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La interna que nadie pidió: pelea de poder en el corazón del Gobierno

Hay un incumplimiento en el contrato electoral: la pelea dentro de La Libertad Avanza no es por el modelo de país, sino que es por poder e influencia. Y eso tiene un costo político real

Gabriel Slavinsky

Lo del "Twitter gate", o como se llame lo que está ocurriendo dentro del Gobierno, no es solo ruido de redes. El problema de fondo es una falla en el contrato electoral. Una disonancia entre lo prometido y lo que sucede. Dijeron que no iban a ser casta, que no se iban a pelear, que no les pasaría lo del Frente de Todos en el gobierno pasado o Juntos por el Cambio en la campaña, que no iban a permitir que volvieran los otros. Que esas cosas no les iban a pasar. Y están pasando.

En la campaña podés pelearte y perder las elecciones. Pero en el gobierno te peleás y perdés el rumbo. Y lo más grave no es que se peleen, sino por qué lo hacen: no están discutiendo el modelo de país. Están peleando a ver quién acumula más poder o más influencia dentro del gobierno nacional. Eso queda bastante en evidencia.

El timing de las crisis

Hay algo más que merece atención. Cuando parecía que se cerraba el capítulo Adorni, apareció la pelea entre Caputo y Martín Menem. Cuando eso empezó a apagarse, se filtró un audio de una conversación privada del presidente de la Nación. Ya hay causa judicial al respecto.

La opinión pública no es una foto fija, sino una película. La pregunta relevante es en cuántos fotogramas la narrativa oficial logró imponerse. En 2024, casi todos. Salvo en octubre, con la primera marcha universitaria, el Gobierno habló siempre de lo que quiso. En 2025 el escenario ya fue parejo, porque los casos de sospechas de corrupción invadieron la escena: primero Libra, después los audios y al final el caso Expert.

La era artificial

¿Lo que se ve en La Libertad Avanza en las redes es propio de ellos o es la nueva política en general? Puede llamarse la era artificial: verdad perdida, realidad alejada, conflicto en primer plano, emocionalidad como eje en lugar de argumentación. La discusión no es nueva, pero se exacerbó después de la pandemia. Hoy, sin un vínculo emocional básico —miedo, enojo, asco, alegría, tristeza, sorpresa—, no hay conexión posible. La sociedad está hiperemocionalizada e hiperestimulada y eso exige "pasarse varios pueblos" para lograr cualquier persuasión.

La Libertad Avanza leyó bien esta nueva era, igual que el PRO había leído antes la comunicación digital cuando le llevaba siglos de ventaja al peronismo en ese terreno. Pero conviene no perder de vista que son canales. Al final del día, en Argentina, lo central sigue siendo la economía. Si está espectacular, el resto es secundario. Si genera dudas, nada lo compensa del todo.

La oposición espera

Del otro lado, la oposición tiene la lógica de quien espera que el rival se meta goles en contra. En 2024 no podía sacarle la pelota al Gobierno. En 2025 y 2026, el oficialismo tiene la iniciativa pero se está generando sus propios problemas. ¿Qué hace la oposición? Espera. Y ya monta la campaña 2027.

Luis Delía no integra ese esquema opositor. Es un referente que perdió su referencialidad: estuvo en la mesa chica de Néstor Kirchner, fue un actor real, pero hoy amplifica una interna —la de La Cámpora contra el armado de Máximo Kirchner— que ya no le es propia. Delía ya venció.

Quien sí espera con más cálculo es Sergio Massa, que a pesar de haber perdido la presidencial hace apenas un par de años, circula con la narrativa de estar a tres puntos de ganar en primera vuelta. Hay un sector del peronismo convencido de que el antimileísmo supera al antiperonismo, de que en segunda vuelta el oficialismo no puede ganar, y de que la vuelta es posible. Por eso esperan.

El 2027 ya empezó. Y después está Macri, que merodea la posibilidad de jugar. Pero más para ejercer poder de daño que de construcción.

Las elecciones provinciales arrancan en marzo en casi todas las provincias y se extienden hasta octubre: seis meses ultraelectorales, como estamos acostumbrados. Todos están posicionándose. La interna del Gobierno, en ese marco, no es un detalle menor: es el ruido de fondo que puede volverse dato central según cómo evolucione la economía.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.