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Pobreza infantil en Argentina: Unicef destaca una mejora pero advierte por "desigualdades persistentes"

En 2024, el 52,7% de los niños argentinos vivieron en pobreza, en hogares cuyos ingresos no alcanzaban a cubrir la canasta básica total.

Según un estudio realizado por Unicef sobre la pobreza infantil en Argentina, en el segundo semestre de 2024, el 52,7% de los niños vivieron en hogares cuyos ingresos no alcanzaban a cubrir la canasta básica total, lo que se traduce en 6,4 millones de niños en pobreza monetaria. De este total, 1,5 millones (12,3%) se encontraban en situación de pobreza extrema, por debajo de la línea de indigencia.

Aunque estos números siguen siendo alarmantes, comparados con el 58,5% registrado en el mismo semestre del año anterior, las cifras reflejan una mejora significativa. Esta reducción también contrasta con el pico observado en el primer semestre de 2024, cuando la pobreza superó el 67%.

El informe “Pobreza monetaria y privaciones vinculadas a derechos en niñas y niños” explica que el descenso de la pobreza infantil en 2024 se debe a varios factores, entre ellos una leve disminución de la población infantil, lo que, combinado con la mejora de los ingresos de los hogares más vulnerables, permitió reducir tanto la tasa como el número absoluto de niños afectados por la pobreza.

De todas formas, a pesar de la caída en las tasas, las desigualdades estructurales persisten. La pobreza alcanza al 81% en hogares con clima educativo muy bajo y al 60% en hogares monoparentales con jefatura femenina. Además, en los barrios populares, la pobreza afecta al 72,3% de los niños, reflejando una vulnerabilidad estructural que persiste, incluso en un contexto de mejora.

Pobreza en Argentina

Uno de los principales factores que contribuyó a la reducción de la pobreza extrema son las transferencias monetarias. Programas como la AUH y otros similares fueron clave para contener la pobreza extrema. Sin ellas, la tasa de indigencia infantil habría sido 8 puntos porcentuales más alta en el primer semestre de 2024, y 10 puntos más alta en el segundo semestre de 2024. En términos absolutos, más de 1 millón de niños evitó caer en la indigencia gracias a estos ingresos.

Aunque la pobreza extrema mostró una caída, las privaciones no monetarias, tales como falta de acceso a una vivienda adecuada, saneamiento o educación, siguen siendo un desafío persistente. Desde 2017, la proporción de niños con al menos una privación no monetaria ha bajado solo del 50,3% al 43,5% en 2024, con un estancamiento desde 2021 y un leve aumento en la segunda mitad de 2024.

El análisis multidimensional de la pobreza también muestra mejoras, pero todavía con disparidades. En 2024, el 28,6% de los niños experimentaron pobreza tanto monetaria como no monetaria, lo que significa que, si bien la situación mejoró en términos generales, aún existe una alta proporción de niños en situaciones de carencia múltiple.

En contraposición, el 33,8% de los niños no presentaron ninguna privación ni monetaria ni no monetaria, un leve aumento respecto al 29,9% de 2023. Esto indica una mejora, pero también destaca que el 66,2% de los niños sigue viviendo en condiciones de pobreza o privación en Argentina.

El informe también destaca que, aunque la pobreza crónica (que combina insuficiencia de ingresos con necesidades básicas insatisfechas) mostró una reducción a su nivel más bajo desde 2016 (12,0%), el fenómeno sigue siendo una constante. En el segundo semestre de 2024, alrededor de 1,4 millones de niños vivieron en situación de pobreza crónica, lo que demuestra que, aunque ha habido avances, el progreso no ha sido suficiente para erradicar la pobreza persistente.

