El jefe de Estado siguió con atención, desde Olivos, los comicios en el país vecino. Allí se impuso Flávio Bolsonaro en la primera vuelta por más de dos puntos sobre el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, pero no logró evitar el balotaje, previsto para el 25 de octubre.
Javier Milei reúne al gabinete tras las elecciones en Brasil
Milei se encargó de dejar en claro que su administración, como la totalidad de La Libertad Avanza (LLA), debe apoyar al candidato opositor con el objetivo de "seguir construyendo un espacio de derecha regional" más alineado con Estados Unidos. Es un pedido de Donald Trump para frenar la influencia de China en la región.
Es el objetivo que el Presidente persigue desde hace meses: un frente de gobiernos afines en el continente, con las elecciones brasileñas como bisagra. La apuesta tiene costos: Brasil es el principal socio comercial del país y, en el episodio anterior con Lula, el propio comando de Bolsonaro se quejó de que el protagonista fuera el mandatario argentino.
Javier Milei reúne al gabinete tras tres semanas sin reuniones: Brasil, gobernadores y Paris en el temario.
Los cálculos de los ministros tras el resultado en Brasil
Sin embargo, dentro del Gobierno existen voces disonantes con respecto a lo que sucedió en Brasil. Básicamente, exponen dos inquietudes. La primera es cuál será la reacción de Washington hacia la Argentina si en Brasil hay un gobierno alineado con la Casa Blanca. No son pocos los que creen, puertas adentro, que ese escenario podría reducir el interés de Estados Unidos en la figura de Milei.
La preocupación tiene lógica. Todo lo que el Gobierno exhibió en los últimos meses, desde la declaración de Trump sobre Malvinas hasta el financiamiento por U$S 7.000 millones, se apoyó en ser el socio privilegiado de Washington en Sudamérica. Un Brasil alineado le quitaría esa exclusividad.
Javier Milei reúne al gabinete tras tres semanas sin reuniones: Brasil, gobernadores y Paris en el temario.
Javier Milei prepara el Congreso para suspender las PASO
La segunda inquietud tiene que ver con el desempeño de los oficialismos en las últimas elecciones de la región. En 33 comicios desde 2018 a la fecha, quienes ostentaban el poder sólo pudieron imponerse en seis y perdieron en los 27 restantes.
"Hay que ver si es un giro a la derecha o un rechazo a las gestiones. Quizás el electorado tiene menos paciencia que hace décadas", analizó un funcionario con acceso al despacho presidencial. La frase es sensible: los estrategas libertarios repiten desde hace meses que la paciencia social se agota, y el propio Milei volvió a pedirla la semana pasada en el Coloquio de IDEA.
Los gobernadores, el foco de atención está semana para el oficialismo
El segundo eje del Gabinete serán los acuerdos con los mandatarios provinciales. A partir de esta semana, los gobernadores comenzarán a desfilar por Balcarce 50 para encuentros mano a mano con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, para cerrar los detalles de los frentes de 2027.
En París, Milei señaló a Santilli y a la secretaria General, Karina Milei, como los garantes de esos entendimientos. La prioridad estará en los cinco gobernadores de la UCR. La suspensión de las PASO, que el oficialismo decidió frenar hasta encaminar los frentes, sigue el mismo camino.
Javier Milei reúne al gabinete tras tres semanas sin reuniones: Brasil, gobernadores y Paris en el temario.
Los U$S 27.000 millones que el Gobierno se trajo de París
El tercer eje será el balance de la gira. Según la cifra oficial que difundió el embajador en Francia, Ian Sielecki, la Argentina Week dejó anuncios de inversión por U$S 27.000 millones. Los de mayor peso fueron los de TotalEnergies, por U$S 10.000 millones en Neuquén y Tierra del Fuego; Pluspetrol y GyP, por U$S 12.400 millones en Vaca Muerta, y Glencore, por U$S 4.000 millones para Agua Rica, en Catamarca.
Buena parte de esos anuncios aterrizan en provincias cuyos gobernadores integraron la comitiva, como Neuquén, Catamarca, Chubut y Salta. Inversiones y acuerdos electorales viajaron en la misma carpeta. El Gobierno llegará al Gabinete con una buena noticia económica, una negociación encaminada y una elección ajena que, según quién la mire, puede ser una oportunidad o un problema.