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El Gobierno no pedirá disculpas por las críticas de Javier Milei a Lula pero apuesta a que "baje el tema"

La Casa Rosada quiere que se disipe el ruido diplomático. El Presidente viaja a Perú y apuestan a que "evite el tema". Las encuestas en Brasil.

Gonzalo Prado

El Gobierno no buscará disculparse con su par de Brasil tras las declaraciones del presidente Javier Milei sobre Luiz Inácio Lula da Silva. Para la Casa Rosada, las palabras del mandatario fueron "una descripción de la realidad" y en el oficialismo están convencidos de que el episodio irá desescalando por sí solo, sin necesidad de ningún gesto reparador.

En el entorno presidencial no hay margen para el retroceso. La lectura que domina en Balcarce 50 es que el Presidente no dijo nada que deba corregir y que cualquier gesto de reparación sería interpretado como una debilidad, tanto por el electorado propio como por los interlocutores regionales. La consigna, en consecuencia, es sostener lo dicho y no alimentar la polémica con aclaraciones posteriores.

El Gobierno apuesta a que baje la polémica entre Javier Milei y Lula

A esa convicción se suma un cálculo de tiempos. En el Gobierno están persuadidos de que el tema va a ir bajando en intensidad en los próximos días, arrastrado por la propia dinámica de la agenda pública de ambos países, y que un pedido de disculpas no haría más que reinstalarlo. La lógica es la inversa a la del reflejo diplomático tradicional: si el conflicto se apaga solo, cualquier movimiento oficial equivale a echarle nafta. En el oficialismo recuerdan que otros episodios de tensión con el Palacio de Planalto siguieron ese mismo recorrido y terminaron diluyéndose sin que ninguna de las dos administraciones tuviera que dar el brazo a torcer en público.

Hay, sin embargo, un punto de preocupación en el oficialismo, y no viene del Palacio de Planalto sino de la vereda aliada. En el comando de campaña de Flavio Bolsonaro no quedaron del todo conformes con el episodio: la noticia terminó siendo el mandatario argentino y no el aspirante que competirá contra Lula en los próximos comicios.

El Gobierno no pedirá disculpas por las críticas de Javier Milei a Lula pero apuesta a que "baje el tema".

Los motivos de la pelea entre Javier Milei y Lula

El razonamiento de los estrategas brasileños es de manual electoral. Cada minuto que la conversación pública dedica a un presidente extranjero es un minuto que el candidato no ocupa con su propia agenda, y el riesgo adicional es que el oficialismo brasileño capitalice la intervención externa como una injerencia. Para un espacio que necesita construir autonomía respecto de la figura de su apellido, que el protagonismo se lo lleve un aliado del otro lado de la frontera no es una buena noticia.

Lejos de recalcular, Milei volverá sobre el tema. De acuerdo a lo que pudo reconstruir El Observador, el Presidente tendría intenciones de abordar nuevamente la cuestión Brasil durante su visita a Perú para la asunción de Keiko Fujimori este martes, en línea con el objetivo que persigue desde hace meses: conformar un frente de gobiernos de derecha en la región.

El Gobierno no pedirá disculpas por las críticas de Javier Milei a Lula pero apuesta a que "baje el tema".

El Gobierno quiere dejar el tema "Brasil" en el espejo retrovisor

Esa es la clave que ordena todo el episodio. Para el jefe de Estado argentino, el intercambio con Lula no es un accidente diplomático sino una pieza de un armado más amplio, en el que las elecciones brasileñas funcionan como la bisagra que puede consolidar o frustrar el bloque regional que imagina. La asunción en Lima le ofrece el escenario ideal: una foto con mandatarios afines y una tribuna internacional para insistir con el diagnóstico.

La estrategia no está exenta de riesgos concretos. Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y la relación bilateral atraviesa la agenda del Mercosur, donde ambos países deben coordinar posiciones más allá de las diferencias entre sus presidentes. En el Gobierno confían en que la trama técnica del vínculo -comercio, energía, integración productiva- resista el desgaste declarativo, como ocurrió en los cruces anteriores entre ambos mandatarios.

El cálculo, en definitiva, es político y de plazos: Milei apuesta a que el mapa regional cambie después de las elecciones brasileñas y a que los costos de hoy se conviertan en capital cuando llegue el momento de armar el frente que imagina. Si esa lectura falla, el Gobierno habrá tensado la relación con su vecino más importante sin obtener a cambio el aliado que fue a buscar. Mientras tanto, la orden en la Casa Rosada es dejar correr el reloj y no pedir perdón. Ni ahora ni después.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.