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Ola azul: cómo se reordena el tablero económico y financiero tras el golpe demócrata en las elecciones de EEUU

Los demócratas arrasaron en el Congreso y el impacto económico ya se siente: Wall Street subió pero el déficit y las tasas altas seguirán altas.

Estados Unidos despertó con un mapa de poder distinto. Los demócratas se quedaron con el control de la Cámara de Representantes y del Senado en las elecciones de medio término, tras arrebatarles a los republicanos bancas clave en distintos puntos del país. El resultado deja a Donald Trump frente a un gobierno dividido durante el resto de su mandato y le complica avanzar con nueva legislación. Su administración, sin embargo, ya venía apoyándose con fuerza en la vía ejecutiva y regulatoria en comercio, inmigración y desregulación. El mapa económico podría cambiar, pero no drásticamente.

Para BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, la clave está menos en el Capitolio que en las cuentas públicas. Advierte que la división de poderes aumenta el riesgo de cierres de gobierno y de pulseadas por el techo de la deuda. Aun así, sostiene que el rumbo fiscal no se alterará. "Los grandes déficits y el fuerte endeudamiento persistirán, lo que refuerza las tasas de interés estructuralmente más altas", apunta.

Déficit y deuda

El informe relativiza el temor bursátil. “Históricamente, la parálisis legislativa no ha sido mala para los activos de riesgo”, afirma, y recuerda que la mayor volatilidad suele provenir de las batallas por el techo de la deuda.

BlackRock mantiene una postura neutral sobre las acciones estadounidenses por las dudas sobre la velocidad, la escala y la economía del boom de la inteligencia artificial, aunque sigue prefiriendo una exposición selectiva a empresas de IA e infraestructura cotizadas. En renta fija, favorece los bonos del Tesoro de corto plazo.

Desde la vereda opuesta, Unleash Prosperity, un think tank conservador alineado con Trump, tituló su reacción con una imagen elocuente: "Así es sentirse arrollado por un camión". Su diagnóstico es que el voto fue un reclamo contra la guerra, los aranceles, las redadas migratorias, el precio de la nafta y ciertos candidatos republicanos débiles, además de un cansancio general con el presidente. Señala pérdidas fuertes del oficialismo en el sur, en zonas rurales y entre jóvenes e hispanos.

Pero insiste en que “Estados Unidos tiene una economía fuerte”. Enumera un ingreso promedio real récord de 88.000 dólares, menos desempleo, una pobreza en mínimos históricos y un crecimiento cercano al 3,5%. El problema, argumenta, es la percepción: según una encuesta a boca de urna de NBC que cita en un informe publicado tras los resultados, los votantes consideran que los costos son demasiado altos.

Escenario pesimistas de los trumpistas

Su pronóstico es más belicoso. Sostiene que las nuevas mayorías demócratas buscarán subas de "impuestos a los ricos, el Green New Deal, Medicare para todos, controles de precios y mayor regulación sobre las grandes empresas".

Llama a los republicanos a levantar un "muro de resistencia con vistas a 2028". Es una proyección ideológica, no un hecho, ya que los propios analistas de Wall Street recuerdan que el poder de veto de Trump y la ausencia de una mayoría demócrata a prueba de filibusterismo en el Senado limitan los cambios de fondo.

Los grandes bancos de inversión ven más matices que catástrofes. Goldman Sachs espera que los demócratas usen la fecha fiscal del 11 de diciembre para pedir concesiones sobre algunos aranceles, recortes de gasto y el conflicto con Irán. Estima que revertir parte de los recortes del año pasado podría sumar cerca de 0,25% del PIB al gasto federal en 2027. No prevé una reforma profunda de la regulación de la IA.

Inteligencia artificial en la mira

Morgan Stanley mantiene su objetivo de 8.000 puntos para el S&P 500. Andrew Slimmon, el analista jefe, argumenta que los mercados suelen recibir bien el gobierno dividido porque limita los cambios bruscos. Wells Fargo Investment Institute coincide con BlackRock en lo central. "Ganancias corporativas, tasas, energía y consumo pesarán más que la composición del Congreso", advirtieron.

La división más visible está dentro del sector tecnológico. Citi Research alerta que las empresas de infraestructura de IA enfrentan riesgos regulatorios adicionales. Las victorias demócratas en Texas y otros polos de centros de datos aumentan la probabilidad de restricciones, y la gobernadora electa texana, Gina Hinojosa, propuso una moratoria a nuevas instalaciones.

El informe de empleo del 6 de noviembre, la fecha límite de financiamiento del 11 de diciembre y la evolución del petróleo marcarán si el alivio del mercado se sostiene.