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Santiago Caputo y Martín Menem: los cortesanos del algoritmo

Las acusaciones cruzadas por cuentas apócrifas revelan cómo las redes transformaron la lógica del poder. Cercanía al líder, exposición permanente y peleas por la atención reemplazan a las viejas formas de disciplina política.

Nicolás Bottini

Hay una escena que se repite en todas las cortes. No importa si hablamos del Vaticano renacentista, de Versalles o de la Unión Soviética. Cuando el líder concentra demasiado poder, los que están abajo empiezan a pelearse entre ellos. No para reemplazarlo. Para acercarse. Para interpretar mejor su deseo. Para convertirse en el favorito. Maquiavelo entendió eso de las cortes: cuando el poder se concentra arriba, la política abajo suele convertirse en una competencia por la cercanía.

Durante años, en Argentina, las internas eran algo que se administraba en privado. Había operaciones, carpetazos, llamados furiosos, periodistas amigos. Pero había también un código del secreto. Las peleas se ocultaban porque el poder necesitaba parecer ordenado. Nadie mostraba el detrás de escena porque el detrás de escena podía erosionar la autoridad.

Eso parece haber cambiado. El fin de semana pasado, la disputa entre Martín Menem y el entorno de Santiago Caputo se expuso a cielo abierto. Acusaciones por cuentas apócrifas, operaciones digitales, mensajes cruzados y una guerra de insinuaciones dejaron algo más interesante que el contenido mismo del conflicto. Dejaron expuesta la lógica emocional del poder libertario. Una lógica donde Twitter ya no es una herramienta de comunicación política, sino el territorio mismo donde se pelea la autoridad.

Y eso modifica todo. Porque las redes sociales cambiaron la naturaleza de las internas. Antes, las facciones competían por lugares en el organigrama. Hoy compiten por centímetros de atención.

Hay algo profundamente contemporáneo en eso. Michel Foucault describió las sociedades disciplinarias como sistemas organizados alrededor de instituciones que moldeaban conductas. La escuela, la fábrica, el cuartel, la prisión. El poder funcionaba mediante vigilancia, jerarquías y silencios. Décadas después, Byung-Chul Han, sobre todo en libros como La sociedad de la transparencia y Psicopolítica, planteó que el control contemporáneo ya no pasa solamente por disciplinar cuerpos, sino también por incentivar la exposición permanente. Ya no hace falta ordenar el silencio. Alcanza con producir ruido constante. En ese ecosistema, la pelea pública deja de ser un problema y se convierte en un activo. El conflicto genera tráfico. El tráfico genera centralidad. Y la centralidad, hoy, es una forma de poder.

Pero hay un límite delicado. Una cosa es que los cortesanos se devoren y disputen entre ellos bajo la sombra de un rey fuerte. Otra muy distinta es cuando la pelea empieza a proyectar la sensación de que nadie está administrando realmente el orden. Ahí la disputa deja de fortalecer al centro y empieza a desgastarlo.

El dato llamativo es que incluso sectores del oficialismo que hasta ahora cultivaban una lógica más hermética y orgánica empezaron a intervenir de manera más explícita en la pelea pública. Eso es lo interesante del momento actual.

La economía muestra algunos signos de alivio. Desaceleración inflacionaria, cierta calma cambiaria, recuperación parcial de expectativas. Luis Caputo insiste en transmitir la idea de que "esta vez funciona". Y, de hecho, una parte de la sociedad parece dispuesta a conceder tiempo. Pero mientras la macroeconomía intenta construir estabilidad, la política exhibe otra cosa: ansiedad.

El nuevo patio palaciego

Ahí emerge la interna. No es casual que muchas de estas disputas ocurran alrededor de las redes sociales. Twitter, o X aunque nadie le diga así, se convirtió en algo más que una plataforma. Es el nuevo patio palaciego. Ahí se construyen lealtades, se ejecutan castigos, se exageran fidelidades y se teatralizan enemistades. La política argentina descubrió que las redes permiten una combinación irresistible: conspiración y espectáculo al mismo tiempo.

Y este nuevo espectáculo tiene reglas propias. En televisión, durante décadas, existía una noción básica de autoridad narrativa. Había conductores, editores, productores. Alguien ordenaba la escena. Las redes rompieron esa verticalidad. Hoy cualquiera puede intervenir, instalar, operar o incendiar una discusión desde una cuenta anónima con estética de meme. El problema es que los gobiernos también quedaron atrapados en esa lógica horizontal. Ya no controlan del todo la conversación que ellos mismos producen.

Por eso la discusión sobre las cuentas apócrifas es más importante de lo que parece. No desnudan nada nuevo. La política siempre operó. Pero sí revelan una mutación cultural. El poder ya no tiene miedo de mostrar sus mecanismos. Al contrario. Los exhibe y con orgullo. Como si la transparencia brutal hubiese reemplazado al viejo pudor político.

Hay una nueva generación que creció consumiendo "detrás de escena". Stories, vivos, backstage, chats filtrados, audios publicados. Tal vez por eso las nuevas formas de liderazgo ya no buscan parecer impecables. Buscan parecer auténticas. Aunque esa autenticidad incluya peleas, desorden o agresividad pública.

