Una empresa de inteligencia artificial construyó el modelo más capaz que existe para detectar vulnerabilidades en software y decidió no ponerlo a disposición del público. No porque no funcionara, sino exactamente por lo contrario: porque funciona demasiado bien. El martes 7 de abril, Anthropic anunció que su nuevo modelo de lenguaje, Claude Mythos Preview, identificó miles de fallas críticas de seguridad en todos los sistemas operativos y navegadores principales del mundo, incluyendo errores que llevaban décadas sin ser detectados. Al mismo tiempo, la compañía presentó el Proyecto Glasswing, una coalición de más de 40 empresas tecnológicas (entre ellas Apple, Google, Microsoft, Amazon, Nvidia y JPMorganChase) a las que se otorgó acceso exclusivo y controlado al modelo, con el único propósito de usar esas capacidades para la defensa, no para el ataque.
La decisión no tiene precedentes en la industria. Es la primera vez que un laboratorio de inteligencia artificial de frontera construye un modelo y anuncia públicamente que no lo va a lanzar porque lo considera demasiado peligroso. Y la pregunta que esa decisión deja flotando es tan técnica como política: ¿quién eligió a Anthropic para custodiar la seguridad digital del mundo?
El modelo que lo encontró todo
Claude Mythos Preview no fue diseñado específicamente para la ciberseguridad. Es un modelo de propósito general, entrenado para razonar y escribir código. Sus capacidades de detección de fallas emergieron como consecuencia no buscada de esas mejoras. "Las mismas mejoras que hacen al modelo más eficaz para parchear vulnerabilidades también lo hacen más eficaz para explotarlas", reconoció Anthropic en el blog de su equipo de seguridad.
El rendimiento fue tan elevado que los parámetros habituales de la industria dejaron de ser útiles para medirlo. En SWE-bench Verified, el indicador estándar para evaluar resolución de problemas de software, Mythos obtuvo 93,9%, contra 80,8% del modelo anterior de Anthropic, que hasta hace semanas era considerado el mejor del mercado. Ante esos números, el equipo decidió abandonar los tests de laboratorio y pasar directamente a pruebas en entornos reales.
Los resultados fueron de una escala difícil de dimensionar. En pocas semanas de trabajo autónomo, el modelo identificó miles de vulnerabilidades de día cero (fallas previamente desconocidas, sin parche disponible) en prácticamente toda la infraestructura de software global. Entre los casos que Anthropic pudo hacer públicos: una falla de 27 años en OpenBSD, sistema operativo utilizado para operar cortafuegos e infraestructura crítica; una vulnerabilidad de 17 años en FreeBSD que permitía tomar control total de un servidor desde cualquier punto de internet; y una falla de 16 años en FFmpeg, el programa de procesamiento de video más utilizado del mundo. El modelo también detectó problemas en el núcleo de Linux y en los principales navegadores web.
Anthropic aclaró que el 99% de esas vulnerabilidades todavía no fueron parcheadas, razón por la cual no pueden divulgar los detalles. Eso da una idea de la escala del problema que el modelo reveló, que ahora hay que resolver antes de que otros lleguen a las mismas conclusiones por su cuenta.
Una premisa incómoda
El Proyecto Glasswing parte de una lógica que sus propios impulsores reconocen como difícil de defender con comodidad: la única manera de proteger a la sociedad de un modelo de IA peligroso es haberlo construido primero, y usarlo para reparar el daño antes de que otros lleguen a la misma capacidad. Es, en términos más directos, la doctrina de la delantera preventiva aplicada a la inteligencia artificial.
"Dado el ritmo de avance de la IA, no pasará mucho tiempo antes de que estas capacidades se propaguen, posiblemente más allá de actores comprometidos con un uso seguro", escribió Anthropic en su comunicado. "Las consecuencias, económicas, de seguridad pública y de seguridad nacional, podrían ser graves".
Expertos en ciberseguridad consultados por distintos medios coincidieron en que la iniciativa es necesaria, aunque el margen de tiempo es estrecho. La estimación que circuló con más fuerza entre especialistas es que los modelos de código abierto, accesibles para cualquiera incluyendo actores maliciosos, podrían alcanzar capacidades similares en cuestión de meses. En ese escenario, cualquier organización criminal podría detectar y explotar vulnerabilidades críticas de forma automatizada, sin necesidad de los equipos de hackers especializados que hoy hacen falta para ese tipo de operaciones.
Thomas Friedman, en The New York Times, describió el anuncio como "un avance asombroso en inteligencia artificial, uno que llegó antes de lo esperado", y planteó una comparación con los tratados de no proliferación nuclear: frente a una herramienta con este potencial de daño, la coordinación internacional entre grandes potencias, incluso rivales, podría volverse inevitable.
