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Frente a un Lula que aprendió a tratarlo, un Milei más empático

El Presidente argentino se cuidó de hacer desplantes ante los presidentes del Mercosur. Como recompensa, se llevó el abrazo de sus colegas. El rol de los dos cancilleres.

Silvia Mercado

Para muchos será poco, pero quienes están acostumbrados a convivir con el -casi siempre- destemplado carácter del presidente Javier Milei, su recibimiento a los presidentes del MERCOSUR y el presidente de Panamá fue notoriamente empático, hasta se podría decir extremadamente cuidadoso en su discurso, donde buscó no herir susceptibilidades sin abandonar su pensamiento.

Para el argentino fue todo un desafío. El discurso pasó por varias correcciones. La diplomacia local hizo la base, pero nunca el Presidente está contento con su intervención. Tanto que lo reflejó en el primer párrafo, cuando apeló a las palabras del canciller francés de la Revolución Francesa, Maurice Tayllerand, quien dijo: "El lenguaje fue dado al hombre para ocultar sus pensamientos", aludiendo particularmente "al discurso diplomático, donde muchas veces, en foros y encuentros como este, la norma es hablar diciendo lo menos posible o diciéndolo de tal manera que quede en el plano de lo subjetivo o interpretativo".

Uno podría esperar lo peor, pero no fue así. A lo largo de su discurso elogió las virtudes del diálogo, destacó el acuerdo comercial logrado con los países del EFTA (un novedoso experimento piloto que acelera las chances del acuerdo con UE), felicitó por el compromiso y el profesionalismo de los equipos negociadores ("a quienes deseo expresar mi reconocimiento"), y valoró la inclusión de otros países como Panamá.

Es cierto que hay un debate en la opinión pública acerca de si amenazó o no con dejar el Mercosur. Algunos opinan que así fue al decir que "emprenderemos el camino de la libertad, lo haremos acompañados o solos". Otros contextualizan esa frase con una anterior: "Si los socios del bloque prefirieran resistir, persistir en un camino que no nos ha resultado, entonces tendremos que insistir en flexibilizar las condiciones de sociedad que nos unen".

Es la lectura que hacen en Cancillería, donde no ocultan las tensiones que se vivieron en los días previos a esta Cumbre, en especial con el presidente Lula Da Silva, líder indiscutido de la región, y próximo presidente pro-témpore del Mercosur.

Encontrar el justo tono para exhibir un libertario que no baja sus banderas sin entrar en la descortesía fue un verdadero desafío. En Rosada cuentan que Karina Milei incluso intervino el protocolo para evitar que los demás presidentes luzcan más importantes que su hermano. Para cuidar esos detalles, ella no se despegó de su lado, en una escena extraña para los ceremoniales globales, pero que Lula aceptó que son inmodificables, consintiendo con realismo al socio comercial que no eligió. El vínculo que el canciller Gerardo Werthein logró con su par brasileño, Mauro Vieira fue clave en este caso. Casi como si dijeran: "Es lo que hay".

Claro que no es extraño que esto suceda en el caso de Brasil, que siempre prioriza los intereses nacionales por los personales. Con Argentina esto se hace muy difícil. Por caso, Alberto Fernández nunca quiso reunirse con Jair Bolsonaro, por ejemplo, y por años evitó asistir a reuniones donde estuvieran ambos. La pandemia lo ayudó, por lo menos en ese sentido.

Lo concreto es que Lula en ningún momento fue confrontativo, pero tuvo creatividad para dar su posicionamiento. "Cuando el mundo se muestra inestable y amenazante, es natural buscar refugio donde nos sentimos seguros. Para Brasil, el Mercosur es ese lugar. A lo largo de mas de tres décadas construimos una casa con bases sólidas, capaz de resistir la fuerza de las intemperies", dijo. Y agregó: "El Mercosur nos protege". Casi peronista.

El discurso de Lula es tan distinto, parte de una visión tan enfrentada a la de Milei, que lo raro es que hayan terminado con un abrazo, es verdad que un poco incómodo. Fue incentivado por los cancilleres de ambos países. Es que ambos coinciden en que sus países necesitan mostrar a los inversores que son democracias que tramitan en forma civilizada sus diferencias. Parece poco. Pero en eso estamos.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.