La clase media argentina ha sido históricamente el motor social y económico del país.
Un país dual: con 5% de "ricos" y 50% "muy complicados", cómo está la pirámide social de la Argentina 2025
La clase media representa el 43% del país. Qué piensan las distintas clases sociales y sus hábitos de consumo. Viajes, lujos, y los que no llegan a fin de mes
El especialista sostiene que en la Ciudad hay mucha clase media, mucha más que en el promedio del país y mucha más que en el conurbano. "Y el gen de la pobreza es un gen complejo, porque es un gen que te lleva no solo a la frustración, sino a la resignación, mientras que el de la clase media es un gen a revitalizar permanentemente, te empuja para arriba. Eso viene del guardapolvo blanco, de Sarmiento para acá, de la movilidad social ascendente, de la UBA, de la escuela pública... de ir a mejor", explicó Oliveto.
Qué pasó con la clase media
Según el especialista, esta es una sociedad cada vez más dual. ¿En qué anda la clase alta? Representan el 5% de la pirámide social según ingresos que tienen como piso $7 millones por mes (ingreso familiar) y hasta $12 millones. "En Despegar, en Almundo, están viendo a dónde nos vamos. ¿Qué están pensando? Japón. ¿Por qué? Porque es lo más lejos posible. Van ahora", retrata Oliveto.
"La media alta se acomodó, la pasó mal. La pasó mal en el 2024 cuando le llegó el 200% de inflación a las expensas, a la prepaga, multiplicó por tres el precio de combustible, la cuota del colegio", explica. La clase media alta representa el 17% de los hogares y tienen ingresos familiares con un piso de $3,7 millones y hasta $5,2 millones.
Los que no llegan a fin de mes
La clase media baja (26% de los hogares) tiene ingresos de entre $2 y 2,4 millones; mientras que la baja superior (28% de las familias) tienen ingresos desde el umbral de pobreza ($1,18 millones) a $1,8 millones. La clase baja, finalmente, representa el 24% de los hogares con ingresos de hasta $750.000.
"Sacando la pobreza, tenés cincuenta puntos complicados, que son los que están vinculados con la industria, la construcción y el comercio", dice en referencia a las clases media baja y baja superior.
El consumo de los que pueden
¿Cómo están esos consumidores o esos ciudadanos comprando en su rol de consumidores? Oliveto dice que la clase alta te dice, "mirá, Milei nos enseñó a ser ordenados". "Cuidándonos, ordenándonos, trabajando mucho y gastando todo lo que podemos, porque lo disfrutamos, porque nos lo merecemos, porque teníamos los ahorros, porque quiero ir al mundo, etc.", explica.
"La clase media alta se asustó. Pero la elección relajó y ahí tuvimos el fin de semana largo que explotó todo con el turismo", recuerda. ¿Dónde está el problema? "Otra vez, la cultura del no: no hay plata, no hay primera marca de nada, no hay premios, se degrada mi consumo, cuando pagué los gastos fijos me quedé sin plata. La tarjeta la tengo quemada, etc.", reseña en referencia a los de clases medias bajas y bajas.
"O sea, insisto, clase media baja, clase baja no pobre, está difícil. Sepamos que está difícil, que les cuesta, que necesitan ayuda, que necesitan oportunidades, que antes llegaban y ahora no llegan a fin de mes", remarca el consultor.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.