Brecha digital en Argentina: los trabajadores usan inteligencia artificial en casa, pero no en la oficina
Un estudio reveló que 6 de cada 10 argentinos usa IA a diario, pero solo el 43% la aplica en el trabajo. Los procesos manuales siguen dominando.
Un relevamiento nacional sobre el uso de inteligencia artificial en Argentina reveló una brecha significativa entre la adopción personal y la implementación empresarial de estas tecnologías. Mientras 6 de cada 10 argentinos utiliza herramientas de IA en su vida cotidiana, apenas el 43% de los trabajadores afirmó que su empresa emplea esta tecnología, y en la mayoría de los casos de manera parcial o limitada a algunas áreas específicas.
El estudio, realizado por Taquion Group durante noviembre de 2025 sobre una muestra de 1.301 casos con un margen de error del 2,4%, mostró que la transformación digital encuentra resistencias estructurales en las organizaciones del país. Los propios empleados identificaron como principal problema operativo los procesos manuales y la falta de innovación, una combinación que mencionó el 39% de los encuestados.
La encuesta exploró tanto los hábitos de uso personal como la implementación corporativa de IA, y encontró que el 22% de los argentinos utiliza estas herramientas diariamente, el 14% varias veces por semana y el 27% de manera ocasional. Entre quienes aún no las utilizan —el 38% restante— la mayoría manifestó interés en aprender a hacerlo.
Uso masivo en lo personal, con alta efectividad percibida
ChatGPT lidera el ranking de herramientas con un 72% de uso, seguido por Gemini con 42% y las herramientas de diseño e imagen con 31%. En cuanto a las aplicaciones, la búsqueda de información se mantiene como el uso principal con 64%, seguida por aprendizaje y educación con 47% y la resolución de problemas cotidianos con 31%. Las tareas relacionadas con el trabajo ocupan el cuarto lugar con 30%.
La percepción sobre la efectividad de estas tecnologías resultó altamente positiva: 7 de cada 10 usuarios consideró que la IA es muy o bastante efectiva para su productividad personal. El 42% afirmó que le permite ahorrar muchísimo tiempo, mientras que el 29% notó mejoras importantes en su desempeño.
La desconexión entre empleados y directivos
El relevamiento identificó un problema de comunicación y liderazgo en las organizaciones argentinas. 1 de cada 3 trabajadores señaló que los directores de su empresa raramente o nunca hablan de inteligencia artificial. Específicamente, el 21% dijo que la IA no está en el radar de la dirección, el 18% que casi no se menciona y el 28% que solo surge ocasionalmente en las conversaciones.
Solo el 8% de los empleados manifestó que en su empresa la IA es un tema prioritario que se trata constantemente, mientras que el 14% indicó que se menciona frecuentemente en reuniones. Esta falta de protagonismo del tema en la agenda directiva contrasta con la presión competitiva: 3 de cada 10 empleados admitió que sus competidores directos ya utilizan IA.
La situación se agrava cuando se analiza el modelado de conducta por parte de los líderes. Solo el 16% de los trabajadores afirmó que la dirección usa habitualmente la IA y la muestra al resto del equipo, mientras que el 37% dijo que no lo hace y el 30% que solo lo hace a veces.
En cuanto a la capacitación formal, los números tampoco resultan alentadores. Apenas el 5% de las organizaciones ofrece capacitación formal obligatoria sobre IA, el 9% brinda capacitación formal opcional y el 5% organiza charlas o talleres informales. El 45% directamente no ofrece ningún tipo de formación y no lo tiene planeado, aunque un 25% manifestó que está en proceso de planificarlo.
Barreras estructurales y falta de innovación
La mayoría de las organizaciones argentinas se percibe como seguidora o rezagada en materia tecnológica. Solo el 22% se considera líder que siempre innova primero, mientras que el 35% se define como "mainstream" que sigue tendencias consolidadas, el 19% como adoptante tardío y el 10% directamente como rezagado que prefiere lo tradicional.
Las barreras para implementar IA exitosamente son múltiples. La principal es la falta de conocimiento técnico en el equipo, mencionada por el 21%, seguida por la resistencia cultural del personal con 20% y la falta de liderazgo o apoyo de la dirección con 18%. La falta de presupuesto, curiosamente, aparece más abajo con apenas 10%, lo que sugiere que el problema es más cultural y de capacidades que financiero.
Entre las empresas que sí utilizan IA —el mencionado 43%—, solo el 6% afirmó que está ampliamente implementada, el 15% que funciona en algunas áreas específicas y el 22% que solo emplean herramientas básicas individuales. Los procesos donde más se aplica son marketing y comunicación con 40%, análisis de datos y reportes con 31%, y atención al cliente con chatbots y asistentes virtuales también con 30%.
El fracaso en proyectos de implementación es relativamente común: el 10% de las organizaciones intentó implementar IA una vez y falló, mientras que el 5% lo intentó varias veces sin éxito. Las razones principales fueron problemas de integración con sistemas existentes (24%), falta de resultados esperados (20%) y complejidad excesiva de implementación (16%).
Visión sobre el futuro y medición de resultados
Respecto al futuro, el 48% de los empleados cree que su organización existirá en la misma forma en cinco años aunque no adopte IA, pero el 23% considera que necesitará adaptarse y el 11% directamente que quedará obsoleta. Sin embargo, casi la mitad de los trabajadores —el 47%— considera que su empleo actual no podrá ser automatizado porque requiere criterio humano.
El estudio también incluyó un apartado específico sobre CEOs, gerentes y directivos, que representan el 6% de la muestra. Entre este segmento, el 44% admitió que no mide ningún KPI relacionado con la adopción de IA, y solo el 13% tiene objetivos específicos definidos para 2026. Respecto a la medición del retorno de inversión, apenas el 12% tiene métricas claras definidas, mientras que el 34% considera que no es prioritario medirlo.
Finalmente, el relevamiento exploró la percepción sobre Buenos Aires como hub tecnológico. El 64% de los residentes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires está de acuerdo con que la ciudad busque posicionarse como centro regional de innovación, y el 67% conoce al menos superficialmente el proyecto de Distrito de Inteligencia Artificial en el microcentro porteño, aunque solo el 6% lo conoce en profundidad.
Los vehículos de gran tamaño ya representan el 53% de las ventas en la ciudad de Buenos Aires y plantean desafíos de seguridad vial, congestión y uso del espacio público.
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