Sigue la disputa entre las universidades nacionales y el Gobierno por el presupuesto
Veto y el recorte en el presupuesto 2025: las universidades preparan un plan de lucha
Alerta en las casas de altos estudios ante la decisión del Presidente de rechazar la ley de financiamiento para las universidades y ante el recorte previsto en el presupuesto.
“Veto total”, anunció el presidente de la Nación, Javier Milei, apenas unas horas después de que el Congreso sancionará la ley de financiamiento para las universidades nacionales. Cerca de la medianoche del domingo se conocieron los detalles del presupuesto que marcan un nuevo recorte en educación, ciencia y tecnología. Ante ese escenario la comunidad educativa comenzó a diseñar su plan de lucha.
Según pudo saber El Observador la Federación Universitaria Argentina (FUA), los rectores y los docentes podría definir la semana próxima un paro total de actividades para el jueves 26 de septiembre y la convocatoria a una movilización el 2 de octubre.
La decisión del Gobierno de poner en negro sobre blanco el recorte a la educación superior avivó un conflicto que estalló a los pocos meses de la asunción de Javier Milei y que nunca alcanzó una solución definitiva.
Los números del presupuesto que asustan a las universidades
Según la ley de leyes las universidades recibirán casi la mitad de lo que pretenden. Es decir, el Gobierno destinaría $3.8 billones a las universidades nacionales, mientras que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) exige $7.2 billones.
La tensión sobre el financiamiento educativo tampoco declina en el Congreso de la Nación. El principal afectado es el bloque radical, pero los bloques que responden a los distintos gobernadores también miran el presupuesto con asombro.
El veto y el debate en el Congreso
La discusión que tienen el radicalismo sobre el tema está expuesta. Y, por lo que se pude ver, tendrá una resolución similar a la reforma de la fórmula previsional: un bloque que no se rompe, pero vota fracturada.
El tema de los gobernadores es más complejo. No se juega sólo el financiamiento de las universidades. El tema se mete de lleno en la política local. En muchas de las provincias las universidades nacionales no sólo tienen un gran peso presupuestario, sino que también ostentan una gran dimensión política. En términos concretos, ningún gobernador quiere estar enemistado con los rectores en año electoral.
Por eso más allá de que el conflicto tenga su foco mediático en Buenos Aires con lo que pueda suceder dentro del Congreso o con las movilizaciones, es un partido que se juega a nivel federal.
“No hay nada cerrado. Hay algunas cosas que seguramente se van a modificar. Vamos a trabajar como trabajamos en la ley bases”, asegura uno de los hombres fuertes del espacio dialoguistas de la Cámara baja. Sin embargo, al mismo tiempo reconoce que “el oficialismo tiene que tener su herramienta para enfrentar el año próximo, pero también se tiene que dejar ayudar”.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.