Milei en la montaña rusa
Es un vaivén político y emocional, que va de la euforia a la tristeza o a la decepción
Es un vaivén político y emocional, que va de la euforia a la tristeza o a la decepción
El gobierno de Javier Milei se parece a una montaña rusa de altísima velocidad. Una montaña rusa política y emocional, que va de la euforia a la tristeza o a la decepción, cada cinco minutos.
Eso me dijo un ministro que pidió reserva de su nombre este fin de semana. Sin embargo, a su descripción le faltó agregar otras dos características muy notables.
Una dinámica propia de su admirado Carlos Salvador Bilardo.
Veamos:
Mientras, Manuel Adorni y Luis Caputo trabajan a destajo para compensar, en la práctica, el desequilibrio que le produciría el gasto por ley en el área de discapacidad y el financiamiento educativo. Desequilibrio que representaría unos 5 billones de pesos y el equivalente al 0.6 por ciento del PBI:
Este fin de semana se les oyó decir a Adorni y al ministro Caputo, palabra más, palabra menos: “Lo vamos a corregir por la vía de reasignación de gastos en el resto del presupuesto, o de reformulación de los recursos en las propias áreas”.
La mesa política le garantizó a Milei que no se resignará el 1.5 del recorte del PBI incluido en el presupuesto 2026. Y eso fue suficiente para tranquilizar al jefe de Estado.
Pero además del cambio de estrategia, lo que terminó de convencer a Milei de no vetar el presupuesto, fueron los últimos números sobre humor social y expectativas.
La más impactante es la de Poliarquía, de Alejandro Catterberg, por la importancia de sus conclusiones. A saber:
También le va muy bien a Milei cuando se mide su imagen individual.
Pero en el trasfondo de todo, aparece el peronismo como parte de un pasado al que la mayoría no quiere volver
Y allí están amontonados todos. Desde Claudio Chiqui Tapia y Pablo Toviggino, hasta “los gordos de la CGT” y sus figuras asociadas, como Hugo Moyano y Roberto Baradel. Desde Sergio Massa hasta Juan Grabois y Raúl Belliboni, junto a los chicos grandes de La Cámpora comandados por Máximo Kirchner y Mayra Mendoza. Desde los radicales kirchneristas y los dirigentes del Pro que se quedaron sin el pan y sin la torta, y ahora permanecen en un no lugar.
Por eso Milei vuelve a estar arriba de la montaña rusa, y se dispone a festejar, antes de fin se año, la conclusión de la mitad de su mandato, con los números de la macroeconomía en verde.
El entendimiento fue firmado por el secretario general de la entidad gremial, Armando Cavalieri, y representantes de las tres cámaras empresariales.