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De la desconfianza a la sobreactuación: Milei redefine las relaciones de Argentina con Estados Unidos

Gobiernos liberales y peronistas coincidieron en mantener distancia con los Estados Unidos. No fue el caso de Carlos Saúl Menem ni de Mauricio Macri, aunque las intensidades fueron distintas. Javier Milei sorprende por su adulación. ¿La considera necesaria para sostener su Gobierno?

Silvia Mercado

Peter Lamelas no mintió cuando, al inicio de los festejos por los 250 años de la independencia de Estados Unidos, declaró ante los periodistas: "Es la primera vez en la historia que existe un alineamiento tan fuerte entre Estados Unidos y Argentina". Lo dijo exultante y también extrañado porque, en ese marco de "amistad" entre Donald Trump y Javier Milei, el presidente argentino visitó el Palacio Bosch, residencia del embajador norteamericano, en un acto inédito que nadie explicó.

Es que los presidentes no visitan las embajadas, mucho menos en los días de fiesta nacionales, porque quedarían mal con los demás países a donde no se asistió. Pero a Milei se le escapa que está en territorio extranjero. Tanto es así, que hasta le pidió a Lamelas que su cantante favorita, Fátima Florez, cantase el himno de los Estados Unidos. ¿Se lo habrá pedido la artista al presidente? Logró, apenas, que imitara a Liza Minelli, quizás una excusa para verla sin que pueda evitar su presencia Karina Milei, que la desprecia especialmente.

"Estamos celebrando nuestro aniversario en el Palacio Bosch. Este año la fiesta es más grande que nunca", dijo Lamelas. Y ante la pregunta de si hablaría el Presidente, contestó sin dudarlo que "él me va a tener que escuchar a mí". Es que no es de carrera diplomática, pero sabe que la presencia de Milei en la embajada fue estrambótica.

La relación de los presidentes de la democracia

Desde 1983, como con casi todos los asuntos, la Argentina fue de un péndulo a otro en el vínculo con los Estados Unidos. Raúl Alfonsín dio un discurso crítico a la poca ayuda que obtuvo en la refinanciación de la deuda. Lo hizo en una conferencia de prensa en los jardines de la Casa Blanca, acompañado por Ronald Reagan, quien antes había increpado a "los que ayudan a nuestros enemigos son nuestros enemigos", en referencia a la ayuda que Argentina le daba por entonces a Nicaragua.

Después vino Carlos Saúl Menem, que encaró la política de "relaciones carnales", un concepto que surgió de la imaginación del canciller Guido Di Tella, que acompañó su gestión con los ositos de Winnie the Pooh, un gesto que intentaba ser empático con los malvinenses. Fernando De la Rúa y Eduardo Duhalde, con menos efusividad, siguieron esa política, aunque con magros resultados. Néstor Kirchner puso el péndulo hacia la izquierda, aunque sin pelearse nunca del todo. La tensión alcanzó un pico con Cristina Fernández de Kirchner.

Luego vino Mauricio Macri y encaró una relación especial, sobre todo, con los demócratas. Cuando Trump ganó las elecciones, el presidente argentino aprovechó una relación previa con el empresario de la construcción y obtuvo mucha ayuda, sobre todo en el FMI. Alberto Fernández buscó hacer equilibrio entre China, que era la vocación de buena parte del kirchnerismo, y los Estados Unidos. El consejo se lo dio quien fue embajador por esos años en Washington, Jorge Argüello.

Como sea, el vínculo entre ambas naciones fue dilatando las tensiones, el péndulo siguió buscando los opuestos pero se movió con menos distancia. La desconfianza siguió, pero en líneas generales el vínculo fue distante por decisión —sobre todo— de la diplomacia norteamericana.

Hasta que llegó Milei

El presidente argentino se comporta extraño con su par norteamericano. Lo hacía, incluso, antes de que Trump ganara las elecciones. Por eso no puede decirse que se tratara de interés personal, ni siquiera por el país. Lo veía y se excitaba como un niño, lo abrazaba, le daba besos. A Trump mucho no le gustaba, pero terminó acostumbrándose a este personaje nacido en Sudamérica. Sobre todo, por su incondicionalidad, a prueba del rechazo que tiene en el escenario internacional y aún en su propio país, donde es duramente criticado aun entre los propios.

