Política

Cristina Kirchner llevará la causa Vialidad ante tribunales internacionales

Su abogado denunció "persecución política" en La Haya y la expresidenta tendrá seis meses para presentar el caso en organismos de derechos humanos

Cristina Fernández de Kirchner llevará su caso ante organismos internacionales tras la confirmación de su condena por parte de la Corte Suprema de Justicia en la causa Vialidad. Gregorio Dalbón, uno de sus abogados, ya presentó esta semana una denuncia de 21 páginas ante la Corte Penal Internacional en La Haya, Países Bajos, donde denunció una "persecución política, mediática y judicial" contra la expresidenta.

La estrategia legal de la defensa ahora se centra en dos frentes principales: el recurso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para el cual dispone de seis meses desde el fallo de la Corte Suprema, y la denuncia internacional por presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado argentino.

El escrito presentado por Dalbón ante la Oficina del Fiscal de la Corte Penal Internacional advierte sobre episodios de tortura, privación grave de la libertad física y persecución por motivos políticos contra grupos sociales específicos, particularmente en las manifestaciones de jubilados que se desarrollaron los miércoles en los últimos tres meses.

Denuncia por "lawfare" ante La Haya

El abogado amplió este martes la denuncia "para incluir la continua y creciente persecución política, judicial y mediática contra Cristina Fernández de Kirchner". La presentación sostiene que existe "una amenaza creíble e inminente de detención arbitraria" contra la expresidenta, tras la "tramitación inusualmente expedita de los procedimientos judiciales poco después de su anuncio de candidatura a un cargo público".

"Esta escalada forma parte de un patrón más amplio de acciones coordinadas estatales y paraestatales destinadas a su neutralización política", fundamentó Dalbón en la denuncia, que ya fue recepcionada por la Corte Penal Internacional. Entre las acciones denunciadas, el letrado mencionó la manipulación de nombramientos judiciales, la asignación de causas, la falta de imparcialidad de jueces y fiscales vinculados a adversarios políticos, y los veredictos programados en fechas electorales.

La defensa pidió a la fiscalía de la Corte Penal Internacional que considere la apertura de una investigación preliminar formal sobre presuntos crímenes de lesa humanidad, además de "seguir la situación de Cristina Fernández de Kirchner y evaluar la necesidad de medidas preventivas urgentes". Según la presentación, "el uso del poder judicial como herramienta de represión representa una nueva modalidad de violencia política".

Recurso ante la Comisión Interamericana

Una vez agotadas las instancias legales nacionales con el pronunciamiento de la Corte Suprema, comenzó a correr un plazo de seis meses para que la defensa eleve una petición ante la CIDH en Washington, Estados Unidos, contra el Estado argentino. La Comisión primero debe decidir si acepta el caso y, de hacerlo, estudiará la supuesta violación a los derechos humanos denunciada por la presidenta del Partido Justicialista.

Si bien la CIDH no puede revertir directamente la decisión de la Corte Suprema, tiene la capacidad de hacer una recomendación de revisión del fallo. También puede elaborar un informe con sus conclusiones sobre el caso y extender sugerencias para hacer reparaciones o cambios en las leyes locales. Si el Estado argentino desestimara esas recomendaciones, después de tres meses la Comisión puede remitir las actuaciones a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

En el sistema interamericano, regido por la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el trámite puede culminar en un "juicio transnacional, que termina con una sentencia", según explicó el constitucionalista Andrés Gil Domínguez. Sin embargo, aclaró que "el trámite es largo y la persona, a menos que exista una medida cautelar, queda detenida o cumple la condena hasta que se resuelva el proceso transnacional".

Paralelamente, el entorno de Kirchner prepara una estrategia de apoyo internacional que incluye una carta o documento con firmas de dirigentes de la región y el resto del mundo que acompañen a la expresidenta en su batalla judicial. También planean acudir a organismos multilaterales como el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para reforzar la denuncia de lo que consideran una operación de lawfare —guerra judicial con intencionalidad política— en su contra.

Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Reunión de la mesa política del Gobierno por la cuestión Malvinas, con la participación de los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores
Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.