La tensión se mantiene entre Pedro Sánchez y Javier Milei. Los presidentes de España y de Argentina se saludaron este jueves muy rápidamente y con frialdad cuando el mandatario argentino entró a la sesión de la Cumbre Iberoamericana en el Palacio Real de Madrid, en el primer encuentro cercano que tienen desde el primer choque discursivo en 2024 y, sobre todo, después de la polémica tras la calificación de "dictador impresentable" que Milei le dedicó en su más reciente viaje a España.
En el saludo oficial por protocolo de la Cumbre, Javier Milei le dio la mano al Rey Felipe VI con efusividad y entre sonrisas mutuas, para después estrecharle la mano a Pedro Sánchez de forma mucho más fría con un contacto personal de apenas un par de segundos por parte de ambos.
Milei comenzó dando sus condolencias a España por la reciente tragedia ferroviaria de Toledo, pero enseguida agradeció la herencia liberal de la escuela económica de Salamanca para calificar al Socialismo de "fascista".
"Que los fascistas estén a la derecha de la extrema izquierda no hace que dejen de ser socialistas", detalló Milei, quien insistió con que "la equivalencia entre socialistas y fascistas no es casual".
En ese análisis, el presidente argentino recordó a Salvador de Madariaga para afirmar que "el socialismo es fascista en política, hace de la dependencia económica un instrumento de dominación política", fue su reflexión.
Si había alguna chance de un encuentro aunque fuera breve de Milei con el Rey de España, tal como lo intentó el gobierno argentino hasta último momento, la virulencia del discurso del presidente argentino contra Pedro Sánchez terminó de obturarlo. El mandatario español siempre es el encargado de autorizar los encuentros bilaterales del Monarca español con otros presidentes. Y la respuesta para Argentina fue no.
Luego reivindicó los reclamos argentinos sobre la soberanía de las islas Malvinas, y vinculó los derechos argentinos con la conquista española previa a la independencia argentina.
El rey de España Felipe VI (2d), el presidente de Argentina, Javier Milei (d), el presidente del Gobierno Pedro Sánchez (2i), y el secretario General Iberoamericano, Andrés Allamand (i), durante la sesión plenaria de la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada este jueves en la Galería de las Colecciones Reales en Madrid.
Pedro Sánchez reivindicó el diálogo para Iberoamérica
En el comienzo de la Cumbre, Pedro Sánchez había advertido en su discurso en la sesión plenaria el momento complejo al que se enfrenta el mundo, con una multiplicación de las tensiones, un cuestionamiento de las reglas compartidas y una desconfianza que ha dicho que amenaza con imponerse a la colaboración.
Pero, en vez de "refugiarse en las diferencias y resignarse a un mundo cada vez más dividido", Sánchez puso en valor que el mensaje que traslada la comunidad iberoamericana con esta reunión de Madrid es su apuesta por el diálogo, la cooperación y la paz.
"Por tanto, diálogo frente a imposición, cooperación frente a división y paz frente a violencia", dijo el presidente de España enumerando los principios que cree que deben seguir guiando a esta comunidad.
El presidente argentino, que llegó el miércoles a Madrid, no estuvo en la ceremonia inaugural de la Cumbre en el Teatro Real de Madrid y tampoco fue a la cena posterior ofrecida por los Reyes Felipe VI y Letizia en el Palacio Real, pero sí mantuvo en esas horas una reunión con el líder de Vox, Santiago Abascal.
El tenso encuentro entre Pedro Sánchez y Javier Milei tuvo lugar dos semanas después del último viaje que había realizado el presidente argentino hasta ahora a España, durante el que -en un acto con empresarios- llamó "impresentable dictador" al presidente español.
Claro que, ese mismo día, Sánchez lo recibió a Milei en Madrid con una campaña en redes sociales, encabezada con el lema 'Soy zurdo y a mucha honra', en referencia a la denominación que utiliza el presidente argentino de forma para referirse a la izquierda política, y con un cartel de bienvenida en la sede del PSOE en Madrid.
Además, Sánchez publicó después una fotografía en la que él aparecía escuchando el tema ‘Fanático’ de la cantante argentina Lali Espósito, opositora política contra Milei.
Sánchez ha ido saludando junto al Rey Felipe VI y al secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, a los jefes de delegación asistentes a la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebra en la Galería de las Colecciones Reales.
Un saludo oficial posterior al recibimiento a todos los asistentes por parte del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien también estrechó la mano del presidente argentino a su llegada mientras mantenían un protocolar intercambio de palabras.
Una confrontación que lleva dos años
El enfrentamiento entre Pedro Sánchez y Javier Milei comenzó en junio de 2024, cuando el ahora renunciado ministro de Transportes, Oscar Puente, sugiriera en un evento público que el presidente argentino había "ingerido sustancias", intentando dar a entender que consumía drogas.
Milei respondió en un acto organizado por Vox en Madrid, y vinculó a la esposa de Sánchez, Begoña Gómez, con hechos de corrupción por los que estaba y sigue investigada.
El Gobierno español exigió entonces una rectificación pública y, al no llegar por parte de Argentina, llamó a consultas a su embajadora en Buenos Aires y después decidió retirarla de Buenos Aires.
El presidente argentino insistió en sus ataques, llamó "cobarde" a Pedro Sánchez, y dijo que aplicaba un modelo parecido al del venezolano Nicolás Maduro y reiteró que no pensaba disculparse.
Un año después los dos países retomaron las relaciones diplomáticas, pero la distancia entre Pedro Sánchez y Javier Milei permanece inalterable.
El presidente de España se encuentra ahora en plena campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre, y las encuestas lo muestran por debajo del Partido Popular, situación agravadas por la tragedia ferroviaria de Toledo que provocó 69 muertos y la renuncia del ministro Oscar Puente, responsable ya de dos choques de trenes con decenas de muertos en los últimos diez meses.