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El futuro político de Javier Milei y los desafíos económicos de la Argentina

El Gobierno de Milei enfrenta el reto de estabilizar la economía mientras la tensión política y la pobreza complican sus tiempos

Pablo Rossi

El presidente Javier Milei habló sobre economía en una entrevista con el colega Antonio Laje y, como era previsible, no hubo grandes novedades en su discurso. Milei es consecuente con las herramientas de las que dispone y las que viene utilizando desde el inicio de su gestión. Sin embargo, más allá de las palabras, los números comienzan a converger positivamente en su plan económico, a pesar de que seguimos en una recesión evidente.

El dólar oficial ya está en $1.000 y la brecha con los dólares financieros se ha reducido a menos del 20%, lo que para el gobierno es un paso en la dirección correcta. Además, la inflación de las primeras dos semanas de octubre podría ubicarse entre el 31% y el 34%, según estimaciones de los analistas. Los mercados financieros, mientras tanto, continúan debatiendo si este veranito financiero es sostenible o no. En cualquier caso, hoy los números son favorables para Milei y su equipo.

Pero mientras la macroeconomía parece estabilizarse, la pobreza en Argentina sigue siendo alarmante. El país arranca este proceso de reordenamiento económico con un 50% de la población en situación de pobreza, lo que complica enormemente las decisiones que deben tomarse. Las medidas que el gobierno necesita implementar inevitablemente empeoran las condiciones sociales en el corto plazo, haciendo que el tiempo de respuesta del gobierno para mostrar mejoras económicas sea muy limitado.

La gente ya no tiene la paciencia ni las herramientas para esperar soluciones a largo plazo. La sociedad entendió mucho mejor que la clase dirigente el desafío que enfrenta. Lo que antes parecía solo una discusión entre economistas hoy se refleja en las expectativas inmediatas del ciudadano común, ansioso por ver resultados en su bolsillo. Mientras tanto, el sistema político argentino está destrozado, como bien lo demuestra la crisis interna del peronismo, donde las diferentes facciones se sacan los ojos por el control de una estructura que ya no representa a nadie con claridad.

En este contexto, el fracaso del peronismo como fuerza gobernante en las últimas décadas ha dejado a la sociedad harta de promesas incumplidas y con una adicción al populismo que resulta difícil de superar. Todavía hay un núcleo que no puede soportar la abstinencia del Estado paternalista y los subsidios. No tienen las herramientas para vivir en libertad económica porque nunca se las dieron, y ese es uno de los mayores problemas de fondo que Milei debe enfrentar si quiere generar un verdadero cambio.

Por otro lado, la política se mueve al ritmo de los resultados económicos. El éxito del gobierno de Milei dependerá en gran medida de los números que pueda mostrar en los próximos meses. Si logra estabilizar la economía y encaminar un crecimiento moderado, será su carta más fuerte de cara a las elecciones de medio término. Esto es lo que mantiene en vilo tanto al oficialismo como a sus adversarios, en especial al peronismo, para quienes cualquier estabilización económica que permita a Milei llegar con buen pie a las elecciones puede ser letal.

Pero no hay que subestimar a Unión por la Patria. Si la Libertad Avanza no logra construir un frente fuerte, especialmente en la provincia de Buenos Aires, es posible que el peronismo vuelva a ganar espacio en el territorio más importante del país. Incluso con Cristina Kirchner como candidata en 2025, podríamos enfrentarnos a una situación en la que el gobierno de Milei a nivel nacional conviva con Cristina triunfante en la provincia. Este escenario, aunque parece improbable, no está descartado si las fuerzas opositoras no logran articularse.

En definitiva, la única carta real de fortaleza política que tiene Milei es el éxito económico. Si la economía muestra signos claros de recuperación, su gobierno tendrá el poder de negociación necesario para mantener la estabilidad política. Si no es así, los escarceos en las estrategias políticas se intensificarán, porque lo único que mantendrá a flote a este nuevo gobierno será la economía. En este sentido, las alianzas territoriales serán clave. La Libertad Avanza necesitará reforzar su estructura política, especialmente en las provincias, si quiere competir seriamente contra fuerzas tradicionales como el PRO, que tiene una ventaja territorial clara.

El desafío es grande y el tiempo es corto. Como en toda negociación política, el gobierno necesita construir su propio espacio de poder para que, cuando lleguen los momentos críticos, pueda tener suficiente peso territorial y político para negociar desde una posición fuerte. La convergencia con el PRO es inevitable, pero dependerá de la habilidad de ambos bandos para sentarse en la misma mesa y negociar en términos de igualdad.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.