Temas del día

Zoom

Ciberataques, terrorismo nuclear y el riesgo de una escalada en Irán

El respaldo manifiesto y fáctico de Irán a los grupos terroristas de Hamas y Hezbollah y sus proxies exponen un riesgo real de escalada. ¿Es posible plantear una hipótesis de terrorismo nuclear?

Gabriel Zurdo

El Ejército de Israel confirmó el lanzamiento de una ofensiva contra Irán en represalia por el ataque sufrido con misiles el último 1 de octubre. Simultáneamente, se registraron las primeras explosiones en Teherán, en el marco de ataques quirúrgicos contra objetivos militares en Irán, incluidas fábricas de drones y armamento, que podrían haber involucrado instalaciones nucleares. Este tipo de agresiones fue desaconsejado enérgicamente por los Estados Unidos. Cabe recordar que, en abril de 2018, el entonces secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, mostró fotos y documentos alegando tener pruebas sobre la existencia de un programa nuclear secreto de la República Islámica de Irán.

El proyecto nuclear de Irán comenzó a fines de los años 50, impulsado por Estados Unidos bajo el programa “Átomos para la Paz”. Pero tras la revolución islámica de 1979 y la llegada del ayatolá Jomeini al poder, el programa quedó bajo la lupa de Occidente. Actualmente, Irán cuenta con varias instalaciones nucleares clave. En 2010, durante una inspección en la planta de Natanz, expertos de la Agencia Internacional de Energía Atómica notaron un fallo inusual en las centrifugadoras utilizadas para enriquecer uranio. La causa fue reveladora: un virus informático. El gusano Stuxnet fue uno de los primeros ciberataques en generar daños físicos reales. Infectó el sistema a través de un USB conectado a una computadora de la red, se propagó internamente y localizó el software que controlaba las centrifugadoras.

El ataque fue quirúrgico. Primero aceleró las máquinas a velocidades peligrosas por 15 minutos y luego las devolvió a su ritmo habitual. Un mes después, las desaceleró por 50 minutos. Estos ciclos se repitieron durante meses, provocando la ruptura de unas 1.000 centrifugadoras: el 20% de la capacidad de la planta quedó inutilizada. Stuxnet aprovechó fallas en el sistema operativo Windows y, entre otras tácticas, utilizó impresoras compartidas para infiltrarse aún más profundo. Su objetivo: interrumpir el proceso de enriquecimiento de uranio y, con ello, el avance del programa nuclear iraní.

El gusano logró sabotear las centrifugadoras de Natanz sin ser detectado: simuló datos normales y desactivó los sistemas de emergencia. Aunque Irán acusó a EE.UU. e Israel, la autoría del ataque sigue sin confirmarse. Hoy, el panorama es alarmante: Irán ha triplicado su producción de uranio enriquecido, superando los niveles necesarios para uso militar. El OIEA advierte que solo resta un paso técnico para alcanzar el 90% de pureza, mientras Teherán restringe el acceso a inspectores y oculta información clave.

Desde que EE.UU. se retiró del acuerdo nuclear en 2018, Irán aceleró su programa atómico. Y este avance ocurre en un mundo cada vez más automatizado, hiperconectado y vulnerable a ciberataques. La transformación digital, impulsada por la IA y la baja de costos tecnológicos, expone a las infraestructuras críticas a nuevas amenazas invisibles: sabotajes, espionaje, operaciones encubiertas. En este nuevo tablero geopolítico, la ciberseguridad es defensa estratégica.

Compartir

Donald Trump cerca a Irán con la mirada puesta en China

Más allá del humo de los bombardeos, Washington ejecuta un cerco financiero que golpea el abastecimiento interno de Irán, asfixia sus redes bancarias clandestinas y eleva la presión antes del inminete cara a cara entre Donald Trump y Xi Jinping.

Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.