La vida de Milei transcurre entre Estados Unidos y Argentina. Milei estuvo en el Palacio Bosch y viajó 17 veces a los Estados Unidos, país donde se siente más cómodo que en el suyo propio, a juzgar por el placer con que se lo ve caminar por las calles de la capital norteamericana o New York City. Tanto, que superó el desprecio que tiene por las Naciones Unidas para asistir año a año a la Asamblea General, que se realiza en NYC. De paso, visita —casi religiosamente— al Rebe de Lubavitch, que descansa en el Ohel Chabad-Lubavitch.

Todo es así. A la Fragata Libertad no la visitó nunca cuando estuvo en el Puerto de Buenos Aires, pero está en el puerto neoyorquino y pensaba hacerlo, como confirmaron fuentes de la Armada, que contaron a El Observador que Milei tenía pensado hacer triplete: frente a la Estatua de la Libertad, visitar la Fragata Libertad en ocasión de los 250 años de la independencia de los Estados Unidos.

Al final no viajó. No se sabe si porque no tenía invitación, o porque su hermana le pidió que se quede para dar reinicio a una nueva etapa del Gobierno, luego de la crisis generada por el ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Igual, la visita al Palacio Bosch ya estaba confirmada. Iba a ir a la embajada y también a la Casa Blanca.

Los liberales y Perón

"Sea la América para la humanidad" dijo Roque Sáenz Peña al cerrar su discurso en la Conferencia Panamericana a la que convocaron los Estados Unidos en 1899, en plena gestión de Julio Argentino Roca. Para sorpresa de los norteamericanos, Argentina jugó fuerte en contra de la propuesta de unión aduanera que USA sintetizó como "Sea la América para los americanos", además de criticar duramente a la Doctrina Monroe.

Es cuanto menos curioso que un gobierno de neto corte liberal como el de Roca, que avaló que Sáenz Peña declarara en Washington que "empiezo por declarar que no conozco la llave de los mercados argentinos, tal vez porque no tienen ninguna, porque carecen de todo instrumento de clausura, de todo engranaje monopolizador o prohibitivo", y otro nacionalista, como el de Juan Domingo Perón, que hizo campaña a la presidencia con la consigna (Spruille) Braden o Perón, tuvieran la misma desconfianza con los Estados Unidos.

Es verdad que el presidente Perón cambió su actitud con los Estados Unidos en los últimos años de su segundo mandato. No solo aceptó firmar los contratos con la Standard Oil, sino que recibió con grandes fastos al hermano del presidente Dwight Eisenhower, que vino a recomponer relaciones. Pero solo lo hizo cuando comprendió que YPF podía ser muy nacional, pero la Argentina no tenía por entonces capacidad técnica ni financiera para abrir los pozos de petróleo.

Milei tiene una relación con Trump y los Estados Unidos que supera largamente los intereses. Casi como si quisiera ser norteamericano. Él dio a entender que tuvo el respaldo financiero en 2025 por su amistad con Trump y sus continuos viajes, pero quienes conocen esa relación no están seguros de que así sea. "Como Macri, lo hubiera logrado haciendo un viaje por año", explicó un experto desde una sede oficial en Washington.

Todo es materia opinable. Pero que Milei encara esta relación de un modo poco comprensible, es innegable.

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Motosierra en la mira: la oposición desafía a Milei en Diputados por deudas y discapacidad

Victoria Urruspuru / El Observador
  • Sesión con quórum justo. La oposición convocó a sesionar este miércoles para emplazar y dictaminar proyectos sobre endeudamiento familiar y discapacidad. Necesitan reunir 129 presentes y estiman alcanzar los 130 diputados.
  • Estrategia libertaria. El oficialismo abrió las comisiones solicitadas y se comprometió a apoyar las iniciativas, si no generan déficit fiscal; aunque no sería suficiente para frenar la sesión.
  • Rol clave de los gobernadores. Diputados de Tucumán y Catamarca dijeron que darán quórum, pero la incógnita pasa por los de Salta y Misiones, sumados a posturas ambiguas dentro de Provincias Unidas.
  • Mensaje político a Milei. El peronismo y sus aliados buscan demostrar fortaleza frente al Ejecutivo, pese a los intentos de La Libertad Avanza por destrabar el conflicto.
  • ¿Respuesta del Gobierno? No se descartan anuncios del Gobierno hoy, tras la mesa política, para intentar desarticular la convocatoria.

Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.