Alcoholemia en la Ciudad: aumentaron los controles en Año Nuevo y la positividad es de las más bajas en años
Entre la noche del 31 y la mañana del 1°, la Ciudad hizo más de 5.000 testeos de alcoholemia y atendió 22 heridos por pirotecnia.
Entre la noche del 31 y la mañana del 1°, la Ciudad hizo más de 5.000 testeos de alcoholemia y atendió 22 heridos por pirotecnia.
La Ciudad realizó más de 5.000 controles de alcoholemia entre la noche del 31 de diciembre y la mañana de este 1° de enero y detectó 38 conductores con alcohol en sangre, a quienes se les retuvo la licencia de conducir. La tasa de positividad fue del 0,77%, por debajo del promedio anual del 0,97%, y se ubicó entre las más bajas registradas en los últimos años.
Los controles se llevaron adelante en más de 30 puntos de la Ciudad. En ese marco, se detectaron 12 conductores con dosajes superiores a 1 gramo de alcohol por litro de sangre, lo que implica una inhabilitación para conducir de entre cuatro meses y dos años. Otros 26 conductores presentaron valores de entre 0,5 y 0,99 g/l, con sanciones que van de dos a cuatro meses sin licencia. En total, se retuvieron 41 licencias.
El dosaje más alto registrado fue el de un conductor que alcanzó los 2,62 g/l de alcohol en sangre. Según datos oficiales, los controles buscan reducir la siniestralidad vial, ya que una de cada cinco muertes por hechos de tránsito está relacionada con el consumo de alcohol al volante.
Durante 2025, los Agentes de la Dirección de Tránsito realizaron más de 490.000 controles de alcoholemia. La evolución de los registros anuales muestra una reducción sostenida de los casos positivos: 1,76% en 2020; 1,67% en 2021; 1,52% en 2022; 1,20% en 2023; 1,16% en 2024 y 0,97% en 2025.
Los operativos se realizan con la metodología denominada “embudo”, que obliga a circular a baja velocidad, aumenta la percepción del control y mejora la seguridad del personal. Se trata de un estándar recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En la Ciudad rigen distintos límites de alcoholemia según el tipo de conductor: 0,5 g/l para automovilistas particulares; 0,2 g/l para motociclistas y 0,5 g/l para su acompañante; y tolerancia cero para conductores principiantes y profesionales.
Las sanciones incluyen multas económicas, inhabilitación para conducir y la obligación de realizar un curso de educación vial para recuperar la licencia. Para quienes registren entre 0,5 y 1 g/l, las multas van de $119.776,5 a $798.510, con inhabilitación de dos a cuatro meses. Desde 1 g/l en adelante, las multas oscilan entre $239.553 y $1.597.020, o arresto de uno a diez días, y una inhabilitación de cuatro meses a dos años. En caso de negarse al test de alcoholemia, se aplica una multa de $798.510 y se remite el vehículo.
Además de los controles viales, entre la noche del 31 y la madrugada del 1° fueron atendidas 22 personas en hospitales de la Ciudad por incidentes vinculados a los festejos. En el Hospital Oftalmológico Santa Lucía ingresaron 12 pacientes, dos de ellos menores de 15 años, con lesiones oculares causadas por pirotecnia. El Hospital Oftalmológico Lagleyze atendió otros dos casos leves.
Por su parte, el Hospital de Quemados asistió a ocho pacientes de entre 9 y 25 años por lesiones provocadas por pirotecnia. En todos los casos se trató de cuadros ambulatorios y no fue necesaria la internación, aunque se registró una lesión de mayor gravedad.
En la Ciudad de Buenos Aires está prohibido el uso de artículos de pirotecnia con “efecto audible”, una medida dispuesta por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, con el objetivo de proteger a las personas, a los animales y al ambiente.
En Nochebuena y Navidad, la Ciudad realizó más de 5.000 controles de alcoholemia, con una tasa de positividad del 0,47%. Se retuvieron más de 30 licencias de conducir.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, se refirió a la Ciudad de Buenos Aires, los conflictos que llevan adelante y los logros de su gestión.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.