¿A las puertas del acuerdo?
El objetivo es garantizar la reelección del presidente Javier Milei
El objetivo es garantizar la reelección del presidente Javier Milei
A partir de este lunes, Karina Milei apretará el acelerador para lograr un acuerdo político con los gobernadores, con el objetivo de garantizar la reelección del presidente Javier Milei. Esa es, quizás, la novedad más importante de las últimas horas.
La otra es el anuncio de inversiones por más de 20 mil millones de dólares que el gobierno trajo de la Semana Argentina en París. “Lejos de ser humo, se traducirán, como mínimo, en una inyección directa de 1.500 millones de dólares para 2027”, me dijo una alta fuente de la comitiva.
La alta fuente se mostró optimista. A mitad de camino de la euforia y los pronósticos apocalípticos que atraviesan a una parte del círculo rojo. En realidad, esta alta fuente (integrante de la mesa política) apuntó a despejar la incertidumbre, tema por tema:
En París, el presidente incorporó un concepto que hasta ahora no había utilizado. El de la “paciencia”. Al mismo tiempo, el ministro de economía, Luis Caputo, explicó las razones por las que la actividad económica no crece al ritmo esperado. Dijo, palabra más, palabra menos, que la Argentina no entró en recesión, pero admitió que está creciendo menos.
Para entender cómo sigue la película, habría que detenerse en las conclusiones que sacó la propia Karina Milei antes de subir al avión de regreso. Porque cada palabra está dirigida a algún grupo de interés, en especial.
Nosotros tuvimos acceso a esta información:
Se trata de una estrategia distinta a la que en 2025 implicó la pretensión de pintar a toda la argentina de violeta. Y hay un mensaje concreto para cada uno de los gobernadores aliados: “Apoyen la eliminación o la suspensión de las paso y nosotros no presentamos una lista libertaria que ponga en riesgo su reelección”.
También hay un mensaje sutil para la senadora Patricia Bullrich: “estamos seguros, tenemos los votos. Vos siempre apoyaste la eliminación o la suspensión de las paso. Ahora no podés decir lo contrario”.
¿Acaso piensa que esta podría ser su última oportunidad de presentarte como candidata a presidente?
Está claro que su deseo está intacto. Pero su fino olfato político demuestra que tampoco come vidrio.
Mientras gente que la viene acompañando en los últimos años, como Juan Pablo Arenaza y Damián Arabia, la impulsan a tirarse a la pileta, personas de su confianza le dicen: “Con milei en la cancha no tenés opción. Y la única posibilidad de que no entre Javier es que la Argentina explote”.
Quienes se jactan de interpretar los gestos de Patricia sostienen que “tira de la cuerda para negociar mejor”. Esto sería: asegurarse un lugar en la fórmula presidencial 2027 junto con dos o tres ministerios, y voz y voto en la mesa chica de las decisiones.
La presunta fantasía de que Patricia podría encarnar un mileismo sin Milei tiene el impulso de los mismos que pensaron a Daniel Hadad o Jorge Brito como candidatos a presidente.
Pero tanto uno como el otro parecen haber vuelto sobre sus pasos desde que alguien que habla en nombre de Donald Trump se los dejó en claro: “El candidato de los Estados Unidos es Milei”.
Los analistas clásicos sostienen que fue un posteo del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, lo que ayudó a Milei a ganar las elecciones de medio término. Sin embargo, la denuncia del supuesto apoyo de los Estados Unidos a Flavio Bolsonaro fue la última carta que utilizó Lula para intentar ganar en primera vuelta.
A los hombres de negocios que desbordaron el Coloquio de IDEA en Mar del Plata les encantó escuchar y ver al ex presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, cuando sentenció: “El presidente tiene que tener paciencia, prudencia y equilibrio”.
Pero tres de los más importantes empresarios también reconocieron, puertas adentro, que sin la “locura” y “determinación” de Milei, no se hubiera conseguido superávit fiscal desde el minuto uno. Ellos le reprochan al presidente sus modos, pero no quieren volver al pasado.
No quieren volver, por ejemplo, a la locura de los chicos grandes de La Cámpora, seccional Lanús, quienes esta semana armaron una escenificación berreta para manifestarle al universo que una abuela pide que le traigan una urna para votar a Cristina, presa por ladrona e inhabilitada para ejercer cargos públicos de por vida.
Porque el riesgo kuka es un arma de doble filo. Demora las inversiones por la incertidumbre pero, al mismo tiempo, cubre con un manto de rechazo la postulación del gobernador que grita pero no gobierna, Axel Kicillof, cuyo modelo económico atrasa dos mil quinientos años.



