Patricia Bullrich deja de lado las giras por puntos turísticos y se concentra en la reforma laboral
La titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado quiere sesionar el 11 de febrero. Busca consensos con la oposición. El pedido de Javier Milei.
Bullrich, de acuerdo a lo que reconstruyó El Observador, volvió de "La Feliz" con la sensación de que transita su "prime político", lo que le generó ganas de seguir con una serie de recorridas por otros puntos turísticos durante la temporada de verano. Sin embargo, esas intenciones chocaron con las necesidades de la Casa Rosada de que centre totalmente su atención en la reforma laboral.
Patricia Bullrich se concentra en la reforma laboral en el Senado
"Si fuera por nosotros, viajaríamos por todo el país. Es nuestro momento por la aceptación que tiene Patricia (Bullrich). Pero hay que concentrarse en la reforma laboral y preparar la sesión para el 11 de febrero", remarcó una fuente de trato diario con la ex ministra de Seguridad. La intención de la bancada libertaria es que esa fecha la Cámara Alta le de media sanción al proyecto que envió el Ejecutivo y, al igual que en el debate por el Presupuesto 2026, no quiere errores.
Patricia Bullrich deja de lado las giras por puntos turísticos y se concentra en la reforma laboral.
A partir de ese marco, Bullrich decidió asumir un rol más activo en la rosca fina del Senado. La titular del bloque libertario entiende que el margen para negociar es acotado y que cualquier concesión excesiva puede desnaturalizar uno de los proyectos más sensibles del programa económico del Presidente. Por eso, en cada encuentro repite el mismo mensaje: la reforma laboral es una prioridad estratégica y no un proyecto más dentro del temario de sesiones extraordinarias.
En ese camino, la ex ministra de Seguridad coordina movimientos con el ministro del Interior quien mantiene el vínculo con los gobernadores y los senadores que responden a ellos. Ambos coinciden en que el antecedente del Presupuesto 2026 dejó una enseñanza clara: con números justos, cualquier error de cálculo puede voltear una sesión. La orden política es no llegar al recinto sin tener atados los votos necesarios.
Uno de los focos de tensión está en la relación con los bloques dialoguistas, en especial la UCR y sectores del peronismo no kirchnerista, que presionan para introducir cambios en el capítulo laboral. Allí Bullrich fijó una línea roja. “Se puede conversar la letra chica, pero no el espíritu”, repite en privado. El mensaje apunta a blindar los artículos que el Gobierno considera estructurales para modificar las reglas del mercado laboral.
El Gobierno quiere la media sanción a la reforma laboral el 11 de febrero
En la Casa Rosada miran con atención el operativo que encabeza Bullrich. No solo porque la reforma laboral es una de las banderas del oficialismo, sino también porque la sesión del 11 de febrero funcionará como una nueva prueba de fuego para el armado legislativo de La Libertad Avanza en el Senado. Una derrota o una postergación prolongada sería leída como una señal de debilidad política en un año clave para el Gobierno.
Con ese telón de fondo, la gira de verano quedó en pausa. Bullrich priorizó el Senado por sobre el territorio y aceptó concentrar toda su energía en la negociación parlamentaria. El cálculo es simple: si la Cámara Alta le da media sanción a la reforma laboral, la ex ministra no solo habrá cumplido con uno de los pedidos centrales de Milei, sino que además consolidará su lugar como una de las figuras más gravitantes del oficialismo dentro del Congreso.
Javier Milei quiere a sus ministros en Buenos Aires concentrados en los proyectos enviados al Congreso. Los roles de Diego Santilli y Patricia Bullrich.
El ministro del Interior verá a 10 mandatarios provinciales durante enero. La primera será el miércoles con Ignacio Torres en Chubut. El pedido de Javier Milei.
Más allá de las declaraciones púbicas y de los posibles escenarios que incluyen medidas de fuerza, la central obrera retoma el diálogo con el Gobierno de cara al debate por la modificación la regulación laboral.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.