Poder privado, regulación ausente
Más allá del debate técnico, el Proyecto Glasswing plantea una pregunta de gobernanza que ningún comunicado corporativo puede responder: una empresa privada, sin mandato democrático de ningún tipo, se encontró —de manera accidental o deliberada— convertida en custodio de las vulnerabilidades más sensibles de la infraestructura digital global. Una empresa privada ahora sabe cómo vulnerar casi todos los proyectos de software que cualquiera pueda imaginar. No es una acusación: es una descripción de lo que ocurrió. Y la descripción ya es suficientemente inquietante.
Algunos observadores señalaron también que el anuncio no es ajeno al momento financiero de la empresa. El mismo día del lanzamiento de Glasswing, Anthropic informó que alcanzó 30.000 millones de dólares en ingresos anualizados y cerró un acuerdo de infraestructura de cómputo con Google y Broadcom. La compañía evalúa además una oferta pública inicial para octubre de 2026. Una iniciativa de este perfil, con socios de primer nivel y un relato de responsabilidad corporativa sólido, es exactamente lo que fortalece esa narrativa ante inversores.
Anthropic comprometió hasta 100 millones de dólares en créditos de uso del modelo para las organizaciones del Proyecto Glasswing, más 4 millones de dólares en donaciones a proyectos de seguridad de código abierto. OpenAI, por su parte, trabaja en un modelo con capacidades similares que lanzará de manera restringida a través de su propio programa de acceso controlado para ciberseguridad, según fuentes citadas por Axios. La carrera no es solo tecnológica: es también por definir quién establece las reglas del juego en el nuevo escenario de la ciberseguridad impulsada por inteligencia artificial.
Nicholas Carlini, investigador del equipo de Anthropic, resumió con una sola frase lo que implicó trabajar con el modelo en las últimas semanas: "Encontré más bugs en las últimas dos semanas que en el resto de mi vida combinada". Si eso es una buena noticia o una mala depende, en gran medida, de quién tenga acceso a esa capacidad la próxima vez.
Un estudio de Anthropic revela que la inteligencia artificial usa apenas una fracción de lo que es capaz de hacer. El peligro no son los despidos masivos, sino que las empresas dejen de contratar perfiles junior.
Debate. El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza abrirá el tercer proceso judicial por corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner.
Inicio. La primera audiencia está prevista para este viernes en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, a la que ambos asistirán de manera virtual.
Lavado de dinero y asociación ilícita. La investigación se centra en un mecanismo que habría usado la firma hotelera e inmobiliaria para blanquear retornos provenientes de la obra pública.
Acusados y testigos. Las causas tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.
Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.
Ley de Fortalecimiento al Sistema de Discapacidad. Tuvo media sanción con un consenso prácticamente unánime, un punto central del debate en medio de las discusiones por la situación de los prestadores y el financiamiento de las prestaciones. Se trata del proyecto de LLA, PRO, UCR, posteriormente empujado por el MID y Argentina Federal.
Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El proyecto volvió al Senado tras ser modificado en Diputados por un margen ajustado (124 a 119), ya que incluyó la restitución de los límites a la titularidad extranjera de tierras rurales.
Vandalismo rural. Obtuvo media sanción el proyecto del PRO que pena con hasta 10 años de prisión los daños a la producción agropecuaria, silobolsas e instalaciones rurales.
Trazabilidad de medicamentos. Tras la crisis del fentanilo contaminado, se dio media sanción con respaldo transversal al sistema SNATECS para monitorear medicamentos de alto riesgo e insumos críticos. La iniciativa es empujada por la libertaria Giudici.
Endeudamiento familiar. Tras más de 15 horas de sesión y por falta de apoyo a su dictamen, La Libertad Avanza logró postergar el debate por morosidad crediticia y que así no se trate la iniciativa opositora.
Transferencia de un inmueble nacional. Se le dio media sanción al proyecto radical para pasar a título gratuito a la provincia del Chaco un inmueble de 6,2 hectáreas de Nación, donde funciona el Centro de Acopio y Embarque Barranqueras (CAEB).
Cártel de Sinaloa (México). Es una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico, contrabando, secuestros extorsivos y otras actividades delictivas, que ya ha sido designada como organización terrorista por múltiples países, incluido Estados Unidos.
La Nueva Familia Michoacana (México). Es una organización criminal mexicana que se especializa en el tráfico internacional de drogas y la minería ilegal, con una alarmante expansión regional.
Los Tiguerones (Ecuador). Es un cártel de origen ecuatoriano que se especializa en actividades de narcotráfico y sicariato, siendo una de las organizaciones criminales más violentas de la región.
FARC-EP y EL (Colombia). Son organizaciones guerrilleras insurgentes de extrema izquierda, basadas en la ideología y los principios del marxismo-leninismo y la revolución armada.