Cómo son las proyecciones para 2025

En cuanto a las proyecciones para el primer semestre de 2025, el estudio estima que el 47,8% de los niños estarán en situación de pobreza monetaria, con 9,6% en pobreza extrema. Esto implicaría una nueva mejora respecto a los semestres anteriores, aunque aún se mantendrán cifras altas de pobreza. Se prevé que la pobreza crónica disminuya al 10,2%, y la pobreza crónica extrema al 2,3%, lo que representaría una reducción de aproximadamente 600 mil y 700 mil niños, respectivamente, respecto del mismo semestre de 2024.

Por otro lado, la pobreza laboral sigue siendo una preocupación. Aunque se registró una leve mejora en 2024, el 31,1% de los niños que viven en hogares con personas de referencia asalariadas formales aún se encuentran en situación de pobreza, y el 2,9% en pobreza extrema. Este fenómeno, tradicionalmente asociado a la informalidad, afecta también a sectores del empleo formal, lo que resalta la necesidad de políticas laborales que garanticen empleo de calidad y condiciones dignas para los trabajadores.

A pesar de la leve mejora observada en 2024, las desigualdades estructurales siguen siendo una preocupación fundamental. Las brechas de pobreza han mejorado, pero las vulnerabilidades siguen siendo marcadas por factores como el bajo nivel educativo en el hogar, la jefatura femenina y las condiciones laborales precarias. El informe concluye que, aunque se lograron avances, la política pública debe seguir orientándose a reducir las desigualdades estructurales y garantizar una mejora sostenible en la calidad de vida de los niños y niñas en Argentina.

Finalmente, la combinación de medidas de protección social, como las transferencias monetarias, con políticas estructurales orientadas a la inclusión educativa, laboral y social, es clave para lograr avances sostenibles y reducir la pobreza infantil en el país. A pesar de los avances en el segundo semestre de 2024, los desafíos continúan siendo significativos, y será fundamental mantener políticas públicas eficaces y sostenidas para reducir la pobreza y las privaciones no monetarias que aún afectan a millones de niños y niñas en Argentina.

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La inflación de agosto fue del 1,7%, la más baja en más de un año

  • Desaceleración marcada. El IPC de agosto se ubicó en 1,7%, por debajo del 2,1% de julio y el registro más bajo desde junio de 2025. La variación interanual llegó a 33,5% y la acumulada en el año a 21,3%.
  • Los estacionales, motor de la baja. Los precios estacionales cayeron 0,9%, empujados por bajas en paquetes turísticos y prendas de vestir, compensadas parcialmente por alzas en verduras y frutas. El IPC Núcleo, en cambio, no acompañó la desaceleración y marcó 1,8%, similar a julio.
  • Vivienda y Educación, las subas más altas. La división de mayor aumento fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,8%), seguida por Educación (2,5%). En el otro extremo, Recreación y cultura no tuvo variación (0%) y Prendas de vestir y calzado bajó 0,6%, su segunda caída consecutiva.
  • En línea con las expectativas del mercado. El dato coincidió con lo que preveía el REM (1,7%) y con el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires, que ya había anticipado la tendencia a la baja.
  • Festejo oficial. El ministro Luis Caputo destacó que fue la suba más baja para un mes de agosto desde 2017 y remarcó que la media móvil de 3 meses cayó a 1,9%, con cinco bajas consecutivas. Milei celebró el dato en X.

Endeavor abre la convocatoria para la 8ª edición de WE, su programa para mujeres emprendedoras

  • Evolución con foco en redes de apoyo. La nueva edición de WE by Endeavor busca conectar a fundadoras con mentores de la red y pares del ecosistema, ofreciendo mentorías 1:1 y cerrando con un Demo Day para dar visibilidad a sus compañías.

  • Criterios de elegibilidad para las postulantes. La propuesta está dirigida a fundadoras o cofundadoras de todo el país y de cualquier sector que ya tengan su producto validado en el mercado, registren facturación o estén en proceso de ronda de inversión.

  • Fechas clave para la inscripción. Las emprendedoras interesadas podrán postularse hasta el 25 de septiembre, mientras que las actividades del programa iniciarán formalmente el 6 de octubre.