77 legisladores y queda a nueve voluntades del tercio necesario para sostener el DNU.
Ante ese panorama el resultado resulta incierto. El día que la Cámara de Diputados sancionó la nueva ley de movilidad jubilatoria hubo 160 votos positivos, 16 ausencias y 8 abstenciones. En ese marco, hay 24 votos en danza y LLA solo necesita 9.
Claro, que la cuenta siempre se hace sobre la totalidad de los miembros de la Cámara. Sin embargo, los dos tercios se tendrán que calcular sobre los presentes a la hora de votar. Esto quiere decir que a menor cantidad de legisladores en sus bancas, más sencilla la tarea de llegar a los dos tercios.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.