El Gabinete libertario enviaría al Congreso esta semana la reforma electoral, de la ley de semillas y de la ley de salud mental.
El Gobierno encontró una salida a la negociación por ganancias en la reforma laboral y debate usarla
La mesa política de La Libertad Avanza (LLA) se reúne este miércoles. Patricia Bullrich y Diego Santilli encontraron cómo reactivar las conversaciones.
La decisión final la tendrá el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, que durante las negociaciones se opuso a cualquier tipo de cambios en el apartado fiscal del proyecto de reforma laboral. La misma postura tiene, hasta el cierre de esta nota, el presidente Javier Milei. Sin embargo, hay funcionarios nacionales que creen que la necesidad de aprobar la normativa en el Senado.
El Gobierno debate cambios en ganancias en la reforma laboral
La propuesta llegó a la cúpula libertaria después de una ronda de conversaciones que mantuvieron el ministro del Interior, Diego Santilli, y la jefa de bloque de LLA en el Senado, Patricia Bullrich, con referentes de espacios dialoguistas y con terminales provinciales. El diagnóstico es compartido: el dictamen quedó empantanado porque los mandatarios no quieren convalidar una baja del impuesto a las Ganancias para empresas que recorte, de golpe, la masa coparticipable.
En ese marco, empezó a ganar terreno una ingeniería de tiempos. La opción más mencionada divide la reducción en dos tramos, 2027 y 2028, para morigerar el impacto en las cuentas de las provincias. La alternativa, aún más prudente, propone que la rebaja empiece recién en 2028. El objetivo es dar una “señal” de alivio sin abrir un bache inmediato.
La mesa política de La Libertad Avanza decide si acepta o no los cambios
La discusión se da con un dato fresco sobre la mesa. El informe de recaudación del ARCA de enero de 2026 registró una suba interanual nominal de 22% que, descontada la inflación, implicó una caída real de 7,6%. La retracción golpeó incluso a impuestos sensibles al pulso de la economía, como el IVA, y a la recaudación vinculada a la Seguridad Social. Para los negociadores, el número achicó el margen para prometer compensaciones.
El Gobierno encontró una salida a la negociación por ganancias en la reforma laboral y debate usarla.
Los gobernadores esperan una señal del Gobierno
La mesa política de LLA integrada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el presidente de Diputados, Martín Menem; el asesor presidencial Santiago Caputo; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; más Santilli y Bullrich evaluará si esa salida alcanza para que los dialoguistas acompañen y para que los gobernadores dejen de bloquear el avance. Karina Milei supervisará la discusión y pide una definición rápida.
En el oficialismo admiten que el nudo no es solo fiscal. Los mandatarios también objetan artículos del dictamen que, a su entender, concentran discrecionalidad en Economía y dejan exenciones atadas a criterios de superávit. Por eso el Gobierno negoció en dos carriles: el contenido laboral y la letra impositiva. La dinámica se aceleró por la presión de llegar a febrero con un texto votable en el Senado y evitar otro traspié como el del Presupuesto 2026.
El esquema de postergar la rebaja busca sostener la negociación con gobernadores, que avisaron que no votarán pérdida de recursos sin red. En bancada libertaria apuntan a llegar con dictamen y sesión el 11 de febrero, sin reabrir el texto de cero.
La apuesta de Santilli y Bullrich es que el corrimiento del beneficio de Ganancias ordene el tramo final: que los gobernadores cedan en el punto más sensible y que, a cambio, la Casa Rosada preserve el corazón del proyecto. Si la mesa habilita el esquema 2027/2028, los negociadores volverán a medir voto por voto. Si no hay acuerdo, el riesgo es que se estire el calendario y que la reforma vuelva a quedar rehén de la recaudación.
La cúpula libertaria se reunió este lunes bajo la coordinación de Karina Milei. Ganancias se queda, super poderes para Caputo afuera. Bullrich empoderada.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.