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Política

El Gobierno aceptó el pedido de sus aliados de no hacer cambios en el Presupuesto 2026

La Casa Rosada mantendrá el texto que se aprobó en Diputados. El viernes sesión en el Senado. Asado en Olivos con el Gabinete para calmar las internas.

Gonzalo Prado

El Gobierno aceptó el pedido sus aliados en el Senado para aprobar el viernes la versión del Presupuesto 2026 que salió de Diputados. El presidente Javier Milei, que la semana pasada se inclinó hacia el veto de la ley de leyes, aprobó la concesión para poder cerrar el año con una victoria de La Libertad Avanza.

Durante el fin de semana en la Casa Rosada hubo un cambio de postura, sobre todo del jefe de Estado, tras el impacto positivo que tuvo en los mercados la media sanción en Diputados. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, fue el primero en enfrentar a Javier Milei y contradecirlo con su intención de vetar el Presupuesto 2026. Esa tesitura, con el correr de los días fue tomada y replicada por el resto del gabinete.

El Gobierno no introducirá cambios en el Presupuesto 2026 que aprobó Diputados

En ese contexto el encuentro de este lunes de la mesa política de LLA, que encabezó la secretaria General, Karina Milei, y contó con la presencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni; del ministro del Interior, Diego Santilli; del titular de Diputados, Martín Menem; de la jefa de bloque del oficialismo en el Senado, Patricia Bullrich; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, decidió que era un error intentar hacerle cambios al proyecto que se votará el viernes en el Senado.

"Si abrimos la discusión corremos el riesgo de volver a Diputados y sufrir un nuevo traspié. No nos entra un problema más y hay que cerrar el año ya", le dijo a El Observador un integrante del encuentro. El apuro de LLA, tras los eventos de la semana pasada, le dejó en claro a la oposición que la Casa Rosada no tiene todo el poder de fuego que cree poseer. Esa misma lógica imperó en el asado que Javier Milei organizó en la Quinta de Olivos el lunes por la noche.

El Gobierno aceptó el pedido de sus aliados de no hacer cambios en el Presupuesto 2026.

El cierre de año de Javier Milei con un asado en Olivos

"Un mal presupuesto aprobado es mejor que no tener presupuesto", remarcó otro integrante del encuentro de la mesa política de LLA. Esa premisa se trasladó al encuentro de fin de año en Olivos en donde Javier Milei volvió a reiterar la necesidad de encarar en febrero la agenda de reformas que se plantearon como la laboral y la fiscal.

El asado funcionó como instancia de control de daños. Según reconstruyó este medio, Milei insistió ante los presentes en que el Presupuesto 2026 “no es perfecto” pero representa una herramienta para sostener el relato de equilibrio fiscal y, al mismo tiempo, darle al mercado una señal de continuidad.

En el oficialismo admiten que la derrota del capítulo 11 en la Cámara Baja dejó cicatrices internas: expuso fragilidades de coordinación, abrió una ventana para que la oposición mida fuerzas y obligó a recalcular el método de negociación con gobernadores y bloques “dialoguistas”. En Olivos, la orden fue clara: menos épica y más pragmatismo para no regalarle a la oposición una nueva oportunidad de exhibir poder.

El Gobierno aceptó el pedido de sus aliados de no hacer cambios en el Presupuesto 2026.

La Libertad Avanza afina el lápiz en el Senado por el Presupuesto 2026

El operativo de acá al viernes quedó bajo la coordinación política de Santilli, Menem y Bullrich, con Karina Milei como supervisora del poroteo fino. La instrucción a los senadores propios y aliados fue no habilitar “inventos” ni concesiones adicionales que alteren el texto. El Gobierno cree que cualquier cambio, por menor que sea, habilita una negociación interminable y reabre la puerta del capítulo que ya les explotó en la cara. La hoja de ruta es aprobar, celebrar y cerrar: foto de fin de año con una ley de Presupuesto, y después sí, volver a discutir poder.

El contraste con la semana anterior fue notorio. En el asado hubo bromas, chicanas internas y la típica escena de fin de año, pero el mensaje final fue de cierre de filas. Milei reiteró que la agenda fuerte llegará en febrero, con sesiones extraordinarias y el paquete de reformas que el oficialismo prepara como “segunda ola”: laboral, fiscal y una serie de cambios regulatorios que la Casa Rosada considera necesarios para consolidar el modelo. Esa hoja de ruta, según el Gobierno, necesita un punto de partida básico: un Presupuesto aprobado que sostenga el ancla del superávit y le permita ordenar prioridades en un año que anticipan más áspero en el plano político.

El Gobierno aceptó el pedido de sus aliados de no hacer cambios en el Presupuesto 2026.

En el entorno del Presidente aseguran que el razonamiento es doble. Por un lado, con el Presupuesto 2026 aprobado, Milei evita que la oposición lo acuse de gobernar “a decreto” y achica el margen de litigio institucional. Por el otro, se compra tiempo para encarar las reformas con un clima económico menos volátil. "La pelea grande es la que viene. Pero para llegar a esa pelea tenés que terminar el año sin incendios”, sintetizó una fuente al tanto de las conversaciones.

De cara a la sesión del viernes, el Gobierno prepara una puesta en escena austera pero efectiva. No habrá, por ahora, un despliegue de celebración anticipada: el oficialismo aprendió que en el Congreso no se festeja antes de tiempo. Pero sí habrá una operación política intensa para sostener la disciplina de los aliados y evitar sorpresas. En la Casa Rosada repiten que la principal victoria no será el articulado, sino la señal: Milei consigue su Presupuesto, ordena la discusión y se encamina a 2026 con la promesa de que las reformas estructurales se debatirán con una estrategia parlamentaria menos voluntarista y más quirúrgica.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.