"Apertura necesaria con impacto heterogéneo". Así tituló la consultora Empiria, del exministro de Economía, Hernán Lacunza, el anuncio de la firma entre la Argentina y EEUU de un tratado comercial bilateral. A grandes rasgos, dice, el acuerdo establece un marco integral para el comercio y la inversión, incluyendo compromisos en materia de acceso a mercados, reducción de aranceles, disciplinas regulatorias y cooperación económica. Asimismo, incorpora disposiciones vinculadas a facilitación del comercio, economía digital, inversiones, propiedad intelectual y estándares técnicos. "En conjunto, busca profundizar la integración económica entre ambos países y dar previsibilidad al vínculo comercial de mediano plazo", advierte.
Según Empiria, las oportunidades para la Argentina pueden dividirse en tres grupos:
- Una serie de productos que retornan a su nivel arancelario previo al 2 de abril de 2025, en su mayoría con arancel del 0% (1.458 posiciones). En estos casos, las reducciones son acotadas y se aplican únicamente a productos específicos vinculados a los sectores farmacéutico y aeronáutico, sin extenderse a la totalidad de las subpartidas involucradas.
- Nuevos productos que acceden a una rebaja arancelaria hasta el 0% (35 posiciones).
- Para el resto de los bienes alcanzados por el acuerdo, se fija un arancel máximo del 10%.
Las principales oportunidades se concentran en los productos químicos orgánicos, sector en el que se reducen 625 posiciones arancelarias que habían sido incrementadas en abril pasado y que representan alrededor del 1% de los US$ 8.300 millones que totalizaron las exportaciones argentinas hacia Estados Unidos en 2025.
Aranceles y desafíos
"Asimismo, se observan reducciones en posiciones correspondientes a maquinaria, productos químicos inorgánicos e instrumentos médicos, con un alcance principalmente circunscripto a usos farmacéuticos y aeronáuticos", advierte.
El oro y la plata, que representaron el 13% de las ventas a EEUU en 2025, redujeron su arancel a 0% en 20 posiciones (volviendo a niveles de abril 2025). En cuanto a las nuevas rebajas arancelarias, se destacan especialmente los rubros de café, té y especias, que representan cerca del 0,6% de las exportaciones argentinas a Estados Unidos (US$ 47 millones en 2025). Adicionalmente, se incluyen reducciones para frutas (2% de las exportaciones hacia ese mercado), vegetales (2% del total exportado) y otros alimentos, así como para fertilizantes.
Entre los desafíos comerciales, apunta Empiria, están: maquinaria, aparatos mecánicos y equipos eléctricos. En sentido contrario, la Argentina se compromete a rebajar aranceles bajo tres modalidades:
Rebaja a 0% de 221 posiciones arancelarias (EIF, entry into force).
Rebaja del arancel al 2% ad valorem (R2) para 20 productos.
Bienes sujetos a cuotas arancelarias (TRQ, tariff rate quotas), en los que las cantidades dentro de la cuota ingresan libres de arancel y el excedente paga el arancel vigente. Este esquema alcanza a 57 productos.
"Dentro del primer grupo, se destaca la reducción a 0% para 77 productos de maquinaria y aparatos mecánicos, que representan el 19% de las importaciones argentinas desde Estados Unidos. A ello se suman 6 posiciones adicionales con rebaja al 2% (R2), totalizando 83 posiciones con reducciones arancelarias en este subgrupo. Asimismo, 45 posiciones de instrumentos de óptica y médicos pasarán a ingresar con arancel cero, sector que explica cerca del 6% de las compras totales a Estados Unidos. Maquinaria y aparatos eléctricos reducen aranceles en 14 posiciones, representando también alrededor del 6% de las importaciones desde ese origen", señala la consultora.
Carnes, clave del acuerdo comercial
En materia de cuotas arancelarias, el caso más relevante es el de carnes, en el que se impone una cuota de 80.000 toneladas anuales. "En el memorándum de entendimiento de noviembre se sugerían beneficios para las exportaciones argentinas de carne, mientras que el acuerdo formalizado contempla una ampliación de la cuota para importaciones", recuerda.
Al respecto, funcionarios del Gobierno señalaron recientemente que una eventual ampliación de la cuota estadounidense para la carne argentina habría sido acordada de manera informal, aunque no figura explícitamente en el texto del acuerdo. También se abren cuotas en quesos (1.000 toneladas), azúcares —chocolates (1.370 toneladas), chicles (370 toneladas), caramelos y confites sin cacao (1.370 toneladas), entre otros— y vinos (hasta 80.000 litros anuales). Por último, la cuota para vehículos asciende a 10.000 unidades anuales.
Hernán Lacunza advirtió sobre la inflación y el dólar
Entre los compromisos argentinos, se destaca la reglamentación, leyes laborales, inversiones. En la última parte del acuerdo se establecen compromisos específicos a cargo de la Argentina. En materia regulatoria, el país se compromete a adoptar estándares y procedimientos estadounidenses en comercio internacional, incluyendo normas fitosanitarias para el sector agropecuario, evitando la incorporación de regulaciones de terceros países.
Leyes laborales en la mira
"Asimismo, el acuerdo promueve el fortalecimiento de la propiedad intelectual, la eliminación de barreras al comercio de servicios y la prohibición de importar bienes producidos bajo condiciones laborales precarias, cuya aplicación práctica será un punto a monitorear, dada la elevada participación de China en las importaciones argentinas (un cuarto de las importaciones totales en 2025)", explica Empiria.
Para la consultora comandada por Lacunza, el acuerdo también impulsa la facilitación del comercio digital y tecnológico, y se prevén mecanismos de cooperación bilateral en controles comerciales y de ciberseguridad. Finalmente, se delinean compromisos orientados a profundizar la relación económica bilateral, incluyendo la aceleración de proyectos estadounidenses bajo el RIGI, la facilitación del acceso de empresas de EE.UU. a proyectos mineros y la priorización de ese país como socio estratégico en el desarrollo de litio, cobre y otros minerales, tanto en su forma primaria como procesada.
Estados Unidos envió U$S 808 millones a la Argentina, pero Luis Caputo dijo que no se trató de un nuevo préstamo, sino de una operación de compra de monedas.
Tras meses de negociación, ambos países sellaron un pacto que elimina barreras arancelarias, facilita la exportación de carne y alinea normas de seguridad económica, entre otros aspectos.
A pesar de que del lado europeo el acuerdo se encuentra en revisión en el Tribunal de Justicia, los pares del Mercosur ya realizan los primeros pasos para la aprobación del texto.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.