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Política

Semana de cambio para Javier Milei: del abismo al alivio

El Gobierno pasó de la incertidumbre total a un frágil alivio. Milei buscó ayuda de EE.UU. y cedió retenciones para frenar la corrida. Quedan 19 días hábiles.

Gabriel Ziblat

La última semana de la gestión de Javier Milei fue una montaña rusa emocional y financiera que llevó al Gobierno del nerviosismo total del domingo hasta cerrarla con alivio el viernes. Es que la crisis en los mercados había llegado a un punto donde si no había cambios el interrogante ya no era cómo le iba a ir a La Libertad Avanza en las elecciones legislativas, sino cómo llegaba.

El domingo 21 fue un día de pura tensión en la administración libertaria. A pesar de los esfuerzos y las señales de Luis "Toto" Caputo de que los dólares disponibles eran suficientes para frenar la corrida cambiaria, las dudas reinaban respecto a cuánto más podían soportar las arcas del Banco Central la presión de un mercado que parecía no encontrar techo. En tres días había tenido que vender más de U$S 1.200 millones para defender el techo de la banda de flotación.

Aunque lo nieguen públicamente, la verdad es que en el búnker del Gobierno se evaluaban al menos tres escenarios posibles, todos ellos dramáticos para la continuidad del programa económico: liberar las bandas y dejar flotar al dólar (con el consecuente salto inflacionario), volver a establecer un cepo cambiario (un golpe mortal a la promesa de libertad), o la opción preferida, conseguir ayuda de emergencia de los Estados Unidos.

Por esta razón, en un trabajo mancomunado, las diferentes áreas del Gobierno –la Cancillería de Gerardo Werthein, el Palacio de Hacienda de "Toto" Caputo y el sector de comunicación estratégica de Santiago Caputo– quemaron los teléfonos. "El domingo estaban enloquecidos", describe una fuente al tanto de las conversaciones de ese fin de semana. El objetivo era uno solo: conseguir una soga que impidiera que la cuerda se rompiera.

Fugaces retenciones cero para calmar el dólar

En medio de esa frenética búsqueda de apoyo internacional, la decisión de eliminar las retenciones al campo en realidad se entiende como un manotazo de ahogado. Era una medida desesperada para inyectar algo de dólares frescos y así contener la subida del billete verde y cuidar unas reservas que se seguían drenando. Estaba claro que, por sí sola, esa medida no sería suficiente para calmar la marea, sino apenas un parche.

La decisión le terminó generando una nueva crisis de confianza con el sector agropecuario, ya que terminó durando apenas tres días en los que los beneficiados fueron los grandes grupos exportadores de cereales. En la crisis, lo único que importaba era calmar el dólar. Ya vendrá el tiempo de recomponer y de cumplir con la promesa de baja definitiva de las retenciones, piensan en el oficialismo.

Finalmente, los planetas se alinearon. El viernes, Estados Unidos, a través del secretario del Tesoro, Scott Bessent, dio sobradas muestras de su disposición a colaborar y a asistir financieramente al gobierno de Javier Milei. La señal, contundente y pública, fue suficiente. Bastó ese respaldo político y económico de peso pesado para lograr que los mercados terminaran la semana en paz, logrando el objetivo de frenar la espiral de pánico.

Tanto en el Gobierno como en la Citi más de uno cerró la semana con la misma frase: "Una semana menos". Y es que en el rally hasta las elecciones de medio término del próximo 26 de octubre ahora se cuentan cuatro semanas. Con un feriado de por medio, el desafío es que los 19 días hábiles que quedan transcurran con la mayor calma posible. La paz conseguida es frágil, pero en la actual Argentina, cualquier tregua es un triunfo.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.