Temas del día

Zoom

La inteligencia artificial y la política: la oportunidad para fortalecer nuestra democracia

La inteligencia artificial ya forma parte de la gestión pública y los procesos políticos. Reconocer su impacto, regular sus usos y garantizar el control democrático es el mayor desafío para quienes creemos en una democracia más eficiente y transparente.

Christian Gribaudo

La transformación digital que atraviesa la vida pública, es cada vez más clara. Observamos día a día cómo la inteligencia artificial está redefiniendo la democracia y las prácticas políticas. No se trata de un fenómeno aislado ni de una promesa lejana, sino todo lo contrario. A lo largo del mundo, esta tecnología ya comenzó a moldear nuestra realidad.

Por ejemplo: en Estonia, un “juez robot” resuelve disputas legales; en India, el recuento electoral utiliza algoritmos, y en Brasil, la lucha contra la corrupción incorpora sistemas predictivos. En nuestro país, los ciudadanos interactúan diariamente con chatbots gubernamentales y plataformas inteligentes que optimizan la seguridad y la gestión estatal.

Esta realidad nos lleva a reflexionar en profundidad sobre el papel que asume la inteligencia artificial en el corazón mismo de nuestras instituciones. Ya no es posible hablar de política sin asumir que los algoritmos y la lógica de los datos configuran un nuevo escenario. La inteligencia artificial se ha convertido en una estructura de poder, capaz de incidir en lo que vemos, consumimos y creemos. No solo redefine cómo circula la información o cómo se toman decisiones, sino que también modifica la legitimidad y la representación, ejes centrales del sistema democrático.

Inteligencia artificial y democracia

No ignoro las inquietudes que despierta esta evolución. La democracia se sostiene sobre la delegación del mandato popular a representantes humanos. Por eso, muchos se preguntan si una máquina puede asumir esa responsabilidad, si una inteligencia artificial podría ejercer funciones legislativas, judiciales o ejecutivas con la legitimidad que otorga el voto ciudadano. Tampoco escapan las dudas sobre el margen de autonomía que podríamos conceder a sistemas que, aunque sofisticados, carecen de experiencia vital y juicio moral humano.

Aun así, la inteligencia artificial es una oportunidad para fortalecer la democracia. La posibilidad de mejorar la transparencia judicial, agilizar servicios públicos, anticipar escenarios y evaluar políticas a partir de millones de datos reales permite una gestión estatal más eficiente y cercana a la ciudadanía. Cuando una herramienta automatizada clasifica, prioriza o decide, su función trasciende lo técnico para transformarse en una verdadera mediación política. Y es en ese punto donde debemos poner el foco: en el control, la regulación y la supervisión democrática de estas tecnologías.

Definitivamente, la IA llegó para quedarse. Resistirse al cambio o negarlo sería improductivo y hasta peligroso. Adoptando límites sensatos y marcos de responsabilidad, esta tecnología puede contribuir a una democracia más transparente, participativa y legítima. La clave está en no perder de vista el objetivo: que el progreso tecnológico esté siempre al servicio del interés público, bajo control humano efectivo y con reglas claras que garanticen la equidad y la protección de los ciudadanos.

* El autor escribió el libro "Democracia algorítmica, como la IA está redefiniendo la política" junto a Federico Cerri Martínez.

Compartir

Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.