"Derrotamos a Goliat". James Talarico se jactó así de la victoria histórica que logró en Texas: por primera vez en 38 años, un demócrata representará al estado en el Senado. Fue después de las midterms de este martes, en las que los republicanos de Donald Trump sufrieron un fuerte golpe al perder la mayoría en ambas cámaras del Congreso. Y fue una muestra del mensaje religioso que acompaña a este exmaestro y seminarista presbiteriano, de 37 años, que logra proyectarse a nivel nacional.
"En esta contienda, nos enfrentamos a nuestros propios Goliats. El hombre más rico del mundo, el hombre más poderoso en el mundo, y todo el aparato de Washington", dijo en referencia a Elon Musk, que inyectó millones de dólares a la campaña republicana en Texas, y al propio presidente Trump, que lo apodó incluso "Talafreako".
El exlegislador estatal se impuso el martes a Ken Paxton en la pelea por el Senado. Talarico logró el 55,1% de los votos, frente al 43% del fiscal general, un estrecho aliado de Trump.
"¡Acabamos de recuperar Texas!", celebró Talarico, que en marzo se impuso en la interna de su partido a la representante Jasmine Crockett. "Acabamos de demostrar que todo el dinero del mundo no puede contra el pueblo de Texas. Acabamos de demostrar que la política de la división no puede contra la política del amor", señaló el senador electo, que en sus mitines suele apoyarse en su fe y su educación religiosa.
Y no fue el único que hizo historia en Texas: Gina Hinojosa, una legisladora estatal de 52 años de ascendencia mexicana, será la nueva gobernadora del estado, después de derrotar al republicano Greg Abbott, que estaba en el cargo desde 2015. Hinojosa será, además, la primera latina en gobernar la conservadora Texas, donde la comunidad hispana representa a alrededor del 40% de la población.
El impulso demócrata en Texas
Los demócratas buscaban desde hace tiempo ganar en Texas, conocido bastión republicano, donde Trump se impuso ampliamente en las elecciones de 2024, gracias en gran parte al voto de la comunidad latina. La última vez que estuvieron cerca de lograrlo fue en 2018, con la candidatura de Beto O'Rourke, quien perdió ante Ted Cruz por menos de tres puntos.
"Nuestro partido está motivado como nunca antes y tenemos la oportunidad de lograr algo histórico este otoño", dijo en su momento la excandidata a presidenta Kamala Harris, que respaldó a Talarico.
El partido contaba con que el descontento con la gestión del líder MAGA, especialmente por el alto costo de vida, pero también por las dura política migratoria, les ofreciera un impulso en las midterms, tal como ocurrió.
Los demócratas le arrebataron a Trump el control de ambas cámaras. En el Senado, la proyección es de 54 bancas opositoras contra 44 republicanas. Dos puestos se mantienen en disputa.
En la Cámara de Representantes, la brecha será inmensa. La tendencia en la mañana de este miércoles era de 228 contra 139 republicanos, pero aun con 68 bancas por asignar.
Quién es James Talarico
"No me interesa mantener el status quo", dijo Talarico poco después de lanzar su campaña hacia el Senado. "Me interesa la transformación", aseguró el exlegislador estatal, con un mensaje que buscaba captar también a los desencantados con los republicanos, cargado de referencias religiosas, así como al amor y la esperanza.
De hecho, se había hecho conocido en 2023 por su férrea oposición al proyecto republicano, que luego se convirtió en ley, para que haya una copia de los Diez Mandamientos en las aulas de las escuelas de Texas. "Este proyecto de ley no solo es inconstitucional y antiestadounidense, sino que también es profundamente anticristiano", afirmó en un debate en la cámara local, en declaraciones que se volvieron virales.
La agenda de Talarico se basa en imponer mayores impuestos a los multimillonarios, pero con una mirada cristiana, apoyándose en las enseñanzas de Jesús sobre los más necesitados de la sociedad. "La justicia social se menciona 3.000 veces en nuestras Escrituras", dijo en el programa de Ezra Klein, de The New York Times. "Es una parte tan fundamental de nuestra tradición, y no aparece por ningún lado en el nacionalismo cristiano ni en la derecha religiosa", apuntó.
Así, el congresista, que se muestra además como una propuesta renovadora, buscó conquistar a los jóvenes y atraer a los desencantados. Su mensaje de amor, compasión y unidad llega además a muchos a través de las redes sociales: tiene más de 3 millones de seguidores en Instagram y más de 2 millones en TikTok.
Durante la campaña, criticó las deportaciones masivas aplicadas por Trump y defendió imponer límites al ICE, pero dijo estar en contra de desmantelar a la agencia migratoria, tal como proponen muchos demócratas. Se definió como un demócrata partidario de la seguridad fronteriza y criticó la gestión de Joe Biden sobre la frontera sur del país, un tema especialmente importante en Texas. Además, dijo que está dispuesto a romper líneas con el bloque demócrata si no está de acuerdo en determinadas votaciones.
"La mayor división en nuestro país no es entre la izquierda y la derecha. Es entre los de arriba y los de abajo. Los multimillonarios quieren que nos miremos unos a otros para que no los miremos a ellos. Los que están en la cima trabajan muy duro para mantenernos enojados y divididos, porque nuestra unidad es una amenaza para su riqueza y su poder", afirmó en un video para el lanzamiento de su campaña.
Para diversos analistas, el factor religioso que Talarico impregnó en sus discursos fue fundamental para atraer a votantes de todo el espectro político. Talarico "ha utilizado su religión para moderar sus tendencias progresistas y ha sido capaz de hablar a la gente de una forma amplia utilizando la religión, y entretejiendo esto con el actual momento populista", apuntó el politólogo Brandon Rottinghaus, docente de la Universidad de Houston (UH), a CNN.