Este 10 de diciembre se cumple el primer aniversario de la asunción de Javier Milei como presidente de Argentina. Me ha parecido que este año para los argentinos se ha pasado a una velocidad que no corresponde a la realidad nuestra, por el impresionante cambio que ha ocurrido en ese país en tan poco tiempo. Alberto Bernal celebró la victoria de Javier Milei tomándome una botella de Macallan 18. Esa victoria me generó mucha felicidad, porque Argentina ha sido parte de mi vida por más de 25 años, entre otras cosas porque mi tesis de maestría fue sobre la economía de ese bello país.
Confieso, eso sí, que JAMÁS me hubiera logrado imaginar que íbamos a ver un cambio tan impresionante en la macro en apenas un año. Las sorpresas comenzaron por el lado fiscal, cuando el ministro Luis Caputo le contó al mundo apenas comenzando el 2024, a finales de febrero, que en enero el Sector Público Nacional había logrado registrar un superávit financiero de $518.408 millones de pesos. Mi primer pensamiento fue: “pues excelente pero no es sostenible esa situación, porque seguro el Gobierno está demorando pagos para mostrar mejores números y así lograr parar la maquinita de impresión en el Banco Central”. Pues bueno, ya salieron los números de octubre, y resulta que los malos números que yo esperaba ver jamás llegaron. Según la Casa Rosada, “el SPN acumuló en los primeros diez meses del año un superávit financiero de aproximadamente 0,5% del PIB (superávit primario de aproximadamente 1,8% del PIB)”. Mejor dicho, el gobierno de Javier Milei ha logrado implementar un ajuste fiscal superior al 5% del PIB en medio de una recesión, y a pesar de haber comenzado la gestión en un desequilibrio macroeconómico sin precedentes (el gobierno de Cristina Kirchner dejó una inflación anualizada que superaba el 300%, entre otras muchas ineficiencias, como la incapacidad de financiar al gobierno con el mercado voluntario).
El gobierno de Milei está logrando la unificación de las diferentes tasas de cambio (dólar Coldplay, turismo, tarjeta, etc.) a punta de controlar la oferta de pesos, no a través de flotar la moneda buscando una depreciación adicional de la tasa oficial. Esta estrategia lo que logrará es que la unificación de todas las diferentes tasas de cambio paralelas converja con la tasa oficial a un nivel más apreciado al actual, implicando que lo más probable es que la normalización del mercado cambiario NO coincidirá con un incremento de la inflación. Si alguien me hubiera preguntado hace un año que si esta proeza era posible yo le hubiera contestado con un rotundo “pero ni por el diablo”.
El presidente Milei también está logrando cambiar unos paradigmas que yo consideraba imposibles. Un muy claro ejemplo es la gratuidad de la educación superior. Argentinos educados que conozco me lo han dicho muchas veces en el pasado: la universidad debe ser gratuita para todo el mundo, incluso los inmigrantes, ¡y punto! Pues no, porque alguien siempre paga la cuenta y Milei está logrando cambiar esa forma de pensar del argentino del común.
Por último, el crecimiento económico. Como argumentaba antes, el gobierno de Milei ha logrado implementar un ajuste fiscal del 5% del PIB a punta de cortar el gasto público con motosierra. Por obvias razones esa política implica una caída de la demanda agregada. Pero la economía ya está creciendo a una tasa anualizada del 8,5%, y mis modelos prevén un crecimiento de por lo menos un 6% en el 2025, entre otras cosas porque la producción petrolera en Argentina está disparada. Según los datos oficiales, Argentina exportó 515 mil barriles de petróleo en octubre del 2024, mostrando un crecimiento del 125% anual. Cuando Milei asumió, Argentina producía menos de 600 mil barriles de petróleo diarios. Hoy va rumbo a producir más que Colombia en más o menos 6 meses, asumiendo que la pendiente del crecimiento de la producción se mantiene. Mientras el bárbaro del Gustavo Petro empobrece a Colombia, el león argentino saca de la miseria a su pueblo. ¡Que viva la libertad carajo!
Desde la invasión rusa a Ucrania, la geopolítica recupera protagonismo en el mundo. Es lo que no entendió Pedro Sánchez con la invasión de inmigrantes a Ceuta. Y lo que intenta aprovechar Javier Milei con el factor Malvinas. Ambos, enfrentarán elecciones decisivas el año próximo para quedarse en el poder.
El ministro, cuestionado por la totalidad del gabinete tras el traspié por la ley de tierras, recuperó la iniciativa. Proyectos en carpeta y sus próximos pasos.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.