La Justicia rechazó ampliar la nómina de personas que pueden visitar a Cristina Kirchner sin autorización judicial previa.
Cartas sin marcar: el peronismo post condena a CFK
El peronismo, tras la condena a Cristina Fernández de Kirchner, se encuentra atrapado en un vacío de poder lleno de egos y aspirantes. Nadie toma el liderazgo.
Hay algo curioso en el peronismo post condena de Cristina Fernández de Kirchner: parece estar vacío, pero en realidad está lleno. La lógica indica que está vacante, pero más bien está vacío. No de liderazgos, claro, sino de señas. Señas de truco. Candidatos que no se lanzan pero se muestran, dirigentes que no lideran pero sugieren, nombres que flotan como cartas que nadie se anima a jugar. Todos miran, todos esperan, todos calculan, pero todavía nadie canta nada.
“Igual que un niño abandonado, que en la calle lo han dejado... yo te busco, desesperado”, así empieza AndrésCalamaro en "Cartas sin marcar". Y algo de ese abandono emocional late también en el PJ de estos días: una fuerza huérfana que, aunque llena de voces, no tiene a quién hablarle porque todos están "bancando" pero no parece que se estén escuchando mucho. El vacío de poder en el PJ no es la ausencia de alguien que mande, sino la saturación de egos que no ceden. Como si hubiera demasiados aspirantes y ninguna silla. O mejor: como si todos quisieran sentarse, pero con la condición de que nadie más esté en la cabecera de la mesa de Matheu. No hay un hueco por llenar, hay una trinchera simbólica desde donde cada quien lanza su gesto. Y la trinchera, hoy, tiene nombre propio: Cristina.
La condena de CFK, lejos de retirarla del juego, la convierte en la única figura que condensa sentido. Es una presencia espectral: no está en las listas, pero sigue en el centro. Su ausencia no es una salida, es un marco. Y eso incomoda a todos los que quieren sucederla. Porque saben que la narrativa que el PJ necesita sigue girando en torno a ella, pero ninguno quiere pagar el precio de quedarse pegado como el continuador. Quieren que la serie "Peronismo" de este Netflix narrativo llamado "Política Argentina" estrene nueva temporada. Pero el guionista sigue escribiendo para la jefa.
Como dice Calamaro: "Cuando empieza a amanecer, la verdad es tan cruel. Y tú lo sabes, eres testigo". Puede amanecer un nuevo día, pero ese día todavía está bajo su sombra. Y entonces pasa algo curioso: todos los aspirantes la necesitan, pero niegan esa necesidad. Como esos hijos que quieren independizarse de sus padres, pero vuelven cada mes a pedir prestado. La oposición interna, lejos de ordenarse, parece estar atrapada en una adolescencia prolongada. Ni infancia obediente, ni adultez autónoma. Y en el medio, el silencio.
Pero no es un silencio vacío: es ruido blanco. Saturación de gestos que no son decisiones, de nombres que no terminan de encender. En lugar de un discurso, hay un balbuceo. El peronismo no solo perdió el poder, perdió el lenguaje con el que conjuraba ese poder. Nadie habla desde el futuro (excepto por el brillante polisémico slogan de Kicillof en la provincia: "Derecho al futuro"). Todos improvisan desde la memoria. Es el partido de las efemérides, como describió un viejo dirigente con lapidaria certeza.
Y mientras tanto, el país observa. Una oposición que no opone, sino que murmura. Que no articula, sino que tienta. Que no propone, sino que se prueba trajes. Como en el truco, donde la partida se juega tanto en las cartas como en el arte de mentir bien. Pero acá nadie canta envido. Nadie arriesga la falta. Todos hacen señas, pero nadie se atreve a levantar la voz. Porque para cantar truco, primero hay que saber quién es el compañero. "Necesito un amigo, necesito que alguien quiera hablar conmigo", canta Calamaro.
Nadie en el PJ parece encontrar al compañero. Y reverbera desde la esquina de San José: "Ahora soy un mendigo que camina por las calles perdido". Esa es la imagen que queda: una fuerza que no logra reconstituirse, atrapada entre la memoria y el cálculo. Una narrativa ausente, una palabra perdida que deja a todos jugando con cartas sin marcar. Porque, en el fondo, lo saben: la suerte juega con cartas sin marcar. No se puede cambiar.
Desde Unión por la Patria notificaron a la justicia que tienen derecho a visitar a Cristina Kirchner sin restricciones, en defensa de su mandato y funciones.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.