La oposición logró sentar poco después del mediodía a 130 diputados y habilitó la sesión para tratar, entre otros temas la creación de una comisión investigadora por el criptogate.
Las negociaciones que terminaron por torcerle el brazo al Gobierno se terminaron de sellar esta mañana y tuvieron como protagonistas a los legisladores de la provincia de Córdoba que pertenece al bloque Encuentro Federal y que suelen estar alineados con la posición de su gobernador, Martín Llaryora.
Si bien el gobernador suele decir que no incide sobre el voto de los Diputados, en el Congreso nadie descarta que haya tenido que ver con que un puñado de diputados de su provincia decidieran bajar para sumar las voluntades necesarias para el quórum. Por ahora, no hay versión oficial.
Criptogate: la construcción del quórum
Si bien en la previa se esperaba que Natalia de la Sota diera quórum, la sorpresa la aportaron sus coterráneos Ignacio García Aresca, Juan Fernando Brügge, y Carlos Gutiérrez.
Tan importantes como los representantes de Córdoba fueron los radicales Julio Cobos, Fabio Quetlas y Mario Barletta. Que no habían adelantado su postura.
Así, junto con Unión por la Patria, la Coalición Cívica, Democracia y el Frente de Izquierda, la oposición consiguió el quórum para avanzar con todos los proyectos ligados al escándalo libra, que van desde pedidos de interpelación hasta la creación de una comisión investigadora.
En tanto, la oposición también buscará emplazar a la Comisión de Presupuesto y Hacienda que conduce José Luis Espert para que emita dictamen sobre los proyectos que contemplan la puesta nuevamente en vigencia de la movilidad jubilatoria.
Más allá de haber conseguido el quórum con 130 diputados presentes, las negociaciones ahora se enfocan en conseguir la mayoría a la hora de votar los proyectos. La sesión por ahora tiene final abierto.
La oposición alcanzó el quórum en la Cámara de Diputados para crear una comisión investigadora sobre la criptomoneda $LIBRA, promovida por Javier Milei.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.