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Un límite del que el Gobierno debería tomar nota

Romina Manguel analiza las decisiones de la Justicia en la causa por el escándalo de los alimentos sin distribuir del Ministerio de Capital Humano

Romina Manguel

Es raro que haya una buena noticia del lado de la Justicia. Son muchos los jueces y fiscales que trabajan bien en la Argentina, pero en general las noticias que vienen de los tribunales o bien contribuyen al descrédito que muchos miembros del Poder Judicial se han sabido ganar o bien le quedan demasiado lejos a la gente.

Por eso, cuando la Justicia toma una decisión razonada, fundada y apegada al derecho, a favor de la gente que está pasando hambre, hay que celebrarlo.

Eso fue lo que pasó en la causa por el escándalo de los alimentos del Ministerio de Capital Humano que estaban acopiados en galpones en Villa Marteli y Tafí Viejo, en las provincias de Buenos Aires y Tucumán, respectivamente.

Todo comenzó con una denuncia de Juan Grabois, que impresionaba por la brutalidad: en medio de una emergencia alimentaria, el ministerio a cargo de Sandra Pettovello tenía toneladas de alimentos sin distribuir desde diciembre, algunos de ellos próximos a vencer.

El Gobierno lo negó, lo desmintió, lo minimizó y puso excusas hasta que no tuvo más opción que reconocerlo.

La causa recayó en el juzgado de Sebastián Casanello, uno de los viejos jueces de Comodoro Py -más allá de que sea un hombre joven-, que con mucho sentido común y en una decisión jurídicamente fundada le pidió al ministerio de Pettovello que explicara cuánta mercadería tenía, si tenían fecha de vencimiento y cómo pensaba repartirlo. No le dijo cómo hacerlo, sino que le pidió un plan.

La orden, muy trabajada, meditada, no era un pedido a la ligera de Casanello a Petovello: era una orden de la Justicia a un ministerio. Sin embargo, Sandra Pettovello entendió -tal vez con malas herramientas y mal asesorada- que se trataba de una sugerencia.

Pettovello primero pidió una prórroga y después, mientras una funcionara acusaba a Casanello ¡¿de juez militante?! (risas) y apelaba argumentando que se trata de una cuestión política no justiciable, empezó a repartir los alimentos a través de la Fundación Conin, que dirige el médico Abel Albino. Más allá de las buenas intenciones, e incluso de toda la experiencia y conocimiento que tenga en la materia, ellos mismos han admitido que no tienen el alcance nacional ni la logística para poder encargarse de la distribución de la totalidad de los alimentos.

Entonces llegó el dictamen del procurador de la Cámara, José Luis Agüero Iturbe, que también estaba técnicamente fundado, bien argumentado e insistía en que el Ministerio de Capital Humano tenía que presentar un plan.

Y entonces llegó el fallo de la Sala II de la Cámara Federal porteña, en el que los jueces Martín Irurzun, Eduardo Farah y Roberto Boico dejaron en claro que Petovello estaba en desobediencia, y que de manera inmediata tenía que presentar un plan. El voto de Eduardo Farah es realmente de antología, para destacar.

No pasa muy seguido que se aceite el mecanismo para que de manera razonada, fundada, seria, apegada al derecho, técnicamente solvente, el juez de primera instancia, el procurador de la Cámara y la Cámara dicten este tipo de resoluciones, que afectan directamente a milles de personas que tienen hambre.

El Gobierno de Javier Milei, que habla tanto de la seguridad jurídica y que tan deseo y necesitado está de que vengan las inversiones debería tomar nota lo que hace que las inversiones vengan es este tipo de acciones. Acá hay institucionalidad: cuando un juez le pide algo a un ministro, el ministro no se hace el gil: cumple. Porque una orden judicial no es una sugerencia que de onda se puede dejar de hacer o no hacer.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.