El excandidato opositor reclamó luego que Lula abusó de su poder político y lo acusó de haber utilizado la maquinaria del Estado para ganar las elecciones, en referencia a una serie de medidas tomadas en la recta final de la campaña, como el aumento del 15% en el monto otorgado a través del programa Bolsa Familia, de apoyo a las familias más pobres.
¿Nueva candidatura presidencial?
Flávio Bolsonaro salió el martes de Brasil en una huida casi de película, después de que la Justicia le prohibiera abandonar el país y cancelara sus pasaportes. La orden partió del juez Alexandre de Moraes, del STF, que lo investiga por lavado de dinero. El senador viajó junto a su esposa y sus dos hijas en un jet particular desde Puerto Iguazú, en Argentina, hasta Estados Unidos, donde vive su hermano menor Eduardo desde el año pasado.
"Comenzó la persecución incluso antes de lo que imaginaba", afirmó el senador en la transmisión en Instagram, en la que contó que tomó la decisión de irse después de visitar a su padre en prisión domiciliaria, donde cumple una pena de 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado. Fue durante esa visita que la Policía Federal le notificó la decisión judicial.
"No salí de Brasil, salí por Brasil", afirmó, y dijo haber sido acusado "falsamente" por De Moraes. A su vez, no dio detalles sobre cómo salió del país, pero aseguró que tomó la decisión con su esposa "sin que nadie supiera" y pidió no apuntar con el dedo a nadie. Afirmó que huyó para "continuar, por lo menos, teniendo una voz activa" desde el exterior, ya que, según él, en Brasil se vive un "régimen de excepción", con las instituciones "completamente secuestradas".
Bolsonaro agradeció además a los 60 millones de brasileños que le dieron su voto en el balotaje del 25 de octubre. "Esto me da mucha fuerza, mucha conciencia y aún más valor para enfrentar lo que tenga que enfrentar, si es necesario, para rescatar, para salvar a nuestro país, para postularme nuevamente a la presidencia", dijo.
"No estoy hablando de 2030, no, estoy hablando de antes de eso", aseguró el senador, que consideró que Lula terminará su mandato "antes de lo que muchos imaginan" a causa de las medidas económicas "radicales" que tomará, entre otros factores que no detalló. "La lucha continúa", apuntó, y llamó a hacer del Congreso una "trinchera" desde la cual "impedir o retardar el gran caos que el actual presidente de la República va a instaurar".
Los aliados se desmarcan
Varios aliados de Bolsonaro se desmarcaron en los últimos días de las acusaciones de fraude de Bolsonaro. Uno de ellos fue el reelecto gobernador de Sao Paulo, Tarcísio de Freitas, que pidió "respetar el resultado de las urnas y seguir adelante". El gobernador, señalado por muchos como futuro líder de la oposición de derecha en el país tras la salida de Bolsonaro, aseguró que "este momento exige responsabilidad, serenidad y la construcción de una oposición fuerte, capaz de desempeñar su papel".
Tarcísio de Freitas en un acto de campaña con Flávio Bolsonaro
AFP
En una entrevista con el diario Estadão, el político de 51 años, del partido Republicanos, reveló esta semana que le había recomendado a Bolsonaro que se quedara en Brasil tras la derrota electoral y que no sabía de sus intenciones de irse del país. A la vez, abrió la puerta a presentarse para las elecciones de 2030.
Ante las declaraciones de Bolsonaro sobre una posible nueva candidatura, el presidente de Republicanos, Marcos Pereira, elogió en un mensaje al gobernador, que era el favorito de gran parte de la elite económica y la derecha brasileña antes de que Jair Bolsonaro eligiera a su hijo como candidato.
"Si queremos un futuro exitoso para la derecha en Brasil, necesitamos unidad. El ego no puede prevalecer sobre el sentido común. El gobernador Tarcísio es un gran líder y ya ha demostrado que es leal al expresidente Bolsonaro", afirmó en un mensaje en la red social X.
La victoria de Lula también había sido reconocida por el PL de Bolsonaro. El presidente del partido, Valdemar Costa Neto, aseguró este jueves que no le gustó la carta en la que el senador no reconoce el resultado electoral. "No me gustó. No me gustó", fueron sus declaraciones al ingresar al complejo residencial donde Jair Bolsonaro cumple su condena en una una visita autorizada por Alexandre de Moraes.
Otro de los aliados de Bolsonaro que se distanció de las acusaciones de fraude fue el senador Rogério Marinho, que coordinó la campaña presidencial del candidato del PL. "Ni el PL puede hacer esa afirmación, ni yo puedo hacerla, porque no hay pruebas que lo respalden", admitió el miércoles el líder de la oposición en el Senado.
La tensión diplomática por la salida de Bolsonaro
La salida de Bolsonaro de Brasil estuvo marcada por horas de incertidumbre y pistas falsas para despistar. El martes por la tarde circuló que ya estaba en Miami, pero no fue hasta esa noche que salió desde Argentina en un avión privado. La partida fue confirmada por la Dirección Nacional de Migraciones argentina.
Las autoridades brasileñas investigan cómo salió del país, que se estima fue de manera irregular por un paso terrestre a través del Puente Tancredo Neves, que conecta Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú, en Misiones.
Flávio Bolsonaro bajando del avión privado en EEUU
AFP
La Cancillería brasileña convocó el jueves a la encargada de negocios de Argentina en Brasilia, Emilia Cortés, a "dar explicaciones" sobre la posible participación del gobierno de Javier Milei en la huida, según dijo una fuente diplomática brasileña a la agencia AFP. Fue un "procedimiento habitual", indicó la fuente, que no reveló el contenido de la conversación.
Sin embargo, poco después, el canciller argentino, Pablo Quirno, lo negó en X: "Falso. No hubo ningún pedido de explicaciones". Quirno también rechazó que la retirada del embajador argentino en agosto hubiera sido una iniciativa del presidente Milei. "Brasil unilateralmente tomó la decisión de retirar su embajador y solicitó el retiro del nuestro", escribió.
Las relaciones entre el gobierno de Milei y el de Lula entraron en crisis en agosto, cuando Brasil rebajó su representación diplomática en Argentina tras insultos del mandatario argentino a su par brasileño.
El excandidato del PL recibió además un permiso especial del gobierno de Donald Trump, aliado de los Bolsonaro, para permanecer en Estados Unidos, el llamado parole humanitario, una autorización para estar durante un año en el país que es otorgada por "razones humanitarias urgentes o por un beneficio público significativo".
De acuerdo con registros oficiales consultados por The New York Times, Flávio Bolsonaro presentó un pasaporte diplomático cancelado a su llegada a Estados Unidos. Según el medio, el jet privado utilizado por el senador y su familia, que hizo una parada técnica en Ecuador, fue gestionado por Jason Miller, un funcionario de comunicaciones de la Casa Blanca, que estuvo en contacto con Eduardo Bolsonaro, el hermano menor del excandidato, que reside desde 2025 en Texas.
En Washington, congresistas del Partido Demócrata pidieron al secretario de Estado, Marco Rubio, que explique si hubo coordinación con Buenos Aires para facilitar la fuga.