Déficit, deuda y reestructuración: los números detrás de la privatización de Belgrano Cargas
Con un déficit creciente y una deuda millonaria, Belgrano Cargas será privatizada. Cómo será el proceso y qué busca el Gobierno.
Con un déficit creciente y una deuda millonaria, Belgrano Cargas será privatizada. Cómo será el proceso y qué busca el Gobierno.
Pocos días después de anunciar la privatización de AySA, el Gobierno formalizó el inicio del proceso de privatización de Belgrano Cargas y Logística S.A.. Esta decisión se alinea con el objetivo de desregulación previsto por la Ley de Bases y el objetivo del Ministerio de Economía de sumar reservas a partir del desprendimiento de activos estatales, algunas de ellas con déficit operativo.
Belgrano Cargas, también conocida como Trenes Argentinos Cargas, gestiona la operación, mantenimiento e infraestructura de las líneas ferroviarias General Belgrano, San Martín y Urquiza. Con alrededor del 37% del tráfico ferroviario de cargas, conecta regiones agrícolas clave del país con puertos y centros industriales.
Su misión incluye transportar granos, insumos y bienes en un sistema que, pese a un modesto incremento del volumen transportado (1,4 millones de toneladas en el primer trimestre de 2025), enfrenta desafíos estructurales.
A diferencia de AySA, que tras años de pérdidas logró un superávit de $51.745 millones en el primer trimestre de 2025, el panorama de Belgrano Cargas es más alarmante, según los datos oficiales de la Secretaría de Hacienda al primer trimestre de 2025:
La forma en que se privatizará la empresa se detalla en el decreto 67/2025, que establece:
La Ley Bases, sancionada en junio de 2024, es el eje normativo del ambicioso plan de Javier Milei para achicar al Estado. Establece delegaciones de emergencia al Ejecutivo y autoriza la privatización o concesión de diversas empresas públicas, como AySA, Belgrano Cargas y SOFSE.
Su reglamentación fijó procedimientos –como licitaciones y fideicomisos– y mecanismos como la desintegración vertical, que se aplicarán al Belgrano Cargas. La estrategia del Gobierno busca transferir actividades a privados sin asumir responsabilidad operativa directa, enfocando al Estado en la regulación y supervisión.
La decisión del Gobierno de avanzar con la privatización de AySA y Belgrano Cargas se enmarca dentro de lo aprobado en la Ley Bases, que incluye una lista acotada de empresas públicas sujetas a distintos tipos de traspasos al sector privado. Para conseguir la aprobación parlamentaria, el oficialismo debió reducir drásticamente la cantidad de compañías incluidas: de un listado inicial de 41, finalmente quedaron apenas seis con posibilidad de privatización, más otras dos habilitadas para recibir capital privado.
Según el texto final aprobado por el Congreso, se autorizó la privatización total de Enarsa e Intercargo. En tanto, AySA, Belgrano Cargas, Sociedad Operadora Ferroviaria (SOFSE) y Corredores Viales SA podrán ser privatizadas de manera parcial, con posibilidad de concesión.
Por fuera de ese esquema, el proyecto también abre la puerta al ingreso de capital privado en Nucleoeléctrica Argentina (NASA) y en Yacimiento Carboníferos Fiscales, aunque bajo un esquema de propiedad participada.
Durante el tratamiento legislativo, el Gobierno aceptó excluir del artículo de privatizaciones a tres empresas emblemáticas: Aerolíneas Argentinas, Correo Argentino y Radio y Televisión Argentina (RTA), tras las modificaciones introducidas en comisión en el Senado.
El Gobierno avanzó con una serie de medidas de ajuste en Trenes Argentinos, que incluyeron la eliminación de cargos jerárquicos y la reducción de personal. Aún así, la empresa está entre las más deficitarias del sector público
El Gobierno convocó audiencias públicas para avanzar en la segunda etapa de privatización de más de 4.400 km de vías clave
Este viernes, Manuel Adorni anunció el inicio de la privatización de Aysa. La empresa tuvo superávit por $51.745 millones en el primer trimestre del año.
El entendimiento fue firmado por el secretario general de la entidad gremial, Armando Cavalieri, y representantes de las tres cámaras empresariales.
El entendimiento fue firmado por el secretario general de la entidad gremial, Armando Cavalieri, y representantes de las tres cámaras empresariales.