La pregunta es cuánto tiempo puede convivir esa lógica con la necesidad de gobernar.

Porque un gobierno puede funcionar con tensión interna. Incluso puede fortalecerse. La historia está llena de líderes rodeados de facciones enfrentadas que competían por cercanía al poder central. Pero para que eso funcione, tiene que existir una percepción nítida de autoridad. Que ordene desde arriba. Cuando esa claridad se vuelve difusa, las peleas dejan de parecer estrategia y empiezan a parecer vacío.

Tal vez esa sea la discusión de fondo que apareció estos días entre tweets, cuentas falsas y acusaciones cruzadas. No quién ganó la pelea. Ni quién filtró qué. Sino algo más frágil y más humano. Cómo se sostiene la autoridad en una época donde todo es comentario en tiempo real.

Las redes invocan una ilusión extraña. Todos hablan como si fueran el poder. Todos administran pequeñas cuotas de influencia. Todos sienten que pueden intervenir, disciplinar, exponer o cancelar. La autoridad ya no baja solamente desde arriba. Se dispersa, se comenta, se discute y se perfomea en público.

Ahí parece estar la verdadera tensión de esta época. Gobernar ya no implica solamente ordenar la economía o administrar el Estado. También implica sobrevivir a una arena transparente y a cielo abierto donde cada actor quiere ser, aunque sea por un instante, el centro de gravedad de la conversación.

Las mil y una "locuras" de Javier Milei

El presidente, el “loco”, desprecia la intervención del Estado en casi todas sus formas. Sin embargo, una vez más, alguien le debería recordar que, por más distinto que sea, no debería confundir lo público con lo privado

Hotesur - Los Sauces: empieza el juicio por lavado de dinero contra Cristina y Máximo Kirchner

Hotesur - Los Sauces: empieza el juicio por lavado de dinero contra Cristina y Máximo Kirchner
  • Debate. El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza abrirá el tercer proceso judicial por corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner.
  • Inicio. La primera audiencia está prevista para este viernes en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, a la que ambos asistirán de manera virtual.
  • Lavado de dinero y asociación ilícita. La investigación se centra en un mecanismo que habría usado la firma hotelera e inmobiliaria para blanquear retornos provenientes de la obra pública.
  • Acusados y testigos. Las causas tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.

ANDIS: Lijo citó a indagatoria a directivos de la Droguería Suizo Argentina y decretó la inhibición de sus bienes

ANDIS: Lijo citó a indagatoria a directivos de la Droguería Suizo Argentina y decretó la inhibición de sus bienes
  • Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
  • Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
  • Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
  • La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.

Diputados aprobó una batería de proyectos clave: las victorias y los deslices libertarios

Diputados aprobó una batería de proyectos clave: las victorias y los deslices libertarios
HCDN
  • Ley de Fortalecimiento al Sistema de Discapacidad. Tuvo media sanción con un consenso prácticamente unánime, un punto central del debate en medio de las discusiones por la situación de los prestadores y el financiamiento de las prestaciones. Se trata del proyecto de LLA, PRO, UCR, posteriormente empujado por el MID y Argentina Federal.
  • Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El proyecto volvió al Senado tras ser modificado en Diputados por un margen ajustado (124 a 119), ya que incluyó la restitución de los límites a la titularidad extranjera de tierras rurales.
  • Vandalismo rural. Obtuvo media sanción el proyecto del PRO que pena con hasta 10 años de prisión los daños a la producción agropecuaria, silobolsas e instalaciones rurales.
  • Trazabilidad de medicamentos. Tras la crisis del fentanilo contaminado, se dio media sanción con respaldo transversal al sistema SNATECS para monitorear medicamentos de alto riesgo e insumos críticos. La iniciativa es empujada por la libertaria Giudici.
  • Endeudamiento familiar. Tras más de 15 horas de sesión y por falta de apoyo a su dictamen, La Libertad Avanza logró postergar el debate por morosidad crediticia y que así no se trate la iniciativa opositora.
  • Transferencia de un inmueble nacional. Se le dio media sanción al proyecto radical para pasar a título gratuito a la provincia del Chaco un inmueble de 6,2 hectáreas de Nación, donde funciona el Centro de Acopio y Embarque Barranqueras (CAEB).

Argentina declaró "terroristas" a cinco organizaciones internacionales vinculadas al crimen y al narcotráfico

Argentina declaró terroristas a cinco organizaciones internacionales vinculadas al crimen y al narcotráfico
  • Cártel de Sinaloa (México). Es una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico, contrabando, secuestros extorsivos y otras actividades delictivas, que ya ha sido designada como organización terrorista por múltiples países, incluido Estados Unidos.
  • La Nueva Familia Michoacana (México). Es una organización criminal mexicana que se especializa en el tráfico internacional de drogas y la minería ilegal, con una alarmante expansión regional.
  • Los Tiguerones (Ecuador). Es un cártel de origen ecuatoriano que se especializa en actividades de narcotráfico y sicariato, siendo una de las organizaciones criminales más violentas de la región.
  • FARC-EP y EL (Colombia). Son organizaciones guerrilleras insurgentes de extrema izquierda, basadas en la ideología y los principios del marxismo-leninismo y la revolución armada.